Consejo
de Seguridad negocia resolución sobre
Siria
Víctor M.
Carriba
NACIONES UNIDAS, 1 de
febrero (PL).— El Consejo de Seguridad
prosigue hoy la negociación de una
resolución sobre Siria, después que
Rusia y China reafirmaron con fuerza sus
posiciones por una solución política,
sin sombra de una eventual intervención
extranjera.
El rechazo de Moscú y Beijing a la
adopción de sanciones y a una acción
violenta contra el gobierno sirio fue
ratificado la víspera en una tensa
sesión de ese órgano que contó con la
presencia de los jefes de las
diplomacias de Estados Unidos, Francia y
Gran Bretaña.
Rusia y China son miembros permanentes
del Consejo y ostentan el derecho de
veto a la hora de aprobar las decisiones
del órgano.
En su intervención en la reunión, el
representante permanente del Kremlin
ante la ONU, Vitaly Churkin, reiteró que
la salida de la crisis en Siria solo
puede ser resultado de un proceso
político dirigido por los propios
sirios.
También rechazó
cualquier intento para justificar una
intervención extranjera en ese país y
precisó que el Consejo de Seguridad no
debe inmiscuirse en el conflicto interno
en ese país ni imponer medidas para un
eventual acuerdo porque no tiene el
mandato para eso.
Dijo que el papel de ese órgano de 15
miembros no debe ser el de exacerbar la
crisis y propuso que la Liga Árabe
continúe su trabajo en Siria, de donde
retiró su misión de observadores después
de un mes de labor.
Asimismo, reiteró la propuesta de Rusia
para que representantes del gobierno
sirio y de la oposición acudan a Moscú
para abrir "un diálogo informal sin
condiciones previas".
Por su parte, el embajador de China, Li
Baodong, subrayó el rechazo del gigante
asiático al uso de la fuerza en la
cuestión siria y a la práctica conocida
como "cambio de régimen", por violar los
principios de la Carta de la ONU y las
normas internacionales.
En la misma línea se manifestó contrario
a la aplicación de sanciones "que en
lugar de ayudar a resolver el asunto, a
menudo conducen a mayores complicaciones
de la situación".
China está preparada para trabajar sobre
esa base de principios y participar en
un proceso de consultas activo y
constructivo en busca de una solución
apropiada al problema sirio, indicó el
diplomático.
Insistió en que las acciones del Consejo
de Seguridad sobre Siria deben ayudar a
relajar las tensiones, promover el
diálogo político, diluir las disputas y
contribuir a mantener la paz y la
estabilidad en el Medio Oriente.
Las posturas rusa y
china contrastaron con las duras
posiciones expuestas por la secretaria
de Estado norteamericana, Hillary
Clinton, y los cancilleres de Francia,
Alain Juppé, y Gran Bretaña, William
Hague, para sacar del poder al
presidente de Siria, Bashar al-Assad.
Por su parte, el embajador sirio ante la
ONU, Bashar Jaafari, demandó al Consejo
de Seguridad que respalde el diálogo
nacional y las reformas políticas
puestas en prácticas por su gobierno en
lugar de exacerbar el conflicto.
Llamamos a quienes fomentan la crisis a
que reconsideren su posición, insistió
el representante sirio.
El proyecto de resolución en discusión
condena únicamente al gobierno sirio por
la violencia y la violación de los
derechos humanos en el país y llama a
todas las partes, "incluidos los grupos
armados", a cesar "todo acto de
violencia o represalia".
También exige una "transición política
hacia un sistema plural democrático y
político" y la formación de un gobierno
de unidad nacional después que el
mandatario Al-Assad transfiera toda su
autoridad a su vicepresidente.
Fuentes diplomáticas indicaron la
posibilidad de que el proyecto de
resolución sea sometido a votación antes
de que termine la presente semana.
Los acuerdos del Consejo de Seguridad
tienen que ser aprobados por el voto
positivo de nueve de sus 15 integrantes
y ninguno negativo (veto) de los cinco
miembros permanentes (Rusia, China,
Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña).
Los otros integrantes del cuerpo son
Alemania, Portugal, India, Colombia,
Guatemala, Marruecos, Paquistán,
Suráfrica, Togo y Azerbaiyán.