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Cuba
ha luchado ejemplarmente y adoptado medidas
efectivas, por varias décadas, contra el terrorismo
internacional
DECLARACIÓN
DEL REPRESENTANTE PERMANENTE ANTE LAS NACIONES
UNIDAS, EMBAJADOR BRUNO RODRÍGUEZ EN EL CONSEJO DE
SEGURIDAD BAJO EL TEMA: "AMENAZAS A LA PAZ Y LA
SEGURIDAD INTERNACIONALES CREADAS POR ACTOS DE
TERRORISMO". NUEVA YORK, 20 DE FEBRERO DE 2003.
Señor
Presidente:
La
serie de ataques terroristas en las más diversas
partes del mundo que sucedieron a los criminales
actos del 11 de septiembre, el terrorismo de Estado
contra el pueblo palestino y la espiral de violencia
que este origina, y el terrorismo contra Cuba, entre
otros, demuestran que solo podrá hallarse una
solución integral y colectiva a este antiguo y
terrible flagelo, mediante la cooperación
mancomunada y el consenso; y no mediante la guerra.
Dieciséis
meses después, los hechos demuestran que la guerra
que se lanzó como respuesta a los ataques
terroristas del 11 de septiembre no ha cumplido los
objetivos que se proclamaron.
El
unilateralismo hegemónico y el doble rasero, han
impedido a las Naciones Unidas recuperar sus
prerrogativas y ejercer sus funciones de paz. El
arbitrario derecho de veto y su empleo
indiscriminado e irresponsable han maniatado al
Consejo de Seguridad y sometido a una tiranía a los
Estados Miembros, incluidos los Miembros No
Permanentes del Consejo.
Señor
Presidente:
Los
actos unilaterales o las guerras preventivas de un
Estado o de un grupo de Estados por poderosos que
sean, con el pretexto de la lucha contra el
terrorismo, son totalmente inaceptables y merecen
categórica condena porque arruinarían el ya
precario sistema de seguridad colectiva, liquidarían
el Derecho Internacional, establecerían el imperio
de la fuerza a nivel global y nos alejarían del
objetivo de eliminar ese flagelo.
Solo
habrá progresos a través de la cooperación
internacional y no mediante actos de guerra, agresión
o de venganza que solo traerán como consecuencia más
violencia. Tampoco se producirá avance alguno a
través de la promulgación de leyes que autoricen
las ejecuciones extrajudiciales o las detenciones
arbitrarias de ciudadanos nacionales o extranjeros,
ni las acciones encubiertas violando leyes y
fronteras, ni la manipulación de la opinión pública,
ni la discriminación o persecución de los
inmigrantes, ni el abandono del Derecho
Internacional Humanitario, ni la violación de los
derechos humanos o la restricción de las libertades
civiles consustanciales al proclamado Estado de
Derecho, ni las sanciones unilaterales, ni los
"listados" o certificaciones de países
con turbios fines políticos.
El
derecho inmanente a la legítima defensa no debiera
tampoco ser invocado por un Estado poderoso, en
respuesta a actos terroristas realizados por grupos
de extremistas o personas individuales, por graves
que fuesen, para desatar unilateralmente guerras que
podrían adquirir carácter global e impredecible en
las que moriría un número incalculable de civiles
inocentes. El derecho a la legítima defensa solo
podría ser ejercido como el derecho de todos los
Estados a la defensa común de todos. De lo
contrario, los países del Sur serían las
potenciales víctimas de las acciones de fuerza de
unos pocos.
El
Consejo de Seguridad no debería ser atropellado y
obligado a refrendar decisiones hegemónicas y
arbitrarias, violatorias de la Carta de las Naciones
Unidas y de la soberanía de todos los Estados, ni a
hacer obligatorias normas de Tratados para los
Estados No Partes, ni a reinterpretar o imponer
modificaciones a los Instrumentos acordados por las
Partes, en flagrante violación del Derecho de
Tratados, para conceder impunidad a Estados
poderosos y a sus fuerzas armadas.
