| Nos
enfrentaremos victoriosamente a los efectos de la crisis económica Explicó
el Presidente los complejos problemas de la actual situación internacional, la crisis
económica mundial y las medidas que aplica nuestro país para proteger su economía y a
la población
POR MARIO JORGE MUÑOZ
Una vez más, el Presidente Fidel Castro impregnó
confianza y optimismo al país, asegurando que pese a la actual crisis económica
internacional se están aplicando medidas bien pensadas para proteger la economía del
país, que no afecten a la población.
En una comparecencia pública este
viernes desde los estudios de la Televisión Cubana, Fidel subrayó que "la
Revolución, con toda la autoridad moral que posee", garantiza que las Casas de
Cambio (CADECAS) no serán cerradas y por el contrario, se ofrecerán más facilidades
para su utilización; que todos los depósitos, sean en pesos cubanos tradicionales, sean
en pesos convertibles, sean en dólares, serán respetados de manera absoluta.
Advirtió además que las tiendas que venden en divisas
tampoco serán cerradas; los mercados agropecuarios se mantendrán; el valor del peso
cubano se defenderá resueltamente; no se incrementará un solo centavo al precio de los
bienes y servicios que hoy recibe el pueblo a precios oficiales, tanto en productos
racionados como no racionados.
Explicó que en esta política únicamente podrán variar
los precios de los mercados agropecuarios, ya que se rigen por la oferta y la demanda; los
de los mercados paralelos, que deben tomar como referencia el comportamiento de los
mercados agropecuarios, y siempre por debajo de ellos en dependencia de los recursos con
que cuente el país; también continuarán siendo variables los precios de las tiendas en
divisas.
Fidel comentó que los precios de los 700 000 televisores
chinos que se distribuirán a la población en moneda nacional se regirán por el cambio
de 20 pesos por dólar, tal como se ha decidido, con los plazos que se acuerden, sin tasa
de interés alguna.
Acerca del impacto en la economía cubana de la actual
crisis económica internacional, el líder de la Revolución recordó que el precio del
azúcar en el mercado mundial se ha reducido de 9 a 6,53 centavos la libra; el precio del
níquel se redujo de 8 640 dólares la tonelada a 4 715 dólares; las ventas de tabaco
están disminuyendo en todos los mercados, así como otras exportaciones de bienes y
servicios que se estaban desarrollando.
Sobre las consecuencias directas del acto terrorista y la
guerra desatada por Estados Unidos contra Afganistán, dijo que el golpe más fuerte ha
sido al turismo, un renglón de nuestra economía que marchaba muy bien a pesar de la
actual crisis internacional y su implicación en la elevación del precio de los pasajes.
Indicó que hasta el 31 de agosto el país había
recibido
1 304 597 visitantes, lo cual representaba un crecimiento del 8,7 % sobre igual período
del año anterior. El número de visitantes que se alojó en instalaciones del sistema de
turismo creció el 11,3 %.
Fidel informó que en septiembre pasado el número total
de visitantes decreció, en solo 20 días, en 9,9 % respecto a igual mes del año
anterior. Se estima que la caída en octubre se elevará al 14 por ciento. Varadero y
Ciudad de La Habana, los dos polos turísticos de mayor importancia, han sido los más
afectados.
Significó que el país ha visto limitada la obtención
de créditos al reducirse los ingresos en divisas. Sin embargo, señaló, existen
obligaciones financieras que deben saldarse aunque se reduzcan los ingresos en divisas.
Reflexionó cómo el inicio de la guerra se hizo sentir a
su vez en las CADECAS: la oferta de dólares disminuyó y la compra de pesos convertibles
se incrementó. Durante 20 días consecutivos, con excepción de tres, el banco
suministró más dólares que los que recibió. El saldo desfavorable alcanzó casi 4
millones de dólares.
Fidel explicó que en las CADECAS se opera bajo el
principio de la oferta y la demanda. En consecuencia, el peso comenzó a devaluarse. En
determinado momento, el cambio alcanzó la cifra de 28 pesos por peso convertible en
varias provincias. Hace tres días se estabilizó en alrededor de 26 por peso convertible.
El peso, en tales circunstancias, perdió el 18,18 % de su valor.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
llamó a la población a no dejarse llevar por consejos de especuladores o el temor, en
momentos en que la situación presione por la devaluación del peso.
Puntualizó que la Revolución ganará también esta
batalla contra las consecuencias de la crisis económica internacional, por grave que esta
llegue a ser, y el peso se revaluará en cualquier circunstancia.
