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DIGITAL. La Habana. Cuba
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Víctor Godínez (Notimex).- Hace unos días el gobierno mexicano envió una serie de propuestas que, de aprobarse, modificarían el proyecto final de declaración de la Cumbre. Estas propuestas tienen el objetivo de plasmar una realidad económica y financiera actual en el mundo. Quisiera preguntarle su opinión y cuál ha sido el curso de estas propuestas que ha enviado el gobierno mexicano.
También quisiera preguntarle, por otro lado: Parece ser que el Canciller nicaragüense no escuchó que el vocero el jueves pasado declaró que verían un poco extraño su presencia aquí en la Cumbre. No solo va a venir el Canciller, sino que también ya solicitó entrevistarse con los disidentes. También quisiera su opinión en este sentido.
Felipe Pérez.- Las propuestas mexicanas han sido acogidas y se ha cumplido con ellas el trámite de rigor establecido, que es circularlas a los demás países, y serán consideradas en la negociación del documento, como se ha hecho con decenas de otras propuestas mexicanas y de otros países iberoamericanos.
Hemos trabajado muy coordinadamente con las autoridades mexicanas, con las autoridades de la Cancillería, con la canciller doña Rosario Green y mantenemos una comunicación constante con los diplomáticos mexicanos sobre los temas plasmados en los documentos. Sus propuestas de enmienda están siendo ahora consideradas y formarán parte de la discusión que tendrán los coordinadores y los cancilleres y después los Jefes de Estado y de Gobierno, las de México y las de cualquier otro país que presente una enmienda. Nuestro papel como anfitriones de la Cumbre es irlas circulando, e ir logrando propiciar el consenso.
Como ya dije, Cuba no pretende en esta Cumbre ventajas nacionales ni provecho propio; aspira a cumplir con altura y respeto su papel de anfitrión.
El Canciller de Nicaragua el vocero lo dijo y yo también, será bienvenido en Cuba en su condición de canciller de un país iberoamericano, y recibirá el tratamiento adecuado a su investidura y responsabilidad. Esa es nuestra posición.
También lo es que nosotros sabemos que el presidente Alemán está muy ocupado, porque el presidente Alemán, si no prolongó su luna de miel, que debía concluir ayer, creo que en Italia, deberá estar ahora enfrentando las numerosas quejas y el estado prácticamente de rebeldía en que se encuentra la población nicaragüense por lo que considera corrupción en el gobierno, desatención a los problemas que dejó el huracán Mitch en Nicaragua al cabo de un año. Me imagino que esté también ocupado en sus estrechas relaciones con la Fundación Nacional Cubano Americana y el resto de las organizaciones terroristas cubanas. Como ustedes saben, en Puerto Rico él se declaró uno más de ellos. Y me imagino también que esté preparando su defensa ante las acusaciones de que realizó negocios turbios con la compañía telefónica nicaragüense en complicidad con la familia Mas Canosa y otros diversos asuntos de los cuales se le acusa. Por eso me imagino que no es fácil, en medio de todo eso, intentar venir a Cuba.
El Canciller de Nicaragua será bienvenido y tratado en Cuba con respeto, y tendrá las garantías y el tratamiento adecuado que todos los demás cancilleres tendrán en La Habana. Es lo que puedo decir, y el canciller Montealegre lo sabe, porque él nos conoce muy bien.
Andrew Cawthorne (REUTERS).- Buenos días, Ministro. Quisiera saber si usted tiene una respuesta, un comentario, una evaluación de los comentarios hechos por el presidente norteamericano, Bill Clinton, el viernes. Creo que dijo, más o menos, que está dispuesto, en principio, a considerar cambiar las sanciones económicas dadas ciertas condiciones. Quisiera saber si usted tiene una respuesta.
Felipe Pérez.- El Presidente de Estados Unidos conoce muy, pero que muy bien la verdad sobre aquellos hechos a los que aludió cuando dijo que cada vez que él intentaba hacer algo hacia Cuba, Cuba derribaba aviones y cometía actos en los que parecía que intentaba ir en la dirección contraria a la que él quería.
Puedo decir que el Presidente conoce muy, pero que muy bien la verdad sobre todo aquello, y el Presidente conoce bien y además del Presidente algunos otros, que él no está diciendo la verdad.
Frida Ghitis (CNN).- Señor Ministro, dos preguntas.
Quería preguntarle en torno a esta demanda que se mencionó que se va a presentar próximamente contra Estados Unidos por más de 100 000 millones de dólares. ¿Ante qué organismo se va a presentar? ¿Qué espera obtener como resultado de eso? ¿Usted espera que Estados Unidos pague 100 000 millones de dólares o más? O si no lo espera, ¿qué cree que podrán obtener de eso?
