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Repercute en Egipto acusación a EE.UU.
por manipular revueltas
EL
CAIRO, 14 de febrero (PL). —Círculos
políticos y periodísticos de Egipto
destacaron hoy acusaciones a Estados
Unidos por manipular a su conveniencia
las revueltas populares contra el
expresidente Hosni Mubarak y desviar
dinero para tratar de secuestrar el
alzamiento.
Los
principales periódicos y espacios
noticiosos egipcios se hicieron eco de
las declaraciones de la ministra de
Cooperación Internacional, Fayza Abul-Naga,
justo cuando la cúpula de la Junta
Militar gobernante recién apeló a
moderar las críticas a Washington.
Abbul-Naga
afirmó que Estados Unidos "trató de
controlar" la llamada revolución del 25
de enero de 2011, en una comparecencia
ante jueces que procesarán a 44 miembros
de organizaciones no gubernamentales
(ONG), incluidos 19 estadounidenses, por
alegadas actividades ilícitas.
La
titular, única del actual Ejecutivo que
ocupó igual puesto bajo el gobierno de
Mubarak y que ha sobrevivido a todos los
cambios hechos desde el 11 de febrero de
2011, señaló claramente que las
autoridades de Washington procuraron
"secuestrar" el levantamiento.
"La
revolución del 25 de enero sorprendió a
Estados Unidos, y se le fue de su
control cuando se transformó en una
revolución popular fue entonces que
(Washington) decidió usar todas sus
herramientas y recursos para contener la
situación", aseveró.
En
las declaraciones también reproducidas
por la agencia estatal de noticias MENA,
la titular egipcia añadió que la acción
norteamericana "desvió (la revuelta) en
una dirección que sirviera a su
beneficio, y promoviera los intereses
norteamericanos y también israelíes".
Al
respecto, opinó que era duro para
Estados Unidos e Israel crear y mantener
directamente un estado de caos en
Egipto, de ahí que los norteamericanos
empezaron a financiar las ONG para
lograr sus metas.
Las
investigaciones mostraron que Estados
Unidos desvió ayuda prometida para
infraestructuras en Egipto a financiar
el trabajo político de varias ONG
durante las revueltas, puntualizó.
La
Casa Blanca ofrece cada año a esta
nación árabe 1,3 mil millones de dólares
de asistencia militar y 250 millones de
ayuda económica.
Abul-Naga
agregó que toda evidencia reveló que
hubo una insistencia en frustrar
cualquier oportunidad de que Egipto se
erigiera en un país moderno, democrático
con una fuerte economía, lo que sería la
mayor amenaza para los beneficios
estadounidenses-israelíes en la región.
Igualmente deploró que Washington, que
amenazó con cortar ayudas y revisar las
relaciones, se propusiera abortar la
oportunidad de progreso que se abrió
para el pueblo egipcio con la caída de
Mubarak.
El
gobierno de Obama, prosiguió la
ministra, "halló que la vía para
frustrar esta oportunidad histórica era
creando un estado de caos, que pudieran
usar fuerzas regionales e
internacionales contrarias a Egipto para
cambiar sus planes tras la revolución".
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