BIENVENIDOS A GRANMA INTERNACIONAL

ALGO MAS QUE UN SEMANARIO
2_logo2.jpg (5843 bytes)


Intervención Presidente Fidel Castro (I)

En la Tribuna Abierta de la juventud y los estudiantes en
mesa redonda informativa el 29 de marzo del 2000

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Con el perdón de ustedes, por tercera vez en tres días siento la necesidad de decir algo.

Por fin logramos que publicaran lo que no querían publicar. Pero con seguridad les dio vergüenza publicar eso; hoy no han tenido otra alternativa que hacerlo, y se comprende perfectamente bien la decisión que adoptaron ayer, porque ese diálogo y esas preguntas que le hacen al niño constituyen escenas verdaderamente repugnantes y asquerosas. Pero eso se lo dejo a ustedes que son especialistas en el tema.

Vean ustedes, hoy el día es decisivo. Ha habido de todo y no ha terminado; incluso, esta es la hora en que todavía están encerrados los del INS con los abogados de la parentela y con la parentela y no han decidido nada, que se sepa. Toda la lógica —lo expresé ayer— es que acepten, que tengan que aceptar. El abogado Pertierra dice también lo mismo. Pero como el clima que se vive allí es de histeria y de locura, no se sabe nada hasta que no se publique qué conversaron allí.

Sí hay una cosa muy importante. Vean cómo no les queda nada ya, un solo recursito demagógico: el padre no se preocupa por el niño. Y hablan tan tranquilamente del tema como si al padre no le amenazaran mil peligros en Miami. Se olvidan por completo de lo que ocurrió con las abuelas; se olvidan de que incluso allí la policía y los alcaldes desacatan las autoridades del Gobierno Federal.

Un viaje de Juan Miguel al territorio de la mafia requeriría, por lo menos, de la participación de un batallón de la División Aerotransportada para que lo cuiden. Pero esa no es la cuestión.

Juan Miguel no tiene, ni ha tenido nunca ningún miedo. Lo digo porque lo conozco bien. La trampa de ellos era otra: acudir a cualquier procedimiento, ya lo dijeron, de la misma manera que querían presentar o convocar al niño a un comité del Senado para que declarara. Es el único gran disparate que no han hecho, y, en cuanto lo hagan, un individuo allí decide si puede o no regresar, porque desde el momento en que lo convoquen tiene que obedecer, y sería un delito no asistir a la comparecencia o regresar a Cuba sin su autorización.

Pero ni siquiera tiene miedo a eso Juan Miguel, como no lo tuvieron las abuelas. Las abuelas estaban listas para comparecer, incluso, y decirles todas las verdades que deben decírseles a los que en ese Comité son capaces de tales brutalidades, arbitrariedades y salvajadas. Bien, no hay miedo. Lo que pasa es que nunca se ha hecho lo que a ellos les interesa hacer. Pues bien, voy a hablar hoy del tema.

Mientras transcurría la mesa redonda, escuchaba, escribía, enviaba a Carlitos a comunicarse telefónicamente con distintos compañeros, y, especialmente, con Juan Miguel, y yo mismo, por primera vez, desde que estoy acudiendo aquí, me levanté y conversé por teléfono con Juan Miguel antes de tomar la decisión de pedir unos minutos esta noche para hablar. No va a ser largo, es breve, y lo traigo por escrito.

La mafia y la extrema derecha de Estados Unidos han lanzado todas las fieras al ruedo. Los alcaldes al servicio de la mafia en Miami —se habla de tantos alcaldes, pero todos son de la misma área de la ciudad— se han alzado. Los legisladores que responden a sus intereses, los de la mafia, se han revuelto y agitado, presionando al extremo, buscando medidas extrajudiciales, ver cómo mediante algún acuerdo o ley sacan el problema del proceso judicial, que ya de por sí es ilegal, porque no le corresponde a los tribunales de Estados Unidos decidir sobre el tema, y aun así ustedes ven lo que está pasando.

Hace rato tenemos previsto, en coordinación con Juan Miguel y los abuelos de Elián, el viaje del padre a Estados Unidos, esperando la hora y el minuto exacto para hacerlo, de la forma, el modo y con las garantías requeridas contra cualquier grotesca trampa contra él.