La segunda pregunta es: Me parece que el viernes en las declaraciones del presidente Clinton, él dijo una vez más que el gobierno de Cuba está utilizando el embargo, o el bloqueo, como lo puedan llamar, como una excusa para los problemas económicos que son causados por otras razones. ¿Usted puede responder a eso?
Felipe Pérez.- Sí, puedo. Si el presidente Clinton considera que el Gobierno de Cuba usa el bloqueo como una excusa, ¿por qué el presidente Clinton no le quita una excusa al Gobierno de Cuba y levanta el bloqueo? Con eso resolvería el problema de que el Gobierno de Cuba no siga usando el bloqueo como excusa.
Sobre la segunda pregunta, no tengo los detalles en este momento de lo que hemos acabado de anunciar, pero sí puedo decir que nosotros consideramos que el gobierno norteamericano debe, en algún momento, aceptar la legitimidad de un tribunal cubano a oír las demandas que ha oído y las que deberá seguir oyendo. Si el gobierno de Estados Unidos cree más que eso, el gobierno de Estados Unidos cree que la Ley Helms-Burton no viola el derecho internacional, esto otro, comparado con aquello, es apenas un detalle, y, por lo tanto, nosotros creemos que sí, que el gobierno norteamericano ha de aceptar que un tribunal legítimamente constituido ha fallado en su contra, y debe ser tan respetada y tan válida una decisión de un tribunal cubano como la de un tribunal de la Florida, por ejemplo, que condena al Gobierno de Cuba, o una corte de Nueva York que le da la razón a una compañía norteamericana. ¿Por qué no habría de ser igual en el caso de Cuba? Las armas nucleares no tienen nada que ver con el derecho internacional, y el tenerlas o no, no debiera dar mayores derechos.
Aurelio Pedroso (El Economista, España).- Sí, Ministro, un alto cargo de la Fundación Cubano Americana ha dicho hoy que la Cumbre sería saboteada. ¿Usted tiene elementos, tiene evidencias en ese sentido?
Felipe Pérez.- Aurelio, tenemos pruebas y tenemos fuertes evidencias de que desde Estados Unidos se está haciendo todo lo posible para sabotear e impedir el desarrollo normal de la Cumbre. Fue denunciado ampliamente por Fidel, fue corroborado por el vocero de nuestra Cancillería y es corroborado por mí aquí hoy.
No han cesado, y no solo eso, sino que se han multiplicado los planes y los intentos desesperados de tratar de que la Cumbre no sea un éxito, en una obcecada obstinación de impedir que lo que han decidido los países iberoamericanos se haga. Y sobre eso y sobre los planes de flotillas, de vuelos en las cercanías de Cuba y de todos esos planes anunciados, de todas esas provocaciones, que parten del territorio norteamericano, y el gobierno norteamericano lo sabe muy bien y sabe su deber en impedir que estos grupos extremistas lleven adelante sus planes, hay que decir que nosotros tomaremos las medidas necesarias y adecuadas para impedir esos planes. Pero sí, hay planes, hay continuas provocaciones y hay un intento desesperado por tratar de obstaculizar el desarrollo de la Cumbre en La Habana.
Homero Campa (Proceso, México).- Ministro, el viernes 5 el presidente de México, Ernesto Zedillo, recibió en Los Pinos a Carlos Alberto Montaner, un dirigente del exilio cubano anticastrista, y, según el propio Montaner, abordaron o tocaron temas de la Cumbre Iberoamericana.
Considerando que México ha tenido una relación de amistad histórica con Cuba, quiero preguntarle qué opinión le merece este tipo de encuentros en vísperas de la Cumbre, que tocan temas de la Cumbre, considerando que México y Cuba son históricamente amigos.
Felipe Pérez.- Cuba considera que el presidente Zedillo tiene el derecho de reunirse con quien él quiera. Cuba, por otra parte, considera al señor Montaner un hombre al servicio de los intentos de anexionar a Cuba a los Estados Unidos.
Enrique López Oliva (Agencia católica ADISTA, de Italia).- Usted acaba de decir que Cuba va a tomar medidas para impedir cualquier obstáculo a la Cumbre.
Nosotros tenemos entendido que la oposición interna está convocando a una serie de reuniones, viernes, sábado y domingo, a un encuentro de organizaciones no gubernamentales independientes, y un encuentro nacional de campesinos y cooperativistas independientes en Matanzas. Este anuncio de usted de que van a tomar medidas para impedir todo lo que obstaculiza la Cumbre, ¿significará que estas actividades de grupos de oposición van a ser impedidas, suspendidas por las autoridades?
