| 11 de mayo de 2002 Habrá cada vez armas más poderosas que cualquiera de las nacidas de la
tecnología: las armas de la moral, la razón y las ideas
Respuesta del presidente Fidel Castro
Ruz, a las declaraciones del gobierno de Estados Unidos sobre armas biológicas, el 10 de
mayo de 2002, "Año de los Héroes Prisioneros del Imperio".
(Versiones Taquigráficas - Consejo de
Estado)
Hace apenas tres días un personaje
sobradamente conocido, Otto Reich, secretario asistente de Estado, fue pillado en una
bochornosa mentira al afirmar que el 12 de abril cuatro aviones cubanos habían aterrizado
en la capital venezolana, sin que se supiera "qué estaban haciendo allí, qué
estaban llevando, no sabemos". Era, al parecer, el inicio de una campaña contra Cuba
o una venganza por el extraordinario fracaso del golpe fascista promovido por él, o ambas
cosas.
Emplazado públicamente por el Ministerio de
Relaciones Exteriores de Cuba el martes 7 de mayo, el Departamento de Estado explicó que
no tenían confirmación alguna, expresando su deseo de no hablar más del asunto.
La idea de destruir a Cuba, una obsesión
que lleva más de 43 años, ha conducido y conduce todavía la política de Estados Unidos
por un camino tortuoso lleno de mentiras, errores, fracasos y desaciertos. Tal vez hoy lo
que el gobierno de Estados Unidos proclama al mundo y lo que hace con Cuba constituye la
más profunda y desmoralizadora contradicción de su política exterior. Nunca la gran
potencia se vio ante tanto embarazo, y no le queda otra alternativa que mentir, mentir y
mentir. Para ello no faltan personajes inescrupulosos en importantes cargos públicos, ni
voceros de prensa envueltos en la constante y amarga necesidad de deshacer entuertos y
explicar lo inexplicable de las declaraciones de sus jefes.
Hasta hombres como Colin Powell, hijo de
emigrantes jamaicanos, al que a pesar de su formación militar, o tal vez por eso, no se
le considera un guerrerista, ya que conoce la guerra y ha visto morir a los hombres, a
quien muchos norteamericanos llegaron a considerar un posible candidato presidencial, se
ve implicado por aquellos personajes en manejos penosos y poco enaltecedores. Él más que
nadie sabe de cuán poca experiencia disponen y cuán poco valen intelectual y
políticamente.
¿A quién puede engañar el nuevo personaje
envuelto en una siniestra maniobra contra Cuba? Se trata de John Bolton, subsecretario de
Estado nada menos que para asuntos de control de armamentos. ¿Qué se pretende con el
brulote lanzado por este funcionario en un violento discurso pronunciado contra Cuba en la
Fundación Heritage, bien conocida por sus posiciones ultraderechistas?
La declaración, supuestamente destinada a
analizar los peligros de terrorismo que amenazan a Estados Unidos, comienza diciendo:
"Además de Libia y Siria, hay una amenaza procedente de otro país signatario de la
Convención sobre las Armas Biológicas, un país que se encuentra a solo 90 millas del
territorio continental de Estados Unidos, a saber, Cuba."
Después de conocidos epítetos y sandeces
llenos de odio habituales en personas prepotentes y desinformadas, el señor Bolton, de su
mejor cosecha, añade:
"Sabemos que Cuba está colaborando con
otros estados patrocinadores del terrorismo."
"Castro ha denunciado reiteradamente la
guerra de Estados Unidos contra el terrorismo. Sigue considerando que el terrorismo es una
táctica legítima para promover los objetivos revolucionarios. El pasado año Castro
visitó Irán, Siria y Libia, todos incluidos en la misma lista de Estados patrocinadores
del terrorismo. En la Universidad de Teherán, estas fueron sus palabras: `Irán y Cuba,
cooperando mutuamente, pueden poner de rodillas a Estados Unidos. El régimen de Estados
Unidos es débil, y estamos viendo esta debilidad desde cerca.'
