Confirman retirada de Siria
de observadores árabes del Golfo
EL CAIRO, 26 de enero
(PL).— Observadores de los países del
Golfo Pérsico comenzaron a abandonar
Siria, en desacuerdo con el rol de la
misión de la Liga Árabe en aquel país,
confirmó hoy una fuente de la
organización regional.
Una funcionaria de la entidad panárabe
precisó que los supervisores enviados a
Damasco por el Consejo de Cooperación
del Golfo (CCG) Pérsico a finales de
diciembre, iniciaron el miércoles su
repliegue de las localidades sirias "por
órdenes de sus gobiernos".
"Los Estados del CCG decidieron
responder a la decisión de Arabia
Saudita de retirar a sus monitores de la
delegación de la Liga Árabe en Siria",
había indicado ayer un comunicado del
bloque subregional, alegando que
lamentaba que continuara "el
derramamiento de sangre".
Ese paso se dio después de que el jefe
de los observadores, el general sudanés
Mustafa Al-Dabi, presentó un informe en
el cual reconoció acciones positivas de
Damasco en todos los sentidos, visión
contrastante con el alineamiento
occidental del bloque petrolero.
La nota del CCG acusó al gobierno de Al-Assad
de incumplir el plan de paz de la LA
acordado el 2 de noviembre y pidió al
Consejo de Seguridad de la ONU
"emprender todas las medidas necesarias
para ejercer la presión sobre Siria",
término similar al usado para Libia.
La fuente de Prensa Latina, que requirió
el anonimato, omitió la cifra exacta de
monitores que aportaron a la misión
observadora las seis monarquías
petroleras del Golfo, a saber, Arabia
Saudita, Bahrein, Catar, Emiratos Árabes
Unidos, Omán y Kuwait.
El diario kuwaití Al-Qabas
publicó ayer un artículo en el cual citó
fuentes diplomáticas que no identificó,
pero afirmaban que los Estados árabes
del Golfo habían anunciado su retirada
del equipo observador que ellos mismos
presionaron para que Siria aceptara.
Aseguró, no obstante, que los
verificadores prevén concluir su
retirada este mismo jueves, limitando la
labor del equipo de veedores, pues
sufrirá una reducción significativa de
sus 163 integrantes.
Sin embargo, aunque la acción del CCG se
emprendió siguiendo los pasos del reino
saudita, que anunció su distanciamiento
el domingo en El Cairo, el secretario
general de la LA, Nabil El-Arabi,
solicitó al gobierno de Bashar Al-Assad
mantener la misión.
Tras el visto bueno de Damasco para
extender el mandato por un segundo mes,
la comitiva trabajará hasta el próximo
23 de febrero e intentará suplir ese
éxodo con personal de otros países.
No obstante, El-Arabi siguió la línea
fijada por Catar y el resto de sus
vecinos para llevar el contencioso sirio
a la ONU, y solicitó por escrito una
reunión con el secretario general de la
organización mundial, Ban Ki-moon, y el
apoyo al Consejo de Seguridad.