Felipe Pérez.- No conozco los planes a los que usted alude, y no conozco siquiera sus posibles autores, como no los conoce, por supuesto, la mayoría de nuestro pueblo. Lo que debo subrayar es la declaración del vocero de nuestra Cancillería de que el que viole la Ley en Cuba debe sufrir las consecuencias de su actuar ilegal.
Vicent Sanclemente (TVE).- Usted ha reiterado varias veces que los distintos mandatarios serían recibidos con respeto, con cariño, todos los mandatarios, también los Reyes de España. ¿Con eso quiere decir que se va a convocar oficialmente a que haya recibimientos multitudinarios, a que haya paseos multitudinarios?
Felipe Pérez.- No. El programa de la Cumbre es muy apretado. Los mandatarios tienen intensas jornadas de trabajo, y ellos recibirán, espontáneamente, cuando estén en la ciudad, las muestras y los testimonios de respeto, admiración y cariño de nuestro pueblo.
No están previstas convocatorias oficiales, y están previstas, además, ceremonias muy rápidas; desde el punto de vista protocolar, muy sencillas. Sí tendrán oportunidad, por ejemplo, de reunirse con los 2 000 alumnos de 18 países de América Latina que en este momento estudian medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana. Asistirán al acto de inauguración de esta escuela que Cuba ha organizado hace apenas un año y en la cual están estudiando en este momento 2 000 jóvenes de 18 países de América Latina. Ellos podrán estar allí, y el resto serán los contactos que hagan con nuestro pueblo en las calles y en los diferentes lugares.
Patricia Grogg (IPS).- El presiente Clinton también dejó entrever la posibilidad de un levantamiento de las sanciones en cuanto a alimentos y medicinas. Yo quisiera saber si Cuba aceptaría un levantamiento parcial del bloqueo.
Felipe Pérez.- El presidente Clinton empleó, para referirse a ese asunto, un lenguaje ininteligible que más o menos dice que estaría dispuesto a considerar un plan en el mismo sentido de la Enmienda Ashcroft en medio de unas condiciones favorables que lo permitieran, algo así.
Como usted sabe, no es fácil adivinar a veces lo que se quiere decir; pero nuestra opinión es que si eso se refiere a la Enmienda Ashcroft, la Enmienda Ashcroft que fue aprobada en el Senado de Estados Unidos por 70 votos contra 28, y hubiera sido una enmienda incorporada a la ley de los presupuestos de la agricultura si el pequeño grupo aliado de Helms y de la extrema derecha cubana, y Lincoln Díaz-Balart, Ileana Ros-Lehtinen y ese pequeño grupito no se las hubiera agenciado para impedir lo que el propio senador Ashcroft llamó un secuestro de la democracia en el Congreso aquel día, que el Comité de Conferencias creado considerara aquella enmienda, si eso no hubiera ocurrido, hubiera sido incorporado a aquella ley la Enmienda Ashcroft que planteaba simple y llanamente que se podía vender alimentos y medicinas a cualquier país, incluido Cuba, y que las medicinas y los alimentos no podían constituir mecanismos de presión y de sanciones.
Así de simple, que es lo que pide la opinión pública norteamericana y todas las compañías productoras de alimentos, y es lo que el Presidente debería considerar; no hablar de planes, condiciones adecuadas que vayan en la dirección y galimatías de ese tipo.
Hay que decir una cosa: El levantamiento de la prohibición de venderle a Cuba alimentos y medicinas no es nada dentro del esquema de las complejas y estrictas regulaciones del bloqueo, porque si no se permite que los barcos puedan tocar puertos norteamericanos cuando tocan puerto cubano, si no existen conexiones marítimas no se puede comerciar, por Internet no se puede mandar el arroz de Texas a Cuba.
Se requeriría utilizar el transporte marítimo, se requeriría autorizar el comercio y las demás actividades.
Cuba, sin acceso al principal mercado del mundo, a los turistas norteamericanos, ¿de dónde tendrá ingresos para comprar los alimentos y las medicinas? Habría que autorizar la actividad económica y financiera normal entre los dos países, total y simplemente. Aceptar que el bloqueo es una aberración, que el bloqueo es muestra de una política que no respeta los intereses de la mayoría del pueblo norteamericano a la que hace padecer en virtud de la política que intente poner un pequeño grupo de presión. Aceptar esa realidad, y es lo que esperamos del gobierno norteamericano, y es lo que planteaba la Enmienda Ashcroft en materia de alimentos y medicinas. Aceptar la realidad, sin nada a cambio; no hay nada que esperar a cambio.
