Es necesario encontrar las vías para el entendimiento, la
tolerancia y la paz
Encuentro del señor James Carter, ex
presidente de Estados Unidos de América, con estudiantes y profesores de la Universidad
de La Habana, acerca de sus reflexiones sobre el tema "Los Estados Unidos y Cuba: Una
visión para el siglo 21", el 14 de mayo del 2002, "Año de los Héroes
Prisioneros del Imperio".
Froilán Arencibia
(Presentador). Buenas tardes.
La histórica Aula Magna de nuestra
bicentenaria Universidad de La Habana se honra en recibir al Excelentísimo señor James
Carter, ex presidente de los Estados Unidos de América, quien, junto a su esposa, la
excelentísima señora Rosalynn Carter y la delegación que le acompaña, sostendrá un
encuentro con profesores y estudiantes de esta Universidad.
Se encuentran presentes el Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, Comandante en Jefe Fidel
Castro Ruz (Aplausos prolongados); el doctor Juan Vela Valdés, rector de la Universidad
de La Habana (Aplausos); Ana Victoria Casajesús Pasos, presidenta de la Federación
Estudiantil Universitaria de este alto centro de estudio y personalidades académicas y
del gobierno de Cuba (Aplausos).
Asisten a este encuentro estudiantes y
profesores cubanos de todas las facultades, así como el Consejo Universitario en pleno.
Presentes también un grupo de estudiantes
procedentes de 34 universidades norteamericanas, que desde enero de este año cursan un
semestre en la Universidad de La Habana (Aplausos).
Invitados junto a nosotros los familiares de
nuestros Cinco Héroes prisioneros en cárceles de Estados Unidos (Aplausos).
A continuación hará uso de la palabra el
doctor Juan Vela Valdés, rector de la Universidad de La Habana (Aplausos).
Juan Vela Valdés (Rector
de la UH)
Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de la República de Cuba;
Excelentísimo Señor James Carter, ex presidente de los Estados Unidos de América,
Excelentísima Señora Rosalynn Carter y distinguidos miembros de la delegación que
acompañan al Señor Carter;
Miembros de la dirección del Partido, del Gobierno y de la Asamblea Nacional del Poder
Popular de la República de Cuba;
Queridos miembros del Consejo Universitario, profesores, estudiantes e invitados:
En nombre de la Universidad de La Habana,
tengo el honor de dar la bienvenida a esta Casa de Altos Estudios, en la histórica Aula
Magna de la más antigua de las universidades cubanas, al Excelentísimo Sr. James Carter,
quien fue presidente de Estados Unidos de 1977 a 1981, a su distinguida esposa y a las
personalidades que lo acompañan.
Esta visita del Sr. Carter a Cuba adquiere,
sin duda, singular relieve. Por primera vez, después de 1959, un ex presidente
estadounidense visita Cuba. Su país y el nuestro vinculados por diversas razones
desde hace más de dos siglos comparten un pasado y un presente, tan comunes como
los mares que bañan nuestras costas y que con frecuencia levantan inverosímiles
tempestades.
Es en este sentido que la presencia del Sr.
Carter en nuestra patria, refleja, simbólicamente, que siempre son posibles los
intercambios abiertos y el diálogo franco inter-pares, particularmente en los graves
momentos actuales, cuando la situación mundial está marcada por profundas tensiones y
conflictos, a lo que no escapa la relación bilateral entre su país y el nuestro. Es
justo reconocer que quizás fueron los años de su administración los que permitieron
vislumbrar nuevos caminos, aún dentro de escenarios contradictorios y complejos. Ya desde
su cargo de gobernador del Estado de Georgia, el Sr. Carter se había distinguido por sus
progresistas críticas y humanísticas posiciones ante problemas tan acuciantes en el
mundo contemporáneo como la ecología, la extensión del consumo de drogas, la situación
de la juventud. En plena campaña electoral, el Sr. Carter abogaba por la paz y contra el
racismo, por la ayuda a países subdesarrollados y el respeto a la democracia y a los
derechos humanos, y durante su administración se abrieron las Secciones de Intereses en
La Habana y Washington, hecho que posibilitó constructivos acuerdos y diálogos.
Años después, la apertura del Centro
Carter en la Universidad de Emory, en Atlanta, reafirmó la vocación del Sr. Carter y de
su esposa, de asumir no pocos desafíos en la búsqueda de un mundo mejor, hermosa
aspiración que muchos creemos posible.