Solo a
las Naciones Unidas corresponde enfrentar, con
profundidad y energía, con serenidad y resolución,
los graves problemas del mundo globalizado, incluido
el terrorismo. Como ha declarado el Secretario
General de la ONU: "...solo ella puede darle
legitimidad a la lucha a largo plazo contra el
terrorismo".
Para
ello, la ONU cuenta con la participación universal
de los Estados, y con principios y normas aceptados
por todos, y con la autoridad histórica, moral y
jurídica; y en caso extremo, dispone incluso de la
excepcional prerrogativa del uso de la fuerza y de
la sabiduría, prudencia y responsabilidad colectiva
que ello implica.
ES
NECESARIO LIBRAR UNA LUCHA INTERNACIONAL CONTRA
TODAS LAS FORMAS DEL TERRORISMO
Es
necesario librar una lucha internacional contra
todas las formas y manifestaciones del terrorismo,
con la participación como iguales de los países
del Tercer Mundo, por encima de diferencias políticas,
religiosas o de cualquier naturaleza, para construir
un mundo justo, de pueblos libres y Estados
soberanos e independientes, un mundo sin terrorismo
internacional.
Cuba
considera que cualquier acto de fuerza contra el
terrorismo requerirá de una decisión expresa del
Consejo de Seguridad o de la Asamblea General, tal
como establece la Carta.
Señor
Presidente:
Cuba
estuvo entre los primeros países en condenar el
crimen del 11 de septiembre, en expresar
condolencias y solidaridad al pueblo norteamericano
y en ofrecer sus aeropuertos a decenas de aviones en
ruta y ayuda médica para las víctimas. También ha
intercambiado con EE.UU. información de interés
mutuo sobre terrorismo.
En
octubre de 2001, Cuba había ratificado los 12
Instrumentos Internacionales Sobre Terrorismo como
contribución al enfrentamiento internacional a
actos de esa naturaleza. En diciembre de ese año,
nuestro país promulgó la Ley No. 93 Contra Actos
De Terrorismo, que es un código integral, moderno y
severo, y desde esa fecha ha adoptado medidas no
legislativas adicionales y efectivas, a la par que
ha cooperado por su propia iniciativa y de buena fe
con el Consejo de Seguridad y el Comité
Antiterrorista de este, les ha presentado
exhaustivos y oportunos informes, ha propuesto
Expertos cubanos como candidatos y ha ofrecido
Cooperación Técnica y de Personal a dicho Comité.
Asimismo, ha apoyado activamente la negociación de
una Convención General contra el terrorismo.
Cuba
ha luchado ejemplarmente y adoptado medidas
efectivas, por varias décadas, contra el terrorismo
internacional.
Cuba
jamás ha realizado, financiado, tolerado o
permitido un acto terrorista, ni siquiera en
ejercicio de legítima defensa, contra los autores
directos o intelectuales de abominables crímenes
contra nuestro pueblo que la Fundación Nacional
Cubano-Americana y otros grupos de la mafia
terrorista de Miami, han financiado, organizado y
ejecutado desde territorio norteamericano, con
absoluta impunidad, en la etapa más reciente, y que
incluyen atentados con bombas, intentos de
asesinatos de los líderes cubanos y ataques contra
objetivos vitales de nuestra economía.
Nuestro
país jamás ha permitido que su territorio sea
utilizado para acciones terroristas contra ningún
Estado, sin excepción, y ha declarado que hará
todo cuanto esté a su alcance para impedirlo en el
futuro.
Rechazo
categóricamente las calumnias del Director del FBI,
Sr. Robert Mueller, ante el Comité de Inteligencia
del Senado, del 11 de febrero de 2003, que pretenden
presentar a Cuba como una amenaza para los Estados
Unidos y lo emplazo a presentar una sola evidencia
al respecto.
