| 27 de Enero de
2001 Información del
MINREX (I)
A continuación publicamos la
información del Ministerio de Relaciones Exteriores sobre las razones del arresto de los
ciudadanos checos Ivan Pilip y Jan Bubenik, y los amplios antecedentes conspirativos e
injerencistas del gobierno y los representantes diplomáticos de la República Checa en
Cuba, que explican el vínculo estrecho y directo de esa política y el incidente ocurrido
El Gobierno de la República Checa, como
continuación de la campaña desatada para poner en duda la denuncia de Cuba, ha seguido
manteniendo que las acusaciones formuladas contra dos ciudadanos checos sorprendidos
mientras promovían la subversión interna en nuestro país son falsas.
Por desconocimiento, por prejuicios o por
mala intención, representantes de otros países se han hecho eco de las falsedades
vertidas y han dado criterios a priori que, por su contenido y naturaleza, son lesivos
para el pueblo y Gobierno de la República de Cuba.
¿Cuál es la realidad?
El 12 de enero de este año, las autoridades
de Inmigración y Extranjería de la provincia de Ciego de Ávila, en la República de
Cuba, procedieron a detener a los ciudadanos checos Ivan Pilip y Jan Bubenik, quienes
violando su status de turistas y cumpliendo indicaciones de la organización
contrarrevolucionaria asentada en los Estados Unidos, Freedom House, mantuvieron reuniones
de carácter conspirativo con integrantes de pequeños grupos subversivos residentes en
esa provincia.
El involucramiento de la organización
Freedom House en el más reciente programa Cuba creado por el Gobierno de los Estados
Unidos para desestabilizar a nuestra Revolución mediante la promoción de la subversión
interna, bajo la sección 109 de la Ley Helms-Burton aprobada en 1996, comenzó en 1997
con el proyecto "Transición" que recibió un generoso financiamiento de la
Agencia para el Desarrollo internacional de los EE.UU. por un valor de 500 mil dólares,
seguido por otro ascendente a 275 mil dólares en 1999, que fue doblado en el año 2000 a
550 mil dólares. El primer programa dio lugar al surgimiento de un centro anticubano
denominado "Centro para una Cuba Libre" que, presidido por el agente de la CIA y
ex Director del Proyecto Cuba de Freedom House, Frank Calzón, ha recibido ya más de un
millón de dólares de la Agencia para la Ayuda Internacional de los Estados Unidos
(USAID) con iguales propósitos.
El actual programa de Freedom House tiene
entre sus áreas fundamentales de trabajo localizar y reclutar, para luego enviar a Cuba,
con fines desestabilizadores y subversivos, a políticos, periodistas y activistas
comunitarios de Europa Centro-Este con experiencia en las llamadas "transiciones
democráticas", forma en que califican el derrocamiento del régimen revolucionario.
La USAID reconoció públicamente en junio
del 2000 que Freedom House organizó la visita a Cuba de 4 periodistas, 4 parlamentarios,
2 economistas y un académico de Europa del Este, todos los cuales fueron financiados y
entrenados con fondos del Gobierno de los Estados Unidos con fines subversivos,
exactamente igual que lo que acaban de hacer con Ivan Pilip y Jan Bubenik como hemos
podido comprobar.
Ivan Pilip fue Ministro de Finanzas en su
país y en la actualidad es Diputado al Parlamento checo. Por su parte, Jan Bubenik es
miembro de la denominada "Fundación Prodemocrática Checa" y fue uno de los
dirigentes del movimiento antisocialista en Checoslovaquia.
Ambos arribaron a Cuba el 8 de enero del
año 2001 a través del Aeropuerto Internacional "José Martí" en el vuelo
CBE-7538 procedente de Cancún, México, luego de una estancia de dos días en los Estados
Unidos.
Como resultado del proceso investigativo, se ha
establecido que Ivan Pilip mantiene vínculos con funcionarios de la organización Freedom
House, entre ellos con Robert (Bob) Pontichera, Director de Programas de esa institución,
quien le propuso sufragarle un viaje a Cuba en compañía de un amigo, con la finalidad de
contactar y hacer llegar a varias personas comprometidas los medios necesarios para
cumplimentar el programa de actividades subversivas del gobierno de Estados Unidos.
Se precisó que Pilip y Bubenik arribaron a Nueva York en los
primeros días de enero, entrevistándose el día 6 de este mes, durante una cena, con
Robert Pontichera, quien les comunicó que las personas con las que se encontrarían en
Cuba eran opositores del gobierno cubano, y que con ellos debían conversar y obtener
información sobre la situación política, económica y social de Cuba. Pontichera les
entregó un listado con los nombres y direcciones de esas personas y 1 400 dólares para
gastos de hospedaje, renta de auto y comidas, que debían justificar con los comprobantes
de pago.
El representante de Freedom House abasteció a los dos ciudadanos
checos de una microcomputadora portátil con varios aditamentos, disquetes y discos
compactos, con el fin de que se los entregaran a las personas con quienes se
entrevistarían en nuestro país.
Les orientó también que al regreso de Cuba debían contactar
nuevamente en los Estados Unidos al representante de la Freedom House para conocer el
resultado de la visita y las informaciones recogidas, por lo que el itinerario de regreso
que seguirían era La Habana-Cancún-Miami-Washington, donde permanecerían varios días.
Les indicó igualmente que los nombres de las personas a contactar
en Cuba deberían ser registrados en la agenda electrónica con una clave privada para
evitar que las autoridades hallaran tal información en el caso de ser detenidos.
En las investigaciones realizadas sobre la estancia en Cuba de
estos ciudadanos checos, se ha precisado que al arribar a nuestro país rentaron el auto
de turismo placa T-005267 en el que viajaron a las provincias de Matanzas, Cienfuegos y
Sancti Spíritus, cual simples turistas que recorrían el oeste del país, y continuaron
el 11 de enero hacia la provincia de Ciego de Ávila, primer punto de contacto según la
lista de personas que les entregaron en Estados Unidos, residentes en la región central y
oriental del país.
En dicha provincia visitaron a dos conocidos
contrarrevolucionarios, con quienes abordaron los asuntos indicados por Robert Pontichera
e intentaron la búsqueda de información para trasladar a Freedom House. La lista de
nombres y direcciones fue protegida por medios electrónicos.
Las acciones encomendadas a los señores Pilip y Bubenik no son
nuevas para nuestro país. Constituyen una muestra más del cúmulo de actividades
injerencistas y desestabilizadoras que ha llevado a cabo la República Checa contra el
proceso revolucionario cubano.
(Continua)
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