Hay que levantar el bloqueo, y hay que respetar el derecho de los norteamericanos a viajar a donde quieran, y hay que reconocer que el único país del mundo al que Estados Unidos le ha prohibido vender alimentos y medicinas hoy es a Cuba. Después de las autorizaciones recientes de vender alimentos y medicinas a Corea Democrática, a Iraq, a Sudán y a algunos otros países que fueron recientemente autorizados, Cuba es el único país del mundo al que Estados Unidos no le puede vender alimentos y medicinas.
Hay que aceptar eso, hay que aceptar que esa es una política que no tiene prestigio, que le crea problemas a Estados Unidos, que hace que sus aliados estén a punto de irse a la Organización Mundial del Comercio a presentar un panel, que crea fricciones a Estados Unidos, que permite que hoy, ahora al mediodía, el representante norteamericano, al que vi por TV cabizbajo ahí, sentado en su puesto, en el triste papel de recibir un knock-out por la Asamblea General de las Naciones Unidas, pasar esa vergüenza, tener que irse ahora por el pasillo solo, mientras viene todo el mundo al escaño de Cuba a felicitarnos y a darnos su apoyo, sus muestras de aliento.
Hay que reconocer que eso le crea a Estados Unidos un problema de imagen, a la principal potencia mundial, y les crea un problema a los ciudadanos norteamericanos; hay que aceptar eso, y es lo que esperamos que el Presidente y el ejecutivo acepten, como ya lo aceptan la mayoría de los miembros del Senado, un número apreciable de los congresistas y toda la opinión pública norteamericana, puesto que no pasa un día en que el Presidente abra el periódico y no vea un editorial pidiendo que la política cambie, que la política reconozca la realidad de que esos pequeños grupos, poderosos, que apoyan el bloqueo y apoyan los planes de sabotaje y atentados contra Cuba, han perdido esta guerra. Pasaron 40 años y nosotros estamos aquí y cada día vamos a estar mejor, hay que aceptar eso.
Tenemos el apoyo y la unidad de nuestro pueblo, y mantenemos nuestra convicción de defender nuestra independencia. Hay que aceptar esa realidad, hay que aceptar que somos distintos y que no hemos podido ser barridos de aquí; hay que aceptar que somos vecinos a 90 millas, y hay que aceptar la realidad de que Estados Unidos se ha arreglado con otros países.
Estados Unidos ha ido en la dirección de normalizar sus relaciones con Viet Nam, país al que agredió injustamente y al que provocó 4 millones de muertos con bombardeos, con napalm y con el uso de todo armamento, y, sin embargo, Estados Unidos ha reconocido la realidad y ha habido un proceso de normalización de sus relaciones con Viet Nam. ¿Por qué no con Cuba? El Presidente debería explicar esa pregunta, y el gobierno norteamericano debería explicar esa pregunta y explicársela a la opinión pública norteamericana; explicarle que el Pentágono ha dicho que Cuba no es una amenaza militar para Estados Unidos, que el general McCaffrey acaba de decir que no hay evidencias de que Cuba sea un Estado narcotraficante, como intenta hacer aprobar el congresista Dan Burton. Debería aceptar la realidad, dicha por el general McCaffrey, que sería útil para Estados Unidos una colaboración con Cuba en el terreno de la lucha antinarcóticos, de la que sería Estados Unidos el principal beneficiario.
Habría que aceptar esas realidades y aceptar la realidad de que hay que respetar el derecho de los cubanos a ser independientes y libres, y a construir aquí un país según nos parezca a nosotros, y que tenemos derecho a equivocarnos cuando nos equivoquemos y a rectificar lo que creamos, como lo hizo Estados Unidos en su historia y lo han hecho los demás países. Hay que aceptar eso, esa es la realidad, y no andar en planes a cambio de nada. Aquí no hay nada a cambio, hay que salirse de las manos del pequeño grupo que hoy tiene al gobierno norteamericano de rehén; salirse y expresar una política realmente madura, la que corresponde esperar de un gran país como Estados Unidos, y una política en la línea de los intereses norteamericanos, de su pueblo y de su opinión pública, y no la de un pequeño grupo que actúa allí en un municipio al sur de Estados Unidos.
Moderador.- Muchas gracias, Ministro. Muchas gracias a todos.
Felipe Pérez.- Gracias.
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