Quisiera destacar, asimismo, el profundo
respeto que el pueblo de Cuba y sus universitarios sienten por el pueblo norteamericano.
La historia y la cultura de la patria de Washington y Lincoln no es en modo alguno ajena a
los hombres y mujeres de nuestra sociedad, y mucho menos a sus políticos, intelectuales y
estudiantes. Desde el pensamiento y las luchas de los padres fundadores de esa nación los
históricos acontecimientos del pasado siglo, nos son tan familiares como las obras de sus
grandes escritores y creadores en los más diversos campos. Sabe también el pueblo de
Cuba que nuestro Héroe Nacional José Martí formado en la esencia del pensamiento
independentista y político de Félix Varela, cuyas cenizas se guardan con veneración en
esta Aula Magna, José Martí, digo, vivió en tierras norteamericanas sus últimos quince
años, los más decisivos y trascendentes de su vida de intelectual y de revolucionario,
durante las cuales su aguda visión política le permitió aquilatar la dramática
situación que se iba imponiendo en la segunda mitad del siglo XIX, todo lo cual dejó
plasmado en páginas imperecederas, donde también nos legó el respeto y aprecio por ese
país, el mismo cuyo actual gobierno mantiene y recrudece el bloqueo contra Cuba, que
causa incontables sufrimientos al pueblo cubano.
Hoy la Universidad de La Habana, fundada en
1728, cuenta con 15 facultades donde se estudian carreras de ciencias naturales y exactas,
sociales, humanísticas y económicas, más una Escuela de Trabajadores Sociales cuyos
graduados ya desempeñan importante labor en el incremento del nivel y calidad de vida de
la población. Esta más que bicentenaria Universidad cuenta también con 20 centros de
estudios e investigación en esas áreas del conocimiento. Su trabajo docente y
científico, unido a su presencia activa en la historia cubana, hacen de esta Universidad,
parte inseparable de la cultura nacional y del desarrollo social y económico que se lleva
a cabo en Cuba en las últimas cuatro décadas, durante las cuales, suman ya 63 las
instituciones de educación superior distribuidas por todas las provincias del país, que
han graduado 700 000 profesionales universitarios.
En esta historia, alcanza un papel
protagónico el estudiantado, cuya Federación Estudiantil Universitaria, próxima a
cumplir 80 años de su creación, tiene un bien ganado lugar en el acontecer político y
cultural de la nación.
Los brazos abiertos y generosos de la
estatua del Alma Mater que simboliza esta Universidad, han acogido, no solo a los
estudiantes que, en el decursar del tiempo, vienen a formarse en nuestras aulas. Han
acogido también a ilustres visitantes de todas las latitudes y a estudiantes de diversos
países, incluyendo en algunas ocasiones a estudiantes norteamericanos, varios de los
cuales se encuentran hoy en este recinto. Ello es solo un ejemplo de que es factible, aún
en las más difíciles condiciones, encontrar las vías para el entendimiento, la
tolerancia y la paz.
Con esta certeza, tengo el honor,
Excelentísimo Sr. James Carter, de reiterarle la bienvenida a la Universidad de La
Habana.
Yasmin Khawja Méndez
(Estudiante norteamericana del Swarthmore College, del estado de Pennsylvania)
Muy estimados Señor Fidel Castro,
Presidente de la República de Cuba;
Señor Jimmy Carter, ex Presidente de los Estados Unidos y la delegación que lo
acompaña;
Dr. Juan Vela Valdés, Rector de la Universidad de La Habana;
Profesores;
Estudiantes cubanos y norteamericanos;
Pueblo de Cuba:
Es un verdadero honor para mí poder
dirigirles unas palabras en nombre de los estudiantes norteamericanos en esta histórica
ocasión. Soy una de los 49 estudiantes que participamos en el programa de COPA en Cuba,
afiliado al Institute for Study Abroad de Butler University, en asociación con la
Universidad de La Habana.
En nuestro grupo, hay estudiantes negros,
blancos, latinos, asiáticos, multirraciales, multiétnicos, mujeres y hombres, con
diferentes orientaciones sexuales, todos de diferentes denominaciones religiosas, y clases
sociales. Y todos hemos tenido diversos tipos de experiencias en Cuba. No tenemos una
respuesta como colectivo a los temas políticos controversiales, pues no hemos venido
aquí a hablar de las relaciones políticas entre Estados Unidos y Cuba. Nosotros no hemos
llegado a un consenso de cómo eliminar el bloqueo. Inclusive, no sabemos exactamente
cómo los medios de comunicación en general van a reportar los acontecimientos de esta
semana.
