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Lucha de
lobos en las primarias republicanas
Joaquín Rivery Tur
RICK Santorum salió
airoso con la victoria en Iowa por
solamente 34 votos, pues antes se había
anunciado el triunfo de Mitt Romney,
quien ganó ampliamente en New Hampshire
por la candidatura presidencial
republicana para las elecciones
presidenciales del 6 de noviembre de
este año.
La agencia AP se
niega a hacer vaticinios, pero tiene
inclinación por Romney, pues expresó que
sus adversarios salieron de esos
comicios debilitados y deben tomar una
decisión: seguir atacando violentamente
al hombre “que muchos consideran ya es
candidato” o atemperar sus críticas y
despedirse —dice— de cualquier esperanza
que tengan de alcanzarlo.
No obstante, otra
noticia fresca fue la retirada de texano
Rick Perry y el anuncio de que apoyaría
a Newt Gingrich, lo que hace que este se
sitúe en una mejor posición, sin que
haya nada definido. Falta bastante aún
para la convención que elegirá al
candidato republicano a la presidencia.
Es una verdadera
batalla de lobos de la misma manada.
Romney prefiere concentrar sus ataques
sobre el presidente Barack Obama, pero
parece haber olvidado que él tiene
también el tejado de vidrio. Los demás
aspirantes republicanos se inclinan por
atacar a Romney por la ventaja que
tiene.
El ex gobernador de
Massachusetts fue objeto de los embates
más duros hasta el momento en la
contienda republicana por sus
adversarios, quienes han aprovechado sus
nada ortodoxos negocios en la firma de
capitales de riesgo Bain Capital y lo
han acusado además de lucrar
despiadadamente con el cierre de decenas
de empresas y el despido de miles de
trabajadores en las décadas de 1980 y
1990.
Por supuesto que
esas dentelladas llevan la alegría a los
partidarios de Obama, que se preparan
para unos comicios presidenciales, que
girarán en torno al tema del desempleo
en noviembre próximo. Su plan desde el
comienzo es atacar a Romney por su
trayectoria en Bain.
El aspirante
republicano creó la firma Bain Capital
en el paraíso fiscal de las islas Caimán
para pagar menos impuestos. En esas
islas, reveló el periódico español ABC
tiene inversiones de unos 33 millones de
dólares
Los que dirigen la
campaña de Obama aprovechan la
oportunidad y muerden por donde pueden,
de forma que el republicano recibe
golpes por partida doble, aunque eso no
significa que el actual Presidente pueda
darse por reelecto.
Obama tiene también
muchas promesas incumplidas, falta mucho
camino por recorrer y las victorias
electorales norteamericanas no tienen su
base en los programas de los
pretendientes, sino en la influencia
psicológica que los expertos de las
campañas diseñan para presentar ”capaz”
a su aspirante. En estos momentos es una
incógnita hacia qué bando se inclinan
los electores.
Ahora le toca el
turno de las primarias de Carolina del
Sur, donde los enfrentamientos entre
republicanos suelen ser brutales, dice
AFP.
Allí la tasa de
desempleo es mucho más alta que en Iowa
y New Hampshire, los trapos sucios
saldrán a relucir y el tema de Bain
Capital puede ejercer más daño político
a Romney, pues se trata de terreno
conveniente para acusarlo del millonario
que vacía a las empresas y las descarta
como cáscaras vacías con su secuela de
desempleo.
Un grupo que
respalda al ex presidente de la Cámara
de Representantes Newt Gingrich planea
emitir avisos por televisión en el cual
personas desesperadas dicen que
perdieron sus empleos debido a la
reestructuración de Bain cuando la
dirigía Romney.
El gobernador
texano Rick Perry dijo que las compañías
como Bain son como buitres que arruinan
la vida de la gente. Jon Huntsman, ex
gobernador de Utah y tercero en New
Hampshire, fustigó a Romney por decir en
una reunión el lunes: "Me gusta poder
despedir a la gente que me provee de
servicios".
Romney se refería a
compañías de seguros médicos
ineficientes, pero su inoportuna
observación ayudó a retratarlo como un
empresario que no vacila en eliminar
empleos en aras del lucro y la
eficiencia.
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