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Galeano nos mira a través
del Espejo
EN
gesto de amor a Cuba y a
Casa de las Américas, el gran
escritor uruguayo Eduardo Galeano,
develó hoy textos inéditos de su libro
Los hijos de los días, aún sin publicar.
Galeano presentó en la institución
cultural la edición cubana de su libro
Espejos, una historia casi universal,
dentro del programa del 53 Premio Casa
2012, inaugurado la víspera con una joya
oratoria en defensa del género humano.
Roberto Fernández Retamar, presidente de
Casa, calificó ese discurso del más
hermoso elogio que ha recibido esa
institución en toda su historia.
De “Espejos…” dijo que su institución se
honró al entregarle el Premio honorífico
de Narrativa José María Arguedas, y le
obsequió al autor de Las venas abiertas
de América Latina un cuadro del pintor
Roberto Fabelo.
Con su innato humor, Galeano anunció las
primicias de “Los hijos de los días”,
inspirado en el calendario de los mayas,
tan mal interpretado por círculos
culturales fundamentalistas
occidentales, que tildan a esa
civilización precolombina de augures del
fin del mundo este año 2012.
Anunció que estas lecturas son un
homenaje a los inolvidables escritores
Juan Carlos Onetti y José María Arguedas,
como si les estrechara cálidamente las
manos con las cuales escribían.
os
textos cortos, a manera de certeras
viñetas, escogidos por el autor uno por
cada mes para presentarlos a un público
en vilo que repletó la amplia sala Che
Guevara, llevó a sus oyentes de la
carcajada al sollozo contenido, por la
contundencia, profundidad, originalidad
y capacidad de asombro de cada uno de
esos mensajes.
Temas que abarcan desde el bíblico
destierro de Eva y Adán, hasta el
bárbaro asesinato de Rosa de Luxemburgo,
el descubrimiento del Nuevo Mundo o el
derecho a la valentía, asombraron a los
presentes por la auténtica capacidad del
autor para poner en lenguaje simple
inquietudes existenciales del hombre de
este siglo.
Algo similar ocurrió con la selección de
Espejos…”, una suerte de inventario de
la historia universal, presentado desde
la óptica de los humillados de siempre,
con un lenguaje vívido, desacralizado y
con una potencialidad de burla y
cáustica ironía que no perdona
injusticia alguna contra el género
humano en cualquier época o geografía. (Tomado
de Cultura, de Radio Rebelde) |