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Revelan
complot del CCG para desmantelar misión
observadora en Siria
KUWAIT, 24 de
enero (PL). —Las monarquías del Consejo
de Cooperación del Golfo (CCG) Pérsico
podrían cancelar, en pleno, su
observación en Siria, imitando los pasos
sauditas, para desmantelar una misión
cuyos reportes desencajan con la postura
antisiria del bloque.
El rotativo kuwaití Al-Qabas publicó hoy
un artículo en el cual citó fuentes
diplomáticas que no identificó, según
las cuales, los Estados árabes del Golfo
ya anunciaron su retirada del equipo
observador de la Liga Árabe que ellos
mismos presionaron para que Siria
aceptara.
De acuerdo con la información, los
monarcas de las seis naciones del CCG
adoptaron la postura anunciada el
domingo pasado en El Cairo por el
ministro de Relaciones Exteriores de
Arabia Saudita, príncipe Saud Al-Faisal,
de que su país abandonaba ese
destacamento de veedores.
El argumento de Arabia Saudita, Catar,
Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y
Bahrein sería -según la fuente- que no
desean que sus monitores "sean falsos
testigos de crímenes cometidos contra
civiles", presuntamente por las fuerzas
de seguridad de Damasco.
Riad expuso la visión del reino wahabita
en el sentido de que presuntamente el
gobierno del presidente sirio, Bashar
Al-Assad, había roto sus promesas de
respaldar y ejecutar totalmente una
iniciativa de paz árabe, muy alineada a
presiones de Estados Unidos y Europa.
Aunque la Liga Árabe se pronunció por
extender un mes más la labor de los
supervisores de 16 países desplegados en
20 ciudades sirias, la misión está en
suspenso debido al severo golpe que
constituye la salida de seis países
influyentes y con gran poderío
económico.
Incluso, si se decidiera ampliar el
monitoreo que ahora hacen 165
especialistas, la reducción de personal
limitaría verificar la reducción de la
violencia, el diálogo nacional, retirada
de tropas de las ciudades, liberación de
detenidos y otros puntos del plan árabe.
El jefe de la misión observadora, el
general sudanés Mohammed Ahmed Mustafa
Al-Dabi, afirmó ayer en El Cairo que el
gobierno sirio ha cumplido parcialmente
sus compromisos para la paz, y admitió
que su informe contradecía la percepción
apocalíptica de los cancilleres.
Los titulares de Exteriores adoptaron
una dura resolución contra el Ejecutivo
de Bashar Al-Assad, urgiéndolo a
abandonar el poder y crear en un plazo
de 60 días un gabinete de unidad con la
oposición armada, tras lo cual debería
convocar a elecciones en cinco meses.
El-Dabi, pese a sus críticas, destacó
que en Siria "descendió
significativamente" la violencia, se
constataron 136 muertes, fueron
liberados miles de presos y operan al
menos 36 reporteros extranjeros.
Además, el oficial sudanés señaló que en
muchos casos los reportes de muertos
"fueron fabricados" y dijo haber
constatado que "desde la llegada de la
misión a Siria (26 de diciembre), todo
el armamento pesado y vehículos de
combate fueron retirados de las
ciudades". |