|
ALBA: una
alianza para dar vida a los sueños de
nuestros pueblos
•
A su llegada
a la Patria de Bolívar para participar
en las actividades de la XI Cumbre del
ALBA, el General de Ejército Raúl Castro
Ruz inició su jornada con una visita a
constructores cubanos que forman parte
de la Gran Misión Vivienda Venezuela
YAIMA PUIG MENESES
CARACAS,
Venezuela.— Poco después de la una de la
tarde (hora de Cuba) de este viernes 3
de febrero, tocó suelo venezolano la
aeronave cubana en la que llegó el
General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y
de Ministros, al aeropuerto
internacional Simón Bolívar, de
Maiquetía, para participar en las
actividades programadas de la XI Cumbre
de la Alianza Bolivariana para los
Pueblos de Nuestra América (ALBA).
Otra
vez sorprende el Presidente Chávez, se
"salta" todos los protocolos y con paso
firme y muy sonriente —como quien está a
punto de cometer una gran travesura—,
asciende presuroso la escalerilla del
avión para ir al encuentro del gran
amigo y compañero. Minutos después, se
les vio descender alegres y muy
conversadores, al tiempo que se
desplazaban hacia la tarima, donde se
inició la ceremonia oficial de
recibimiento.
Acto seguido, la
banda de música interpretó los himnos
nacionales de Cuba y Venezuela. Luego,
el Presidente Hugo Chávez acompañó al
General de Ejército a realizar el pase
de revista de las tropas perfectamente
alineadas.
Más adelante
esperaba el automóvil en el cual se
trasladaría el Presidente cubano. Y otra
vez Chávez sorprendió al tomar la
decisión de conducir el vehículo e
invitar a Raúl a ocupar el asiento
delantero.
Poco después de
iniciar el trayecto, la caravana oficial
tomó un pequeño desvío para llegar hasta
Ciudad Caribia, un poblado venezolano
ubicado casi mil metros sobre el nivel
del mar, donde se construyen casas como
parte de la Gran Misión Vivienda
Venezuela, que desarrolla el Gobierno de
este país.
Hasta allí
llegan en busca del campamento de 150
constructores cubanos que hoy
contribuyen a esta honrosa tarea.
Previamente, ambos mandatarios recorren
el poblado, donde pocos quieren perder
la oportunidad de saludar, o al menos
mirarlos fugazmente.
Los rostros
muestran alegría y algunos vecinos,
incluso, encuentran oportunidad para
pedirnos que transmitamos al Presidente
Chávez que "aquí lo queremos mucho", o
para enviarle al Presidente cubano un
gran saludo en nombre del pueblo
venezolano.
"¿Dónde está la
tropa cubana? ¡Estamos buscando a los
cubanos! Ustedes están escondidos", dice
Chávez a los constructores al llegar al
campamento. Y mientras sonríe, agrega:
"¡Mira a quién les traje para acá, a
Raúl!".
Y allí, a casi
mil metros de altura sobre el nivel del
mar, tiene lugar un bonito intercambio
entre ambos Presidentes y el grupo de
trabajadores cubanos. El General de
Ejército se interesa por conocer
detalles sobre las familias que han
quedado en Cuba, la vida en el
campamento, los trabajos que realizan¼
para iniciar así un inusitado y cálido
diálogo.
Trabajadores de
los más diversos lugares de nuestro país
integran esta brigada, a la cual el
Presidente Chávez reconoció la
monumental obra que ha realizado hasta
el momento. No solo viviendas se
levantarán en esta área, pues también se
pretende edificar complejos comerciales,
centros recreativos y más¼
"Y esto solo es
posible echarlo para adelante con el
ALBA, igual pasa con la agricultura, la
industria, la economía...", les comenta
Chávez.
Minutos antes de
finalizar el encuentro, con palabras
sencillas pero profundas, el grupo de
cubanos les asegura a ambos mandatarios
su disposición para trabajar allí
mientras sea necesario, al tiempo que
felicitan a Chávez por el XX Aniversario
del levantamiento del 4 de febrero.
Finalmente, piden al General de Ejército
que transmita en nombre de todos ellos
un saludo al Comandante en Jefe Fidel.
La caravana
retoma el camino a la ciudad de Caracas,
donde ya se alistan los detalles finales
para la inauguración de la XI Cumbre del
ALBA. Será esta otra oportunidad de los
países miembros, para avanzar en la
construcción de sociedades más
racionales y eficientes, que vivan en
armonía con la naturaleza y procuren la
justicia social, pues es esa,
justamente, la cooperación y la
integración que necesitan nuestros
pueblos.
|