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Tensión en Colombia tras
atentados dinamiteros
Por
Alberto Corona
BOGOTÁ, 3 de febrero (PL). — Colombia
vive hoy un clima de elevada tensión,
luego que en las últimas horas una serie
de atentados dinamiteros contra
estaciones policiales ocasionaran una
veintena de muertos y un centenar de
heridos.
Los hechos ocurren en medio de un
proceso para la liberación unilateral de
al menos seis prisioneros en poder de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias de
Colombia (FARC) y cuando se intenta
acercar a las partes en conflicto a
través de un eventual diálogo.
A ese grupo guerrillero las autoridades
atribuyeron los ataques, con lo cual se
ha generado una creciente ola de rechazo
dentro y fuera del país, pese que hasta
ahora las FARC se han abstenido de
confirmar o refutar la alegación.
Fuentes consultadas por Prensa Latina
-que prefirieron el anonimato- señalaron
que resulta raro que esta serie de
ataques emerja justo cuando determinados
grupos de la sociedad civil dirigen sus
esfuerzos para hallar una salida
negociada al conflicto.
Primero se atribuyó uno de los ataques a
una supuesta alianza entre guerrilleros
y criminales, vinculados al narcotráfico
y después solo a la insurgencia, dijo
una de las fuentes.
Al mismo tiempo, agregó, esto ocurre
cuando se están realizando esfuerzos
para la liberación unilateral de los
todos los prisioneros en poder de la
guerrilla, como un gesto de paz y
disposición al diálogo.
Otras de las fuentes consultadas señaló
que resulta incomprensible que por un
lado se hable de paz y por el otro
arrecien los ataques de parte y parte,
aunque -puntualizó- en la dinámica de la
guerra interna todo es posible.
En apenas dos días dos estaciones de
policía fueron atacadas con explosivos
con modus operandi similares.
El caso más reciente tuvo lugar ayer en
el municipio de Villa Rica, departamento
de Cauca, con un saldo hasta el momento
de seis muertos y 42 heridos, acorde con
la información suministrada por el
comandante de la Policía de esa región,
coronel Ricardo Augusto Alarcón.
Ese hecho estuvo precedido por un
atentado similar el día anterior en la
localidad de Tumaco, departamento
fronterizo de Nariño, que ocasionó 11
víctimas fatales y más de 60 lesionados.
Lo cierto es que con la reciente ola de
atentados la brecha de la desconfianza
se acrecienta entre los bandos, y las
imputaciones contribuyen a exacerbar los
ánimos, en momentos que la sociedad y la
comunidad internacional claman por la
paz.
El Gobierno ya anunció que arreciará su
ofensiva contra la insurgencia en una
guerra sin cuartel y en varias zonas del
país comienza a incrementarse el pie de
fuerza con los más sofisticados aparatos
de inteligencia y muerte. |