Espera
Siria que observadores sean "neutrales y
profesionales"
Martin
Hacthoun
DAMASCO, 4 de enero
(PL).—Siria reiteró su esperanza de los
observadores árabes cumplan su labor de
forma neutral y profesional al reflejar
la realidad del país.
"Esperamos que la misión
sea neutral y profesional", manifestó el
vocero de la Cancillería Jihad Makdisi,
quien aseguró que la parte siria brinda
las facilidades necesarias para que el
grupo de inspectores realice su trabajo
acorde con lo estipulado en el protocolo
firmado con la Liga Árabe (LPA).
El portavoz opinó que el éxito de la
misión observadora en transmitir la
realidad también constituye un éxito
para Siria.
A su juicio, el pueblo sirio puede
encontrar la solución apropiada para la
crisis que atraviesa el país "si
terminara la incitación, prevalecieran
la buena voluntad, el sentido común, los
buenos esfuerzos y aquellos que rechazan
el diálogo entraran en razón".
Reiteró que las reformas integrales son
un hecho en el país, y consideró que la
solución de los actuales problemas
descansan en este proceso, "y de la
actualización de la escena política y
democrática en Siria", añadió el
funcionario.
La internacionalización de la crisis
complicaría el problema y aleja la
posibilidad de resolver la crisis,
advirtió Makdisi.
Equipos de observadores del ente
regional recorrieron el martes el
poblado de Salqin, provincia de Idleb,
donde conversaron con los residentes, y
retornaron a las barriadas de Baba Amro,
en Homs, y al-Sabeel, en Daraa.
Además, visitaron la ciudad de al-Rastan,
también en Homs, donde la víspera
elementos armados que las autoridades
describen como terroristas saboteó un
gasoducto cercano y suministra a las
termoeléctricas de al-Zara y al-Zaizoun,
el cual provocó una merma en la
generación energética.
En Idleb equipos de
inspectores visitaron las
municipalidades de Harem, Armanaz y Kafr
Takharim, reporta la agencia de noticias
Cham Press.
Ante la presiones internacionales, el
jefe de la Oficina de Operaciones de la
Misión Observadora de la LA, Adnan al-Khudeir,
reiteró en El Cairo, la capital egipcia,
el compromiso de cumplir el protocolo
pactado, y llamó a las partes a no hacer
juicios precipitados sobre los
resultados de esta labor.
El domingo el presidente del Parlamento
Árabe llamó a retirar a los inspectores
de Siria; Francia exigió que se aclaren
cuáles son los objetivos y el papel de
los observadores, y Estados Unidos acusó
a Damasco de violar los compromisos con
la misión observadora.
Washington despachó a El Cairo, a su
secretario adjunto de Estado para
Asuntos del Cercano Oriente, Jeffrey
Feltman, para sostener consultas con la
jefatura de la LPA sobre Siria, mientras
la Casa Blanca insiste en que la
violencia debe terminar, sin hacer más
precisiones.
En tono amenazante, según recoge el
canal catarí Al-Jazeera, el vocero Jay
Carney dijo que Washington dejó bien
claro que si la iniciativa de la LA no
se implementa según ellos esperan, la
comunidad internacional tendrá que
considerar nuevas medidas para detener
lo que insisten en llamar "violencia del
régimen contra el pueblo".
El anuncio y las declaraciones de Carney
tuvieron lugar luego que la LPA anunció
para el próximo domingo una reunión para
analizar el primer informe del jefe de
la misión observadora, blanco de ataques
políticos y mediáticos.
En un editorial, la agencia de noticias
SANA opina que la acusación
norteamericana, que no han hecho ni los
inspectores que trabajan sobre el
terreno, evidencia las intenciones
hostiles de Washington contra la
seguridad y estabilidad en Siria.
Un reporte de la cadena
satelital Al-Jazeera, que cita al jefe
de los grupos armados identificado como
coronel Riad al-Assad amenazó que sus
seguidores escalarán la violencia ante
la frustración por la falta de progreso
de la misión de la LPA.
El entrevistado dijo por teléfono a Al-Jazeera
desde su escondite en el sur de Turquía
que desde que llegaron los observadores,
sus grupos han sufrido muchas más bajas,
y que harán lo que llamó "cambio
transformativo" en sus planes de ataque.
Asimismo declaró a una agencia noticiosa
que "tomarán decisiones que sorprenderán
al régimen y a todo el mundo".
La LPA tiene unos 100 enviados visitando
ciudades, municipalidades, barriadas,
prisiones, hospitales, y sobre todo
conversando con la gente en Siria.
Prensa Latina conoció hoy que el
gobierno del presidente Bashar al-Assadm,
en cumplimiento de lo acordado con la
misión observadora, concede visas a
medios extranjeros para entrar al país.