Argentina refuta palabras de primer
ministro británico sobre Malvinas
BUENOS AIRES, 18 de
enero (PL).— El ministro argentino del
Interior, Florencio Randazzo, calificó
de absolutamente ofensivas las
declaraciones del primer ministro
británico, David Cameron, quien acusó a
su país de colonialista por el reclamo
de soberanía sobre las islas Malvinas.
En declaraciones a la prensa, Randazzo
subrayó que "la historia muestra
claramente cuál fue su actitud frente al
mundo", al referirse a las
manifestaciones del gobernante
británico.
En la sesión de preguntas en la Cámara
de los Comunes este día, Cameron dijo
que los reclamos argentinos por la
soberanía de las Malvinas intentan
afectar la nacionalidad de los
habitantes del archipiélago, quienes
según él quieren seguir siendo
británicos.
"Lo que han dicho recientemente los
argentinos, diría que es más bien
colonialismo", dijo el Primer Ministro
al aludir a las acciones de Buenos Aires
para buscar apoyo a su demanda.
Sin embargo, Cameron no mencionó el
llamado al diálogo que mantiene el
gobierno de Cristina Fernández para
solucionar el conflicto que data de
1833.
Cameron confirmó que convocó al Consejo
Nacional de Seguridad de su país para
abordar la situación en las islas y
"asegurar que nuestras defensas y todo
lo demás esté en orden".
Reino Unido endureció sus
pronunciamientos contra Argentina en
relación con la demanda de la soberanía
de las islas, en particular a partir del
apoyo que recibe de las naciones
latinoamericanas expresado en diversos
mecanismos de integración regional.
El Mercado Común del Sur
(MERCOSUR), la Unión de Naciones
Suramericanas y más reciente la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños han expresado su
acompañamiento a la causa argentina.
Los Estados Partes del MERCOSUR y
Estados Asociados adoptaron una
declaración el pasado 20 de diciembre
mediante la cual prohíben el arribo a
sus puertos de buques que enarbolan la
bandera ilegal de las Islas Malvinas.
La Cancillería argentina considera que
"estas acciones se encuadran en la
defensa de los recursos naturales
renovables y no renovables que
pertenecen al pueblo argentino tal como
lo reconocen, entre otros países, todas
las naciones de la región".
A raíz de estos acontecimientos, Londres
ha incrementado la presencia militar en
el Atlántico sur.
En un reciente artículo del canciller
argentino, Héctor Timerman, publicado
por el diario británico The Times, y
bajo el título El Reino Unido debe poner
fin a esta resaca imperial, instó a
solucionar el polémico tema a través del
diálogo.
El jefe de la diplomacia argentina
recordó que "de las 16 disputas de
soberanía colonial que la ONU está
tratando, 10 involucran a Gran Bretaña
como la potencia colonial".
Subrayó que "es imperativo que el Reino
Unido abandone algunas acciones -como
incomprensibles ejercicios militares y
la explotación de recursos naturales en
violación de resoluciones de la ONU- que
empeoran la situación en las Islas
Malvinas".
Las Malvinas (Falklands para Reino
Unido), situadas a unas 400 millas
marinas de la costa de Argentina, fueron
ocupadas por el país europeo en 1833.
A partir de entonces, esta nación
reclama la soberanía del archipiélago
por considerar que tiene derechos
geográficos, históricos y jurídicos
sobre ese territorio.
Ambos países se
enfrentaron en la Guerra de las Malvinas
o Guerra del Atlántico Sur, que se
desarrolló entre el 2 de abril y el 14
de junio de 1982.
Tras ese conflicto Reino Unido mantuvo
su dominio sobre las islas Malvinas,
Georgias del Sur y Sándwich del Sur,
murieron 649 militares argentinos, 255
británicos y tres civiles.