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Mueren 22 yemenitas en
combates, Saleh reconsidera viaje EE.UU.
SANAA,
de 6 enero (PL) Al menos 18 milicianos
islamistas y cuatro soldados
gubernamentales murieron en las últimas
horas en Yemen, mientras el presidente
Alí Abdulah Saleh sigue reconsiderando
hoy su viaje a Estados Unidos en pleno
proceso de transición.
Fuentes del Ejército yemenita
confirmaron la pérdida de cuatro
efectivos en combates con islamistas
ligados a Al-Qaeda en la Península
Arábiga (AQPA) en suburbios de Zinjíbar,
capital de la provincia sureña de Abyan,
tomada por los irregulares en mayo
pasado.
El Gobierno de Yemen, ahora encabezado
por el vicepresidente y mandatario en
funciones, Abdo Rabbo Mansour Hadi, y el
primer ministro interino Mohammed
Basindwa, subrayó que AQPA es la
ramificación más peligrosa de la red
creada por el ya fallecido Osama Bin
Laden.
Las autoridades en Sanaa volvieron a
refutar acusaciones de círculos
opositores de que el todavía presidente
Saleh explota a su favor el rebrote del
islamismo radical en el país,
exponiéndolo a una guerra civil en la
que ganan terreno sectores
fundamentalistas.
Observadores locales ven complicado el
panorama después de casi un año de
revueltas populares y choques entre
activistas y militares desertores afines
a éstos con miembros de la Guardia
Republicana, las Fuerzas Especiales de
Seguridad y otros cuerpos armados
estatales.
En un
comunicado difundido aquí, el líder
tribal, empresario y jefe del partido
opositor Al-Islah, Hamid Al-Ahmar,
volvió a exigir que se juzgue a Saleh
por su presunta responsabilidad en la
muerte violenta de cientos de
manifestantes callejeros.
Al-Ahmar rechazó cualquier acción para
que, en virtud del acuerdo suscrito en
noviembre en la capital saudita, se
conceda inmunidad judicial al
mandatario, a cambio de su salida del
poder y de propiciar la transición
democrática.
La iniciativa del Consejo de Cooperación
del Golfo (CCG) Pérsico, avalada por
Estados Unidos, la Unión Europea y la
ONU, suscitó nuevas protestas en las
últimas semanas, de ahí que se baraje
como una solución apartar a Saleh del
escenario político nacional.
Washington afirmó que sigue estudiando
la solicitud de visado del gobernante
"para tratamiento médico", opción que
algunos analistas valoraron positiva en
el sentido de que su salida de Yemen
ayudaría a un clima más tranquilo para
las próximas elecciones de febrero.
El gobierno norteamericano parece
inclinarse a favor de que Saleh siga en
Yemen mientras avance el proceso de
transición.
Otros, en cambio, creen que el ahora
estancado viaje dejaría peor parada a la
Casa Blanca, al dar acogida a un
político reclamado por violaciones de
los derechos humanos y brutal represión
a civiles. |