Desde
1959 nuestras finanzas son transparentes, nuestros
bancos no atesoran ni lavan dinero malhabido,
nuestras instituciones no venden ilegalmente
información o tecnologías, ni toleran el tráfico
de armas ni sustancias peligrosas, ni nuestras
fronteras amparan el crimen transnacional.
Cuba
hará cumplir las leyes que soberanamente se ha dado
y expresa su disposición a cooperar con todos los
países con pleno respeto por la Carta y el Derecho
Internacional.
Con
ese espíritu, Cuba propuso al Gobierno de EE.UU.,
sin ninguna condición y en correspondencia con lo
dispuesto en la resolución 1373 del Consejo de
Seguridad, el 29 de noviembre de 2001 —y reiteró
en diciembre de ese año y en marzo de 2002— los
proyectos de tres Acuerdos Bilaterales, a saber:
a)
Proyecto de Programa de Cooperación Bilateral Para
Combatir El Terrorismo con medidas para prevenir y
erradicar la planeación, organización, ejecución,
apoyo o colaboración y financiamiento de cualquier
acto terrorista contra la otra Parte; propuestas
acerca del intercambio de información y cooperación
investigativa y judicial.
b)
Proyecto de Acuerdo de Cooperación Para Combatir El
Tráfico Ilícito De Estupefacientes Y Sustancias
Psicotrópicas.
c)
Proyecto de Acuerdo Sobre Tráfico Ilegal de
Personas, planteado originalmente en septiembre de
2001.
Aunque
EE.UU. ha rechazado, con meros pretextos, siquiera
considerar los mismos, Cuba mantiene la esperanza de
que esa política cambie.
En
plena crisis del ántrax, en octubre de 2001, se
ofreció al Gobierno de EE.UU. 100 millones de
tabletas de ciprofloxacina, se hizo una donación
preventiva de dicho medicamento a los diplomáticos
norteamericanos radicados en La Habana, y en
noviembre se ofertó el suministro de equipos para
la tipificación rápida a bajo costo de gérmenes y
cepas. En agosto de 2002, Cuba propuso
investigaciones conjuntas sobre el virus del Nilo
Occidental.
Señor
Presidente:
Es
imposible eliminar el terrorismo si se condenan
algunos actos terroristas mientras se silencian,
toleran o justifican otros.
Por
razones éticas, debe cesar el uso del veto para
impedir la acción internacional dirigida a proteger
al pueblo palestino del terrorismo de Estado de
Israel. Deben cesar también los suministros
norteamericanos de aviones, helicópteros y otros
medios con que dicho terrorismo se ejerce.
EL
TERRORISMO CONTRA CUBA CONTINÚA DESARROLLÁNDOSE
DESDE TERRITORIO NORTEAMERICANO
El
terrorismo contra Cuba debe cesar.
En
estas cuatro décadas se han producido 691 actos
terroristas contra Cuba, 68 de ellos en los años
noventa y 33 en los últimos cinco años. Como
consecuencia de ellos, han muerto 3 478 cubanos y 2
099 han quedado incapacitados.
Esos
mismos grupos, en estos cuarenta años, realizaron
190 actos terroristas, contra personas o bienes de
terceros países radicados en territorio
norteamericano.
Señor
Presidente:
El
terrorismo contra Cuba continúa realizándose desde
territorio estadounidense con absoluta impunidad.
El 3
de mayo de 1997 y el 7 de mayo de 1998 se hizo
llegar al Presidente de los EE.UU. evidencia e
información de actos terroristas realizados entre
1992 y esas fechas, incluidos planes para atacar
aeronaves.
El 16
de junio de 1998, Cuba entregó confidencialmente en
La Habana a dos altos oficiales del FBI,
inobjetable, cuantiosa y detallada evidencia de esas
actividades, que incluía 331 folios, fichas de 64
connotados terroristas, 4 horas y 38 minutos de
filmaciones secretas y 21 intercepciones telefónicas.
