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Nos
place ir avanzando hacia una sociedad de plena
igualdad, equidad y justicia
Discurso
pronunciado por el presidente Fidel Castro Ruz,
Primer Secretario del Comité Central del Partido
Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de
Estado y de Ministros, en el acto de inauguración
del Curso de Formación Emergente de Profesores
Integrales de Secundaria Básica. Teatro
"Karl Marx", 9 de septiembre del 2002.
"Año de los Héroes Prisioneros del
Imperio".
(Versiones
Taquigráficas - Consejo de Estado)
Señor
Ministro de Relaciones Exteriores de Malasia;
Señor Ministro de Salud Pública de Honduras;
Señor Representante de la UNESCO en Cuba;
Profesores y alumnos de la escuela
"Presidente Salvador Allende";
Compatriotas:
Agradezco
mucho la amable y generosa carta del Director
General de la UNESCO, señor Koichiro Matsuura,
recibida en días recientes, donde informa
textualmente: "En la reunión celebrada en
París del 1º al 5 de julio del 2002, el Jurado
del Premio Internacional de Alfabetización
Internacional decidió otorgar una mención honorífica
del Premio Internacional 'Rey Sejong' a El
proceso de alfabetización de los medios de
comunicación masiva; una alternativa para países
subdesarrollados, de Cuba."
Es
un gran estímulo esa mención honorífica a
nuestro país por nuestro modesto aporte a la
lucha contra el analfabetismo que azota a gran
parte de los pueblos del Tercer Mundo; un doloroso
y cruel problema que, si la comunidad
internacional lo desea, tiene una solución muy
sencilla, sumamente económica y absolutamente
posible. Ese método, ideado inicialmente para
combatir el analfabetismo en Níger, donde alcanza
más del 80%, está ya elaborado en cinco idiomas.
Agradezco
también de modo especial las cálidas palabras
del representante de la UNESCO en Cuba, señor
Francisco José Lacayo Parajón, cumpliendo las
instrucciones del Director General de la UNESCO,
quien le pidió nos entregara la Mención Honorífica
en acto público ayer, 8 de septiembre, Día
Internacional de la Alfabetización, habiéndole
solicitado nosotros lo hiciera hoy, en que teníamos
ya programado reunirnos para inaugurar una gran
institución docente y un curso para miles de jóvenes
destinados a un importante programa educacional.
Debo
también expresar que para nuestro pueblo ha sido
un gran honor recibir la visita del Ministro de
Salud Pública de Honduras, que deseaba expresar
su reconocimiento por la colaboración prestada en
la lucha contra el dengue en su país, algo que
para nosotros constituye simplemente un elemental
deber hacia el pueblo hondureño y otros pueblos
hermanos de América Latina y el mundo.
El
pueblo cubano apreciará extraordinariamente el
gesto noble que ello implica, lo que multiplicará
su espíritu de cooperación con ese pueblo que,
en las luchas por nuestra independencia contra el
colonialismo, albergó con hospitalidad y simpatía
a muchos de nuestros más brillantes y destacados
jefes militares y políticos.
Todo
lo anterior ha ocurrido esta noche de forma
casual, sin que los organizadores de este acto lo
hubiesen esperado o programado previamente, pero
ha contribuido a darle más brillo y contenido a
la actividad.
Hace
72 horas conté cómo surgió la idea de los
Profesores Integrales Emergentes para Secundaria Básica.
Al inaugurar hoy este curso de formación de
profesores de ese tipo, experimento una especial
emoción.
Procedentes
de la escuela "Presidente Salvador
Allende", que hace dos años estaba en
ruinas, se graduaron el pasado 2 de septiembre 3
526 maestros emergentes de primaria, y ese día
precisamente en esa misma escuela, ampliada hasta
la capacidad original de 4 500 alumnos, totalmente
renovada, restaurada y equipada con los más
modernos medios educativos, comenzaron sus clases
4 542 jóvenes recién graduados de bachilleres,
incluidos 134 técnicos medios con doce grados de
escolaridad, procedentes de toda la Isla, llamados
a participar en la más radical transformación de
la enseñanza secundaria que haya tenido lugar en
nuestro país o en cualquier otra parte.
Dirigen
esta escuela de nivel universitario un decano,
cinco vicedecanos, el secretario docente, el
director del Centro de Información Pedagógica,
el director de Residencia Estudiantil, y las
secretarias del Partido y de la Juventud, todos de
gran autoridad y prestigio como pedagogos.
El
claustro está compuesto por 412 eminentes y
experimentados profesores, de los cuales 44 son
Doctores, 92 Masters en Ciencias, 27 Titulares, 60
Profesores Auxiliares y 189 de otras categorías
docentes. Entre ellos 218 ostentan la militancia
del Partido y 71 la de la Unión de Jóvenes
Comunistas. Proceden de todas las provincias del
país, al igual que los alumnos.
