| Discurso
de Fidel en el recibimiento al ex presidente James Carter A continuacion transmitimos texto del discurso de
bienvenida del Presidente Fidel Castro durante el recibimiento al ex presidente
norteamericano James Earl Carter, en el aeropuerto internacional Jose Marti:
Excelentísimo Señor James Carter, ex Presidente de
Estados Unidos;
Distinguida señora Rosalynn Carter y demás miembros del
selecto grupo de amigos que los acompañan:

(Foto: Ahmed Velázquez)
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Hoy se convierte en realidad los sinceros deseos
que en más de una ocasión le formulara, en los breves encuentros que hemos sostenido en
el exterior, de que visitara Cuba.
Ambos hemos compartido, en un mismo lapso de tiempo, la
responsabilidad de dirigir los destinos de nuestros países.
Usted, en una inmensa y poderosa nación; yo, en una
pequeña Isla, a 90 millas de su país.
No es un secreto para nadie que durante casi medio siglo
las relaciones entre los dos Estados no fueron óptimas y aún siguen sin serlo.
Deseo, sin embargo, dejar constancia de que en los cuatro
años de su Presidencia, usted tuvo el valor de realizar esfuerzos por cambiar el curso de
aquellas relaciones. Por ello, su nombre es visto con respeto por todos aquellos que
fuimos testigos de su actitud.
Una prueba palpable de que aquel propósito no fue
inútil, es que a pesar de dificultades, incomprensiones y desacuerdos al parecer
insuperables, durante sus cuatro años de Gobierno tuvieron lugar, entre otros, tres
hechos importantes: se abrieron las Oficinas de Intereses en Washington y en La Habana; se
delimitaron las fronteras marítimas entre Cuba, México y Estados Unidos; y fue
reconocido el derecho de los ciudadanos norteamericanos de viajar a Cuba, lo que más
tarde fue lamentablemente suspendido de nuevo por otros.
Tal vez algunos piensen que nuestra invitación a que
usted visitara nuestro país obedece a una astuta maniobra o a un mezquino interes
político. Con toda sinceridad digo que se trata de un merecido reconocimiento a su
actitud como Presidente de Estados Unidos con relación a Cuba, y a su trayectoria
ulterior como personalidad de reconocido prestigio internacional, consagrada a luchar por
reducir, mitigar o hacer conciencia sobre algunas de las muchas tragedias que hoy padece
la humanidad, y siempre buscando las posibilidades de paz y entendimiento entre los
pueblos.
Quien en tiempos de plena guerra fría y en las
profundidades de un mar de prejuicios, desinformacion y desconfianza de un lado y de otro
fue capaz de intentar una mejoría de las relaciones entre ambos países, merece respeto.
Los cubanos, una de cuyas mejores virtudes es el
desinterés, admiran y respetan el valor y hacen suya cualquier causa justa.
Nuestro país los recibirá a usted y a su delegación
con la más sincera hospitalidad de que es capaz. Le mostrará con modestia su obra humana
y social. Le facilitará la comunicación con nuestro pueblo, para que usted le exprese
todo lo que desee expresar, estemos o no de acuerdo con parte o con todo lo que exprese.
Tendrá acceso libre a cuanto lugar desee ver, y en nada nos sentiremos ofendidos por
cualquier contacto que desee hacer, incluso con aquellos que no comparten nuestras luchas.
Aunque está previsto en el programa acordado un contacto
con nuestros científicos en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, si le
interesa y lo desea, tendrá acceso libre y total, con personal especializado que usted
escoja, a ese y a cualquier otro de nuestros más prestigiosos centros de investigación
científica, algunos de los cuales han sido recién acusados, unos días antes de su
visita, de producir armas biológicas.
Somos un pueblo patriótico y digno, que jamás aceptará
imposiciones ni amenazas de nadie; pero amigo sincero del pueblo de Estados Unidos, y
especialmente de todos los buenos norteamericanos, que son muchos, y cada vez descubrimos
más.
Al darle la bienvenida con cálida y sincera amistad,
nuestro principal deseo es que su visita a Cuba no pueda ser tomada por nadie para
cuestionar su patriotismo, disminuir sus méritos o hacer daño a la ayuda que su
Fundación ofrece a tantas personas pobres, necesitadas y abandonadas que existen hoy en
el mundo. (AIN)
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