La
sexualidad, un valor de dimensiones
éticas y morales
LA HABANA, 26 de enero
(PL).—La sexualidad es un valor de
dimensiones éticas, morales y estéticas,
e incluye otros atributos como
diversidad, responsabilidad, autonomía,
respeto, compromiso y amor, aseguró la
sicóloga cubana Patricia Arés.
Sin embargo, por su complejidad y
sensibilidad está abocada a convertirse
en un anti-valor, destacó la reconocida
especialista en conferencia magistral
impartida en el VI congreso cubano de
educación y orientación sexual, que
concluye hoy en esta capital.
De ahí que es necesario educar la
sexualidad en valores, lo que no se
reduce a hablar e informar, sino que
implica todas las prácticas cotidianas
de la vida familiar.
En la actualidad el contexto educativo
familiar se caracteriza por un adelanto
de la maduración biológica y la
iniciación sexual, pero hay retraso de
la maduración psicológica y social,
señaló Arés.
Esto propicia una adultización de la
infancia y la adolescencia, al mismo
tiempo que genera condiciones para una
inmadurez en la vida adulta. Se
adelantan unas etapas y se retrasan
otras, aseguró.
Existe, lo que se ha dado en llamar
hombres en cuerpo de niños y mujeres en
miniatura, o la pérdida de la inocencia
infantil.
Al llegar a la adolescencia, ellos y
ellas suelen sentirse presionados a
volverse activos sexualmente antes de
conocer a fondo las bases emocionales de
la sexualidad humana, aseveró.
Todo ello lleva a una maduración
psicosexual inapropiada que conlleva la
adopción de conductas sexuales de riesgo
(promiscuidad, descuido de los métodos
anticonceptivos, infecciones de
transmisión sexual.
Presencia de traumas
(violaciones, agresiones sexuales,
violencia de género) relacionados con el
ejercicio de una libertad sexual mal
entendida.
Por ello los psicólogos deben ayudar a
las familias a promover formas maduras
de amar, fomentar la reflexión cotidiana
en adolescentes y jóvenes, enseñarlos a
hacer uso responsable de las libertades
actuales.
Brindar herramientas de análisis para
entender los productos culturales,
discernir modelos de relación que
fomente el desarrollo y el bienestar
humano, concluyó.