A lo que quiero referirme es a lo que sí
conocemos, ya que lo hemos vivido. Quisiera hablar de nuestras experiencias sobre la vida
cotidiana cubana en nuestras interacciones como estudiantes con los cubanos.
Presidente Carter, sabemos que usted está
aquí por sólo 5, aunque intensos, días, y quisiéramos compartir con usted algunas de
las experiencias que hemos tenido durante nuestros intensos cuatro meses. Presidente
Castro, a usted igualmente desearíamos expresarle lo que hemos aprendido sobre nosotros
mismos y de Cuba a través de nuestras interacciones con el pueblo y cómo interiorizamos
y reflexionamos sobre las mismas. Quiero mencionar algunos ejemplos más significativos
para nosotros.
Shayna, una compañera, cantó junto a un
amigo cubano en el Concierto por la Paz en la Madriguera, que fue organizado por otra
compañera, Sara. Un mulato, Marcel, y un koreano-americano, Eddie se sintieron cómodos
yendo con sus compañeros judíos a una sinagoga en Vedado. Elena, tuvo una ceremonia de
limpieza en el Templo de Ifá de santería. Carlos estudió el bongó dos veces a la
semana con un viejito en la Habana Vieja cuya esposa le brindaba comida criolla. Angela
estuvo tres horas escuchando a una abuela cubana hablar con tanto orgullo de sus nietos
preciosos. Aysha ganó un premio en su aula por la presentación de un trabajo sobre
género y sexualidad.
Como en todos los países, en Cuba existen
dificultades y logros, los cuales hemos visto durante nuestra estadía. Notamos que
existen problemas de transporte, escasez de recursos en el campo y en la ciudad, en las
posibilidades de la diversión de los jóvenes y problemas económicos.
Junto a esto, también percibimos que no
existe delincuencia organizada y podemos caminar por las calles hasta la madrugada sin
temor, que el cubano posee una creatividad e ingenio impresionantes, y que su generosidad
y solidaridad nos contagió.
Después de haber compartido en las aulas de
la Universidad con profesores y estudiantes cubanos, hemos visto que, en contra de
pensamiento popular norteamericano, la realidad es que el pueblo cubano no tiene ningún
rencor hacia el pueblo norteamericano. De hecho, muchos se nos han acercado mostrando su
amistosa curiosidad por conocer mejor nuestra cultura. Nos gustaría que el pueblo
norteamericano pudiera ver lo que nosotros hemos visto: la realidad no puede definirse en
blanco y negro, nuestro mundo íntimo y el mundo exterior están constituidos por un
espectro de mezclas de colores.
La humanidad que vemos aquí en el fondo no
es tan diferente ni extraño a lo que vemos en nuestro país. Nuestros pueblos son muy
afines, y hemos constatado que los dos tienen mucho que aprender el uno del otro. Con más
comunicación, contactos y mutuo respeto, podremos lograr un mayor beneficio para ambos
países.
Distinguidos Presidentes como dicen los
cubanos - "No es fácil". Pero creo que tampoco debería ser tan difícil. Todos
los cambios potenciales en las relaciones Cuba-Estados Unidos comienzan con dignatarios
como ustedes. Comienzan con estudiantes como nosotros que venimos y seguiremos viniendo a
Cuba. Lo importante es que los cambios comiencen ya.
Tenemos la gran expectativa que una
reconciliación entre nuestros dos países sea posible durante nuestra subsistencia.
Estamos convencidos que las relaciones mejorarán porque existen y seguirán existiendo
personas que están decididas a hacer historia; en contraposición a aquellos que
continúan conformándose con las normas obsoletas que deberían quedar en el pasado.
Lo que he ofrecido han sido nuestras
experiencias, no las soluciones, aunque a través de nuestras experiencias aquí, sabemos
que estamos siendo parte de las soluciones.
De parte de todos mis compañeros,
muchísimas gracias por su hospitalidad y por esta oportunidad de expresar nuestra
gratitud a la Universidad de La Habana y al pueblo de Cuba.
(II parte)
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