De
estos últimos, 3 242 provienen de institutos
preuniversitarios en el campo, 458 de
preuniversitarios pedagógicos, 456 de
preuniversitarios urbanos, 252 de
Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas
y 134 de la enseñanza técnica profesional.
De
este total de nuevos "Valientes", 2 440
son hijos de obreros, 1 252 de profesionales, 695
de campesinos y 155 de militares. Un elevado número
de ellos, 2 575, son miembros de la Unión de Jóvenes
Comunistas.
Se
rigen por un reglamento riguroso. Cursarán
estudios intensivos, incluida la práctica
docente. Recibirán 2 234 horas de clases de
formación general, preparación metodológica y
práctica docente. Recibirán adicionalmente 72
horas de educación física como asignatura
obligatoria. Dispondrán de 40 minutos diarios
para el deporte, que será opcional,
independientemente de las horas dedicadas a la
educación física.
En
el área docente la escuela dispone de 145 aulas
con capacidad para 30 estudiantes por aula,
equipadas con un televisor de 29 pulgadas, un
video y una computadora cada una; además 10
laboratorios de computación con 15 computadoras
por laboratorio, instaladas en red; 6 de ciencias
naturales, dos talleres de educación laboral, 5
bibliotecas, 16 locales de profesores, 2 locales
de circuitos de televisión, un teatro, un
gimnasio y un centro de información pedagógica.
El
tiempo de preparación a lo largo de casi un año
será muy superior al del primer curso de
"Valientes". Una vez graduados como
profesores emergentes, un gran número de ellos
ejercerá durante un curso completo en las
escuelas secundarias de la capital, y aplicarán
allí junto a los actuales profesores las enseñanzas
que emanen de las escuelas experimentales
"Yuri Gagarin" y "José Martí",
reintegrándose después a las secundarias básicas
de sus respectivas provincias con gran preparación
y experiencia.
Al
mismo tiempo, los institutos superiores pedagógicos
de cada provincia formarán, con el mismo programa
de estudios, otros 3 000 jóvenes como profesores
emergentes de secundaria básica.
En
un plazo de cinco años, se habrán formado más
de 30 mil jóvenes como docentes bien preparados,
que continuarán sus estudios superiores a la vez
que ejerzan como profesores de secundaria básica
bajo la nueva concepción.
La
masa de adolescentes que cursan ese nivel asciende
actualmente en nuestro país a medio millón. Es
por ello que estos pasos serán de enorme
trascendencia para la revolución educacional de
nuestra Patria.
La
escuela "Presidente Salvador Allende",
verdadera facultad pedagógica, será un modelo
que dejará profundas huellas en la historia de la
educación en nuestro país.
La
composición social y étnica de los alumnos de
esta nueva institución es ejemplar. Nos place ir
avanzando hacia una sociedad de plena igualdad,
equidad y justicia, y que cualquier residuo de
discriminación objetiva derivada de siglos de
esclavitud y pobreza, que condujo a que solo una
parte de la población disfrutara de educación,
cultura y riqueza, se borre para siempre.
Jóvenes
"Valientes" de todas las provincias
orientales, centrales y occidentales aquí
presentes; hijos de obreros y campesinos, de
trabajadores manuales e intelectuales, forjadores
de una Patria "Con todos y para el bien de
todos" en el más cabal sentido de la frase
martiana, que, traducida al concepto de los
tiempos que nos tocó vivir, significa
literalmente una Patria Socialista, del mismo modo
que su concepto de "Patria es humanidad"
es la más bella expresión de un profundo
sentimiento internacionalista: los felicito por su
ingreso en esta escuela y el inicio del curso.
Los
jóvenes de nuestra generación no conocieron nada
parecido, y muchos murieron por un futuro mejor y
más digno de su pueblo. Ustedes constituyen,
junto a otros cientos de miles que como ustedes
estudian, trabajan, defienden la Patria o prestan
servicios internacionalistas, el fruto mejor de
aquellos sacrificios.
De
ustedes hemos esperado, y en ustedes hemos
encontrado siempre, la tenacidad y el heroísmo
que conducen a la victoria.
Que
cada nueva generación esté más preparada para
los grandes desafíos del futuro que esperan a
nuestra Patria y a toda la humanidad, es el más
profundo anhelo de todos los revolucionarios
cubanos. Cada minuto de sus vidas han de tener
presente la gran responsabilidad que la Patria y
la Revolución pone en ustedes: de inmediato,
estudiar con esmero y cumplir con honor el deber.
Muy pronto entrar en acción, apoyar el esfuerzo
de nuestros educadores para enfrentar los obstáculos
y dificultades actuales en las secundarias básicas.
Luego, sin descanso ni tregua, continuar la lucha
por una cultura general integral para nuestro
pueblo.
Seguiremos
adelante victoriosamente, demostrando que, en las
condiciones sin precedentes y en extremo difíciles
en que ha debido luchar nuestro heroico pueblo, lo
imposible es posible.
¡Patria
o Muerte!
¡Venceremos!
(Ovación.) |