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Desde
Haití
Un poco
más arriba del río Bravo hasta la
Patagonia
AMELIA DUARTE DE LA ROSA, enviada
especial
amelia@granma.cip.cu
Desde enero del
2010 la Brigada Médica Cubana —que hace
trece años labora ininterrumpidamente en
Haití— es multinacional. Más de 300
estudiantes graduados en la Escuela
Latinoamericana de Medicina (ELAM) han
llegado al país para complementar su
formación académica y colaborar con esta
misión internacionalista, la primera que
inserta a médicos de distintas
latitudes.
Sin
distinción de razas o nacionalidad,
jóvenes galenos de 27 países han
trabajado con la Brigada en disímiles
puntos de la geografía haitiana. La
mayoría ha conjugado la labor
asistencial con la realización de la
especialidad. Hasta la fecha más de 70
se han titulado en medicina general
integral y actualmente una veintena,
procedente de Bolivia, Perú, Salvador,
Colombia, Uruguay, Paraguay, México y
Estados Unidos, cursa el segundo
nonestre en la misma especialidad.
Gregory
Wilkinson es uno de los dos
estadounidenses que conforman la
Brigada. Natural de Oakland, California,
el joven pasa su residencia en el
Hospital Comunitario de Referencia de
L’Estere. Aunque nunca imaginó que
vendría a Haití, una semana después de
su graduación en la ELAM Gregory llegó a
esta tierra. En el año y tres meses que
lleva aquí, ha trabajado en varias
comunas de difícil acceso y asegura que,
a pesar de la pobreza, el pueblo es
resistente y agradecido.
Quizás también
porque se identifica con el optimismo de
los haitianos es que afirma que estudiar
medicina en Cuba fue un sueño hecho
realidad. Su familia, de procedencia
humilde, no podía costearle los estudios
universitarios. La posibilidad de
superación llegó a través de Pastores
por la Paz y ahora, después de tantas
experiencias, piensa en realizar además
una segunda especialidad en Cuba. Sobre
los cubanos afirma que son sus mejores
amigos y profesores. Y concluye, "en
Haití me reciben como un cubano más".
Otro de los que
siente esa identificación y
agradecimiento por Cuba es Xavier Huelmo,
un joven argentino que hace dos días
regresó a Cuba para terminar su
especialidad. Xavier trabajó durante un
año en el departamento de la Grand’Anse,
formó parte de las brigadas de pesquisas
y prestó servicio médico a poblaciones
que nunca antes lo habían tenido. Justo
antes de desembarcar expresó: "de Haití
me llevo una experiencia indescriptible,
me voy con la fortuna de haber aprendido
junto a los médicos cubanos y haber
compartido con un pueblo que tiene
posibilidades de crecer pero que
necesita voluntad. A Cuba vuelvo para
terminar la especialidad y adquirir
ciertas habilidades médicas que solo en
suelo cubano puedo tener".
Así andan
juntos, como en cuadro apretado, los
médicos de nuestra Brigada en Haití, con
distintas idiosincrasias y culturas,
pero con el mismo origen de
conocimiento, iguales propósitos y bajo
el mismo estandarte. |