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El cólera:
un combate largo
Juan Diego Nusa Peñalver, enviado
especial
Viajar hacia el departamento Sur, en
Haití, es encontrarse una realidad bien
distinta de la crítica situación
sanitario-ambiental, social y económica
de Puerto Príncipe, en el Oeste, incluso
a la realidad de departamentos como el
Centro y Norte, más pobres y fuertemente
deforestados.
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El doctor Roig Pérez
González, de las Tunas,
junto a Eli, el padre de
Delimo Morel, tras pasar el
peligro para la vida del
joven. |
Su capital
departamental, Les Cayes, está
considerada la segunda ciudad más
importante de Haití. Es de las pocas
urbes haitianas en las que un número
significativo de sus calles se
encuentran asfaltadas y con menor
cantidad de micro vertederos.
Sin embargo, el
cólera no demoró en aparecer por esta
región con su mortífera secuela de más
de 160 fallecidos hasta el presente.
Ante tan extrema
situación, relata el doctor René Díaz
Viltres, oriundo de Cárdenas, Matanzas y
jefe de la Brigada Médica cubana en el
departamento Sur, "nuestros brigadistas
se crecieron y en poco tiempo crearon un
sistema para atajar la peligrosa
enfermedad".
Explica que el
hospital de referencia comunitaria de
Aquin, el primero que se terminó de los
diez iniciales del proyecto
Cuba-Venezuela para el fortalecimiento
del sistema de salud haitiano, lo
transformaron en unidad de tratamiento
de cólera, y en tiendas de campañas, de
19 camas para atender a los enfermos del
letal padecimiento con el primer caso
asistido el 17 de noviembre pasado.
La vida dio la
razón a las prudentes medidas adoptadas
por la Brigada y hoy el dispositivo
incluye un total de 88 camas para
asistir a los contagiados por la
epidemia con la apertura también de las
unidades de tratamiento de cólera en las
comunas de Camp Perrin y Port-Salut, así
como un centro para tales fines en San
Luis, desde donde se propagó un
significativo brote de la epidemia.
Díaz Viltres,
quien ya cumplió misión
internacionalista en Guatemala, señala
el 16 de diciembre como uno de los días
más críticos cuando tuvieron que atender
86 afectados por el cólera.
"Gracias también
al trabajo de seis grupos de pesquisa
activa, que van en busca del enfermo en
aquellas subcomunas de muy difícil
acceso en el territorio, a su la labor
educativa-preventiva con charlas,
contactos cara a cara y distribución de
medicamentos para este tipo de dolencia
y tabletas de cloro para el agua de
consumo, hemos logrado reducir los casos
que diariamente atiende el colectivo en
las unidades y centros bajo nuestra
responsabilidad", asegura.
Nuestros médicos
y enfermeras han salvado aquí de una
muerte segura a 2 963 haitianos hasta
este lunes, lamentando el fallecimiento
de tres personas, que llegaron en muy
mal estado, para un bajísimo índice de
letalidad de 0,1%, otra proeza, sin
duda, de la medicina cubana.
Y toda esta
labor la han logrado sin detener otros
servicios vitales a la población, que
incluyó la realización en el 2010 de 130
000 consultas médicas, más de 4 260
cirugías y 1 488 partos. Algo que se
escribe y dice fácil pero que expresa la
consagración de nuestros cooperantes.
UN HISTORIA
CON FINAL FELIZ
La vida del
joven haitiano Delimo Morel, de 18 años,
corría mortal peligro, cuando su padre
Eli, un padrino religioso del vudú, se
opuso inicialmente a la asistencia
médica indicada para su hijo infectado
con el cólera.
En el centro de
tratamiento de la enfermedad de Aquin,
el doctor Roig Pérez González, de las
Tunas, especialista en segundo grado de
cirugía general y máster en urgencia,
comenta los hechos para Granma.
"Delimo vino con
una deshidratación severa,
convulsionando y con una intoxicación
exógena muy tóxica por algo que le
dieron a tomar. Tuvimos que explicarle
muy claro al padre la crítica condición
de su hijo para que accediera al
tratamiento. Le transferimos al torrente
sanguíneo del joven en solo cuatro horas
cinco litros de lactato ringer (suero de
rehidratación) y lo pudimos salvar. Eli
posteriormente agradeció tanto esfuerzo
por su primogénito. Con situaciones como
esta nos encontramos casi todos los
días, pues este es un combate largo",
afirma.
¡Enhorabuena
para Delimo y su familia! |