Durante el desarrollo de esta mesa he mantenido constante contacto con Juan Miguel y su familia y hemos acordado, hoy mismo, por parecernos la hora y el minuto exacto, comunicar lo siguiente:

Juan Miguel González, padre de Elián, está listo para viajar a Estados Unidos de inmediato, para hacerse cargo de su hijo Elián, como padre del niño, reconocido por el INS y el juez Moore, acompañado por las personas indispensables, de acuerdo con el criterio de médicos, psiquiatras y psicólogos, para proceder, sin perder un minuto, a la rehabilitación y readaptación a su núcleo familiar y escolar, mientras dure el proceso ante la corte de apelación de Atlanta, porque ahora se plantea que hay un proceso que dura por lo menos mes y medio, y eso es lo que están discutiendo los del INS con la parentela y sus abogados, que les están exigiendo a estos señores el compromiso de que cuando falle el tribunal, cumplan las obligaciones derivadas de ese fallo. Y ni eso han querido hacer, han estado pataleando hasta este minuto. Y, por tanto, se trataría de un viaje para recuperar al niño en espera del resultado de ese proceso.

Se decía también ayer que cómo se resolvía ahora el problema de la separación del niño de la madre postiza, quién lo recibía, cómo se reinsertaba. Pues nosotros tenemos la fórmula perfecta de reinserción, yo diría que la fórmula óptima, eso lo puede apreciar nuestra población después de escuchar esos diálogos de Elián con el padre los últimos días, cómo el niño, a pesar de tan terribles presiones, reacciona todavía y es capaz de sostener esas conversaciones con su padre, hablar del hermanito, del primo y de todas esas cosas, y de manera mucho más espontánea que de esa forma horrible que acabamos de ver por las pantallas: "Oiga, diga que si quería ir a Cuba, y si prefiere ir allá, o que venga el padre aquí." El niño estaba en otra cosa, hasta que se cansó y dijo: "Bueno, ya, no me haga más preguntas", lo cual alimenta la esperanza de que hay posibilidades realmente de que el niño pueda recuperarse, sobre todo, si se actúa rápido, y es en aras de ese objetivo que estamos haciendo esta declaración.

Con él —es decir, con Juan Miguel— irían su esposa, el hermanito pequeñito de Elián —que tiene seis meses, del cual él habla con mucho cariño, porque le tenía un gran cariño al niño, a pesar de que cuando él marchó para allá este apenas tenía tres meses; es muy despierto también, por cierto, el niñito de seis meses. Irían también un primito muy querido de Elián, 12 niños del primer grado de su escuela y de su aula, entre los más allegados a él, entre ellos, por supuesto, su compañerito de pupitre Hanser, su maestra de primer grado, conocida por nuestra población, aquella maestra que lloraba los primeros días ante la tragedia y el dolor de la pérdida de su alumno y la tristeza de los demás compañeros; iría igualmente su maestra de prescolar —que estuvo todo un año con él y lo conoce muy bien—, la neonatóloga que siempre cuidó de su salud, un equipo de psiquiatras, psicólogos, médicos especializados en pediatría y otras ramas, y un asesor conocedor de la vida legal y política de Estados Unidos.

El objetivo no es solo preservar la salud del niño, requerido de urgente atención —como ustedes han afirmado—, sino también reanudar el curso escolar, a fin de que pueda pasar al segundo grado.

Ahora lo tienen allí encerrado en la casa con un maestro que le va a dar clases, y, según noticias, hay un ruido infernal. Se ha quejado hoy mismo con el padre de que allí los carros se detienen, hacen ruido, dan pitazos; aquello debe ser un infierno en este momento. No está ni en una escuela.

 Aquí lo que estamos proponiendo es llevar su aula para allí, con sus compañeros, con su maestra, con los especialistas más destacados para que lo atiendan. Allí no sabe quién lo atiende.

Juan Miguel, su esposa, su hijo menor y los niños se alojarán en la residencia del Jefe de nuestra Sección de Intereses en Washington, Fernando Remírez de Estenoz. Falta solo la coordinación con el abogado Gregory Craig, con el que hemos estado en contacto. Craig habla todos los días con Juan Miguel y con el compañero Alarcón, ya que cuando se acordó con este brillante abogado norteamericano las funciones que iba a desempeñar, Craig planteó que Alarcón analizara con él, desde el punto de vista técnico, las medidas a tomar de común acuerdo con Juan Miguel. La comunicación es diaria entre el abogado, Juan Miguel y Alarcón. Muchas veces hay que interpretar cuestiones jurídicas en las que Juan Miguel no tiene muchos conocimientos y Alarcón lo ayuda.


II PARTE

ACERCA DE GRANMA INTERNACIONAL DIGITAL
Documentos | Revistas | Correo-E | Inglés | Francés | Portugués | Alemán | Italiano
2_logo2.jpg (5843 bytes)
© Copyright. 1996-2000. Todo los derechos reservados. GRANMA INTERNACIONAL/ EDICION DIGITAL