EE.UU.
y OTAN incrementan
víctimas civiles
LA HABANA (PL).— Tras
más de una década de ocupación, Estados
Unidos y la OTAN permanecen empantanados
en Afganistán y en su desesperación por
intentar apaciguarlo mediante la fuerza
"confunden" a presuntos enemigos con
civiles y colaboradores nativos.
Esas fallas son consideradas por
Washington y Bruselas en términos
militares como "fuego amigo" y "errores"
de su aviación, artillería e infantería,
aunque desconociendo que resultó hasta
el presente un fiasco invadir esa nación
musulmana centroasiática dentro de su
denominada "guerra contra el
terrorismo".
Este tipo de hechos aconteció en
incontables ocasiones en la nación
islámica, en los que centenares de
habitantes, en su mayoría mujeres y
niños, perdieron la vida en los últimos
años por incursiones aéreas del
Pentágono y la Organización del
Atlántico Norte (OTAN).
Sin contar los más de 10 mil inocentes
asesinados por los indiscriminados
bombardeos a las diversas ciudades,
incluidas Kabul, durante su agresión
desatada el 7 de diciembre del 2001 bajo
el eufemístico críptonimico de "Libertad
Duradera".
Sólo el año pasado murieron más de tres
mil civiles en diversos incidentes de
violencia, causados por ataques de los
soldados de EE.UU., la OTAN, los afganos
y los talibanes, indica la ONU.
Según informe de la Misión de Asistencia
de las Naciones Unidas para Afganistán (UNAMA),
en total tres mil 21 civiles perecieron
en el 2011, un ocho por ciento más que
en el 2010.
Esa cifra representa
también un aumentó por quinto año
consecutivo, récord desde la invasión
del territorio por Estados Unidos y Gran
Bretaña en octubre del 2001.
Además, se registró el incremento del
número de muertos como resultado de las
acciones de las tropas de Estados Unidos
y la ISAF y de los golpes (ataques)
aéreos que constituyen la táctica más
mortífera..
El enviado especial del Secretario
General de la ONU, Jan Kubics, y el alto
comisionado para los derechos humanos,
Navanethem Pillay, expresaron su gran
preocupación con motivo del incrementó
consecutivo del número de las víctimas
entre los civiles.
En iguales términos se pronunció el
emisario de la cancillería rusa,
Konstantin Dolgov, quien instó a "los
contingentes internacionales en
Afganistán a dar inmediatamente pasos
adicionales eficientes en la observación
de los derechos humanos y las normas
humanitarias en el marco del
cumplimiento del mandato recibido del
Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas".
Dolgov subrayó que resulta inadmisible
causar incluso daños no premeditados a
la población y la infraestructura de
Afganistán. Sin embargo, los talibanes
denunciaron a la ONU por falsificar las
últimas cifras de víctimas civiles en
Afganistán y aseguraron que la OTAN y
Estados Unidos ultimaron a más personas
en redadas nocturnas de las que figuran
en las estadísticas.
El documento responsabiliza a los
insurgentes afganos de un 77 por ciento
de las pérdidas humanas y afirma que la
Organización del Tratado del Atlántico
Norte (OTAN) y las fuerzas afganas y
estadounidenses mataron a 410 civiles.
A través del sitio jihadista, los
talibanes acusan a la ONU de intentar
"legalizar los crímenes cometidos por
las fuerzas extranjeras que invaden
Afganistán".
"Es sorprendente que en su informe la
ONU asegure que sólo 63 personas
murieron durante redadas nocturnas el
año pasado", considera el portavoz
Zabiullah Mujaid y precisa que se
contabilizaron al menos 374 muertes en
dudosos registros nocturnos y ataques
aéreos.
Mujaid argumenta que "Se trata de un
informe político: la ONU repite lo que
dice Washington, e intenta atribuirnos
los crímenes inhumanos de este
conflicto".
La afirmación del vocero insurgente
constituyó una réplica a lo declarado
antes por el general John R. Allen,
comandante de la Fuerza de Asistencia a
la Seguridad (ISAF) en Afganistán, quien
manifestó su satisfacción en informe de
la UNAMA que mostró una reducción de las
víctimas civiles debidas a la coalición
internacional.
Sin embargo, los
talibanes denunciaron a la ONU por
falsificar las últimas cifras de
víctimas civiles en Afganistán y
aseguraron que la OTAN y Estados Unidos
ultimaron a más personas en redadas
nocturnas de las que figuran en las
estadísticas.
El documento responsabiliza a los
insurgentes afganos de un 77 por ciento
de las pérdidas humanas y afirma que la
Organización del Tratado del Atlántico
Norte (OTAN) y las fuerzas afganas y
estadounidenses mataron a 410 civiles.
A través del sitio jihadista, los
talibanes acusan a la ONU de intentar
"legalizar los crímenes cometidos por
las fuerzas extranjeras que invaden
Afganistán".
"Es sorprendente que en su informe la
ONU asegure que sólo 63 personas
murieron durante redadas nocturnas el
año pasado", considera el portavoz
Zabiullah Mujaid y precisa que se
contabilizaron al menos 374 muertes en
dudosos registros nocturnos y ataques
aéreos.
Mujaid argumenta que "Se trata de un
informe político: la ONU repite lo que
dice Washington, e intenta atribuirnos
los crímenes inhumanos de este
conflicto".
La afirmación del vocero insurgente
constituyó una réplica a lo declarado
antes por el general John R. Allen,
comandante de la Fuerza de Asistencia a
la Seguridad (ISAF) en Afganistán, quien
manifestó su satisfacción en informe de
la UNAMA que mostró una reducción de las
víctimas civiles debidas a la coalición
internacional.
Afganistán está bajo la
ocupación de unos 98 mil efectivos
dirigidos por Estados Unidos y otros 40
mil de la ISAF.
Esta, compuesta por militares de 37
países y bajo mando de la OTAN, se creó
en diciembre del 2001 por el Consejo de
Seguridad de la ONU para secundar a las
tropas del Pentágono en la ocupación y
pacificación de Afganistán.
Los militares canadienses y
estadounidenses ocupan Kandahar y Khost,
mientras que los británicos lo hacen en
Helmand, los holandeses en Uruzgan
(centro) y los españoles en Herat.