Observadores presencian liberación de
detenidos en Siria
DAMASCO, 17 de enero
(PL).— Las autoridades sirias liberaron
a un nuevo grupo de detenidos implicados
en los acontecimientos de los últimos
meses, en presencia de los observadores
árabes que inspeccionan localidades del
país.
Los excarcelados fueron
contemplados en la amnistía general
decretada por el presidente Bashar al-Assad
el fin de semana para aquellas personas
con delitos relacionados con las
revueltas y protestas, y que no
cometieron hechos violentos ni de
sangre.
Esa fue el segundo perdón que concede
al-Assad. El primero fue a principio de
noviembre último para aquellas personas,
involucradas en la adquisición,
distribución y tenencia de armas, pero
sin comisión de delitos de sangre.
La televisión siria mostró imágenes de
los veedores árabes en la prisión
central de Damasco mientras observaban
la liberación de los reos e incluso
intercambiando palabras con varios de
ellos.
De acuerdo con la agencia de noticias
SANA, un número de los liberados expresó
que este indulto significa un nuevo
comienzo para sus vidas para poder
llevar una existencia normal y
contribuir a la construcción de la
sociedad.
Citado por ese medio, Mohammad Ashaar
expresó sentirse feliz de poder regresar
a casa y regresar a su trabajo: "Me
percaté que estaba equivocado, y esta
amnistía es una oportunidad para
corregir mi falta", dijo.
Parientes allí presentes manifestaron su
agradecimiento por la medida
presidencial que permite la
reunificación de la familia y muestra
los valores de tolerancia y concordia en
Siria.
Mientras, miembros de la
misión observadora volvieron a recorrer
vecindarios de Homs y la ciudad de
Tadmur en esa provincia homónima, donde
dialogaron con los directores del
acueducto, la empresa eléctrica y las
unidades de irrigación, e inspeccionaron
los daños causados por los grupos
armados.
In Raqqa, en el norte de Siria, los
veedores visitaron el Hospital
Provincial y el Centro Cultural de esa
ciudad, así como varias estaciones de
policía, mientras otro equipo recorrió
zonas de la sureña provincia de Daraa,
informan medios periodísticos
nacionales.
Líderes de clanes en la norteña comarca
de Hasaka recibieron a otro grupo de
monitores, y otro se trasladó a la
colindante Deir Ezzor, donde intercambió
con los residentes del vecindario de Old
Airport. Mientras, en Damasco varios de
los inspectores visitaron el Hospital
Militar Tishreen y la clínica al-Mujtahed.
También en la sureña ciudad de Tartous,
los observadores se reunieron con
intelectuales y líderes religiosos, en
tanto otros veedores estuvieron en la
prisión central de Aleppo y en la de
Lattakia, y recorrieron áreas de Sweida.
De acuerdo con el jefe de la Oficina de
Operaciones de la Misión Observadora,
Adnan al-Khoudhir, la tarea de los
monitores, que suman hoy 163 en Siria,
concluirá el próximo día 19, y no ha
trascendido si habrá una segunda ronda
de inspecciones.
La Liga Árabe señaló que no enviará más
inspectores a Siria antes de su reunión
ministerial, prevista para el 21 y 22 de
enero, en la cual evaluará una vez la
situación en este país.
El venidero día 21 se reunirán los
cancilleres de Egipto, Sudan, Argelia,
Omán, Arabia Saudita y Catar, y el
domingo siguiente entonces sesionará
todo el pleno ministerial de los 21
Estados de ese ente regional, para
analizar el informe que deberá presentar
el jefe de la misión observadora, el
general sudanés Mohammad al-Dabi.
Por otro lado, en una
nueva escalada de la hostilidad
extranjera contra Siria, el monarca de
Catar amenaza con llevar a la Liga Árabe
la propuesta de integrar una fuerza
regional de intervención en Siria.
Analistas estiman que los avances del
gobierno sirio en las reformas
integrales, la lucha contra bandas
armadas que centran últimamente sus
acciones contra objetivos selectivos, la
inexistencia real de protestas
antigubernamentales y, en cambio, las
crecientes muestras de apoyo a la unidad
nacional, generan frustración entre los
adversarios de Damasco, y los lleva a
proponer ideas desesperadas.