"Hoy, desde luego, la preocupación principal de
nuestro pueblo y de nuestro planeta es que sea preservada la paz, sin la cual el mundo
marcharía hacia un fatal abismo. Y por esa paz lucharemos con valentía, honor y
dignidad, como lo hemos hecho siempre".
Ante los embates de la crisis económica internacional,
Fidel reiteró que los cubanos "nos enfrentaremos victoriosamente. Ningún sacrificio
nos intimida, ni siquiera el de la vida. Eso se conoce muy bien.
"Hemos soportado todos los sacrificios durante
muchos años. Los que pensaban que la Revolución duraría semanas, hoy admiran nuestra
heroica capacidad de resistir y avanzar."
LA CRISIS NO ES CONSECUENCIA DE LA GUERRA
En un detallado análisis, Fidel demostró cómo los
síntomas de la evidente recesión económica que en estos momentos afecta a todo el
planeta comenzaron a verse hace varios años y son consecuencia del neoliberalismo.
Explicó cómo desde julio de 1997, cuando se anuncia la
debacle de los tigres del sudeste asiático, se sucedieron la de Rusia, en 1998; la de
Brasil, en enero de 1999; y al final lo inevitable: la crisis llegaba a Estados Unidos;
"al principio apenas imperceptiblemente".
Recordó que desde mediados del año 2000 comenzaron a
observarse los primeros síntomas y en lo adelante se fueron sucediendo acontecimientos
económicos que auguraban la actual recesión.
El líder de la Revolución ofreció un gran número de
información en la cual se refleja la disminución de los índices de crecimiento del
Producto Interno Bruto de Estados Unidos y de otras "locomotoras" de la
economía mundial, entre otros parámetros. Pronósticos, análisis y advertencias que
venían siendo señaladas por no pocas instituciones y organismos financieros.
Reiteró que tales sucesos evidencian que la crisis que
atraviesa la mayor economía internacional y que también afecta a gran parte de las
naciones del planeta, no tiene sus causas en los atentados contra Estados Unidos del
pasado 11 de septiembre o en la guerra emprendida contra Afganistán desde el 7 de octubre
último, sino en la política neoliberal, incapaz de resolver los actuales problemas del
planeta.
Acerca de la actual campaña bélica de Estados Unidos,
Fidel manifestó su temor porque "si existió la posibilidad de derrotar al
terrorismo sin guerra, mediante la cooperación y el apoyo unánime de toda la comunidad
internacional, que diera lugar a medidas verdaderamente eficientes y a la formación de
una profunda conciencia moral contra el terrorismo, cada día que pase esa posibilidad se
aleje.
"Lo peor subrayó sería llegar al punto
en que ya no sea posible encontrar una solución por aquella vía, porque veo cada vez con
más claridad cuán absurdo e imposible es resolverlo mediante la guerra".
Significó que ahora el mundo se enfrenta a tres
peligrosos males: la crisis económica internacional, la guerra y el terrorismo.
Refiriéndose a la histeria desatada en Estados Unidos en
torno a las cartas con ántrax, señaló que el gobierno debía actuar en función de
acabar con el pánico y la extravagancia que pueden ocasionar mayores males que la propia
enfermedad.
En tal sentido informó que a Cuba "también llegan
y circulan cartas y tarjetas con polvitos y cosas extrañas; 116 han sido detectadas entre
el 15 y el 31 de octubre", de las cuales 25 estaban dirigidas a su persona.
"No hubo sensacionalismo, escándalo, alarma ni
pánico alguno. Nadie adquirió medicamentos ni caretas antigases", dijo Fidel,
comparando esta situación con lo incomprensible de lo ocurrido con el ántrax en Estados
Unidos.
En otra parte de su intervención, puntualizó que
"aun cuando una bacteria fuese introducida, no habría producido pánico; todo el
mundo sabría qué debe hacer. Lo que con toda seguridad sería muy difícil es que de
Cuba salga una carta con virus o bacterías patógenas para otro país".
Subrayó que "así será nuestra cooperación en
todos los sentidos con todos los pueblos del mundo. Tanto nuestros médicos y otros
especialistas, como nuestros técnicos, nuestros centros de investigación y nuestra
modesta experiencia estarán al servicio de la lucha contra el terrorismo biológico y
otras formas de terror".
LA GUERRA DE EE.UU.
CONTRA AFGANISTAN
CATÁSTROFE EN ESTADOS UNIDOS
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