"Ha solido restársele importancia a la
amenaza de Cuba a nuestra seguridad. En un informe oficial del gobierno de Estados Unidos
en 1998 se llegó a la conclusión de que Cuba no representaba una amenaza militar
significativa para Estados Unidos o la región. Solo llegó tan lejos como para decir que
`Cuba cuenta con una capacidad limitada para emprender algunas actividades militares y de
inteligencia que podrían suponer una amenaza para los ciudadanos estadounidenses en
algunas circunstancias'."
De inmediato el señor Bolton buscó un
parche para tapar el hecho sospechoso de que jamás se le ocurrió a ningún funcionario
oficial de Estados Unidos lanzar tan infame acusación contra Cuba. Culpa de esa debilidad
a William Cohen, que cuatro años atrás, cuando se emitió el criticado informe, era
secretario de Defensa del gobierno de Estados Unidos. Bolton no mencionó para nada que
él mismo, en discurso pronunciado ante la conferencia de las partes de la Convención de
Armas Biológicas en Ginebra, apenas cinco meses y dos semanas antes, el 19 de noviembre
del 2001, en el que citó a numerosos países que le preocupaban como potenciales
productores de armas biológicas, no nombró en absoluto a Cuba. ¿A qué se debía ese
súbito e inusitado cambio?
El folletín del señor Bolton del pasado 6
de mayo, concluye: "Durante cuatro decenios Cuba ha mantenido una industria
biomédica bien desarrollada y ultramoderna, respaldada hasta 1990 por la Unión
Soviética. Esa industria es una de las más avanzadas de América Latina y marcha a la
vanguardia en cuanto a la producción de productos farmacéuticos y vacunas que se venden
en todo el mundo. Desde hace tiempo, analistas y desertores cubanos ponen en duda el
propósito de las actividades realizadas en esas instalaciones biomédicas.
"He aquí lo que sabemos: Estados
Unidos considera que Cuba está llevando a cabo al menos una labor ofensiva limitada de
investigación y desarrollo de guerra biológica. Cuba ha proporcionado tecnología de
doble uso a otros estados renegados. Nos preocupa que esa tecnología pueda respaldar
programas de armas biológicas en esos estados. Exhortamos a Cuba a que cese toda
cooperación aplicable a las armas biológicas con los estados renegados y a que respete
plenamente todas sus obligaciones en virtud de la Convención sobre las Armas
Biológicas."
La sarta de mentiras olímpicas del señor
Bolton obtiene de inmediato el eco que se buscaba en la prensa internacional.
"Washington, mayo 6 (ANSA). El
subsecretario de Estado John Bolton acusó hoy a Cuba de estar ayudando a `gobiernos
enemigos' en programas de armas biológicas.
"`Cuba tiene al menos un programa de
armas biológicas ofensivas y puede estar transfiriendo sus avances a otros estados
hostiles de Estados Unidos', dijo Bolton.
"El subsecretario Bolton habló ante la
Heritage Foundation, uno de los grupos ultraconservadores de Washington."
"Washington, mayo 6 (DPA).
Estados Unidos acusó hoy a Cuba de desarrollar armas biológicas ofensivas y de proveer
sus conocimientos sobre estas a países enemigos de Estados Unidos, y urgió al gobierno
del presidente Fidel Castro a poner fin a esa cooperación."
"Washington, mayo 6 (Reuters).
Estados Unidos acusó el lunes a otros tres países Cuba, Libia y Siria de
intentar desarrollar armas de exterminio masivo y advirtió que tomaría acciones para
evitar que proporcionen esas armas a grupos terroristas."
"`Los estados que patrocinan el
terrorismo y buscan armas de exterminio masivo deben parar', dijo. `Los estados que
renuncian al terror y abandonan las armas de exterminio masivo pueden convertirse en parte
de nuestro esfuerzo. Pero los que no lo hagan, pueden esperar convertirse en nuestros
blancos'."
