Buen
tabaco en vegas cubanas de Vueltabajo,
afirman cosecheros
Adalys
Pilar Mireles
PINAR DEL RÍO, Cuba, 4
de enero (PL).—El optimismo reina hoy en
las famosas vegas de Vueltabajo, cuando
restan sólo días para el final de las
siembras tabacaleras en el occidental
territorio, mayor productor de la hoja
en Cuba.
En los campos de esta provincia, famosa
por la excelencia de su tabaco, los
labriegos intensifican las labores para
cubrir más de 15 mil 700 hectáreas con
la solanácea antes de que concluya el
actual mes, confirmó a Prensa Latina el
delegado de la agricultura Rogelio
Iglesias.
Comentó que las faenas transcurren según
el cronograma previsto, favorecidas por
las condiciones meteorológicas
imperantes y la experiencia de los
campesinos de la zona -conocida también
como Vuelta bajo- , quienes lograron
resarcir los daños y atrasos ocasionados
por las lluvias de meses anteriores.
Al referirse al estado de las
plantaciones aseguró que es óptimo, a
pesar de los contratiempos iniciales.
Herencia del legendario cosechero
Alejandro Robaina, en la finca El Pinar
la meta es sembrar 150 mil plántulas de
la variedad corojo 99, resistente a
plagas y enfermedades.
Como en campañas anteriores, los surcos
cubiertos con finas mantas exhiben una
excelente calidad, afirmó Carlos Robaina,
hijo del veguero fallecido en 2010,
otrora embajador de los puros Habanos.
En el veguerío del
municipio San Luis cultivan la aromática
planta desde mediados del siglo XIX.
Visitado por hombres de negocios,
periodistas, políticos y renombrados
artistas, aporta la materia prima para
la elaboración de la línea de habanos
Vegas Robaina, un sello de prestigio
internacional.
La marca se comercializa actualmente en
países como México, Argentina, España,
Italia, Francia, Alemania, Rusia,
Holanda, Suiza y Japón, subrayó el
experto.
El tabaco de este lugar -insistió-
preserva su primacía, tal y como lo
pronosticó mi padre, somos seguidores de
una tradición iniciada en centurias
pasadas por nuestros ancestros canarios.
Pinar del Río cosecha el 70 por ciento
de la producción nacional de la hoja y
la mayoría de las llamadas capas,
empleadas como piel o cubierta de los
Habanos.