Retorno
de presidenta argentina adereza
conflicto con Londres
BUENOS AIRES, 26 de
enero (PL).— El retorno de la presidenta
Cristina Fernández al frente del
Ejecutivo argentino aderezó el
contencioso que enfrenta a este país con
Reino Unido por la soberanía de las
Islas Malvinas.
Tras 20 días de licencia médica,
Fernández reasumió la víspera sus
funciones con un acto público en el que
renovó el reclamo a Londres para que
acepte conversar y negociar sobre la
jurisdicción de ese archipiélago.
La mandataria advirtió que insistirá
"con rigurosidad jurídica y
diplomática", y seguirá recabando apoyos
para que se cumpla la resolución de la
ONU de sentarse a dialogar sobre esa
cuestión.
Aseguró que continuará la batalla ante
el Comité de Descolonización de la
Organización de las Naciones Unidas y
criticó al gobierno británico por la
escalada diplomática de las últimas
semanas.
Según Fernández, el reclamo de soberanía
sobre las Malvinas abarca también la
defensa de los recursos naturales porque
Reino Unido "está depredando nuestro
petróleo y nuestra pesca".
La viuda del
expresidente Néstor Kirchner (2003-2007)
arremetió contra declaraciones recientes
del primer ministro británico, David
Cameron, quien calificó a Buenos Aires
de colonialista por su reclamo.
Para la gobernante, "cuando se dicen
estas cosas es porque no se tienen
razones ni argumentos", al tiempo que
comentó que aunque existe la tentación
de contestar, lo mejor es evitarlo.
El diferendo entre Buenos Aires y
Londres data de 1833 y cobró fuerza en
diciembre pasado cuando varios gobiernos
suramericanos prohibieron la entrada a
sus puertos a buques con bandera de las
Falkland (Malvinas).
Fernández, quien guardó reposo por una
operación de tiroides, anunció que
próximamente se hará público el Informe
Rattenbach, investigación sobre la
guerra por ese archipiélago que ganó
Reino Unido en 1982.
En opinión de la jefa de Estado, de 58
años de edad, esa contienda bélica que
enfrentó a británicos y argentinos fue
un acto "suicida para chicos que no
estaban preparados".