"Washington, mayo 6 (EFE).
Estados Unidos agregó hoy a Cuba, Libia y Siria en la lista de países que forman el `eje
del mal' dedicado a la fabricación de armas de destrucción masiva, y advirtió que
tomará medidas para impedir que suministren tales armas a organizaciones
terroristas."
"Washington, mayo 6 (Notimex).
Estados Unidos incluyó hoy a Cuba en el llamado `eje del mal' porque, consideró, tiene
capacidad para desarrollar armas biológicas que constituyen una amenaza para su
seguridad, mayor a la que representan Iraq, Irán y Corea del Norte.
"Washington, mayo 6 (AFP).
Estados Unidos advirtió el lunes a Cuba contra cualquier proliferación de armas
biológicas, exhortando al gobierno de la Isla a detener todo tipo de suministro de
equipamientos biotecnológicos a países que Washington considera potencialmente
peligrosos como Iraq y Libia."
Transcribir la lista y extensión de
artículos y despachos sobre el tema sería interminable.
¡Ya el trabajo está hecho! Todo el mundo
ha sido informado y se encuentra en condiciones de saber, especialmente la opinión
pública norteamericana, intensamente bombardeada por la pérfida mentira, que Cuba es una
potencia biológica, tiene un programa para la producción de armas de ese tipo y
constituye un peligro para Estados Unidos. Y como lo dice el ilustrísimo subsecretario de
Estado para el control de armas y seguridad internacional, John Bolton, hay que
creerlo.
Un truco demasiado viejo y un argumento
demasiado estúpido
Un viejo refrán dice, sin embargo, que más
pronto se descubre a un mentiroso que a un cojo. En los propios Estados Unidos algunos se
asombran y comienzan a ver entre líneas el juego.
"Washington, mayo 7 (Notimex).
Estados Unidos rechazó hoy presentar las evidencias que afirma tiene en su poder, para
respaldar las acusaciones que hizo a Cuba de que la Isla tiene capacidad limitada para
desarrollar armas químicas y biológicas.
"En la Casa Blanca y el Departamento de
Estado, los voceros de dichas dependencias afirmaron que la acusación a Cuba no se basa
en suposiciones, sino en la información confidencial sobre el potencial biológico y
químico de la industria farmacéutica cubana."
"Esta acusación tomó por sorpresa no
solo a la comunidad internacional, sino hasta a los mismos miembros del Congreso
estadounidense."
"Analistas políticos"
continúa el cable "indicaron que la acusación a la Isla por parte de la
administración del presidente George W. Bush, podría formar parte de una estrategia de
la Casa Blanca para buscar una justificación para endurecer la política aislacionista
sobre Cuba.
"La declaración de que Cuba podría
representar una amenaza terrorista para la seguridad de Estados Unidos, se da en momentos
en que en el Capitolio se analizan varias propuestas para flexibilizar la política de
Washington sobre la Isla.
"Sin embargo, los analistas políticos
sostienen que ante esta posibilidad, y tomando en cuenta que su hermano Jeb buscará este
año la reelección como gobernador de Florida, el presidente Bush se quiere congraciar
con el exilio cubano.
"Frente al hecho de que más de cuatro
décadas de embargo económico contra Cuba no han servido para quitar a Fidel Castro del
poder en La Habana, solo la gran mayoría del exilio cubano en Estados Unidos quiere que
esta política aislacionista siga vigente y más dura.
"La posibilidad de incluir a Cuba como
miembro del llamado `eje del mal' con Iraq, Irán y Corea del Norte a la cabeza, a Bush le
facilitaría conseguir el respaldo del Congreso para recrudecer en lugar de debilitar el
ahorcamiento económico en el que tiene a la Isla."
(II parte)
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