En
agosto de 1998, The New York Times hizo a Cuba una
solicitud de información para dar continuidad a sus
importantes revelaciones sobre los crímenes y
planes de Posada Carriles, sus viajes a EE.UU., sus
conexiones con la Fundación Nacional
Cubano-Americana y sus vínculos con la CIA y el
FBI, que había publicado dicho periódico el 12 y
13 de julio del mismo año, en relación con una
campaña de 10 bombas en hoteles de La Habana,
organizada y financiada por la FNCA a través de
Posada Carriles, que costó la vida a un turista
italiano y heridas a 12 cubanos.
En
respuesta a dicha solicitud, el 12 de agosto de
1998, en La Habana, se entregó a The New York Times
esencialmente la misma información suministrada al
FBI dos meses antes, se le permitió entrevistar a
terroristas detenidos y se le dio acceso a un agente
cubano que había penetrado la Fundación Nacional
Cubano-Americana, entonces todavía encubierto, todo
ello en exclusiva primicia.
La única
respuesta del FBI, fue detener, el 12 de septiembre
de 1998, a Gerardo Hernández, Ramón Labañino,
Fernando González, René González y Antonio
Guerrero, quienes, como fue ampliamente probado,
solo trataban, con elevado altruismo y valor, de
obtener información sobre los grupos terroristas
ubicados en Miami para prevenir sus actos violentos
y salvar vidas de cubanos y norteamericanos.
Fueron
sometidos a 17 meses de confinamiento solitario y
otros tratos crueles, inhumanos y degradantes y a
dos de ellos se les impide hasta ahora la visita de
sus esposas y de una hija que hoy tiene 4 años,
mediante la negativa de visas.
Una
Corte venal de Miami los sancionó a las penas máximas,
sin las garantías del debido proceso, por cargos
falsos, incluidos los que el Fiscal pidió retirar
por falta de pruebas, con un Jurado sometido a la
amenaza de los grupos terroristas, la intolerancia
de las organizaciones radicales y de la prensa
anticubanos. Varios connotados terroristas, llamados
por la Defensa a declarar, fueron cubiertos con la V
Enmienda.
Las
sentencias de dos de ellos, quienes son ciudadanos
norteamericanos, fechadas respectivamente los días
14 y 27 de diciembre de 2001, contienen, a solicitud
del Fiscal del Gobierno, este insólito párrafo que
insulta la memoria de las víctimas del 11 de
septiembre a apenas tres meses de ese crimen:
"Como otra condición especial de libertad bajo
supervisión, se prohíbe al acusado que se asocie
con o visite lugares específicos donde se conoce
que están o frecuentan individuos o grupos, tales
como terroristas, miembros de organizaciones que
propugnan la violencia, y figuras del crimen
organizado".
Señor
Presidente:
El
Presidente de los EE.UU. ha declarado enfáticamente:
"La justicia demanda que aquellos que ayudaron
o acogieron a los terroristas sean castigados —y
castigados severamente... Una de las cosas que
haremos es aplicar la doctrina... que dice, si usted
acoge un terrorista, usted es tan culpable como ese
terrorista" y lanzó una guerra bajo ese
concepto.
El 20
de mayo de 2002, el Presidente Bush pronunció en
Miami un ofensivo discurso anticubano.
En
esta foto, tomada de la televisión norteamericana,
aparece en la presidencia de ese acto, a un metro
del Presidente, Sixto R. Aquit Manrique, condenado
en 1995 a 5 años de prisión, 2 de prisión
domiciliaria y 3 en libertad bajo palabra como autor
de un acto terrorista en Miami. En 1992 participó
en un plan de atentado contra el Presidente cubano.
En 1993 atacó el buque maltés "Mykonos"
y realizó suministros de armamento con fines
terroristas. El testimonio de 2 residentes en Miami,
en prisión en Cuba por una infiltración armada el
17 de octubre de 1996, lo vinculan con esta. En 1998
se entregó al FBI profusa evidencia sobre este
sujeto.
En
esta otra foto de ese acto, aparece en la primera
fila, Orlando Bosch Ávila. Se afirma que había
sido invitado a la presidencia y luego se le cambió
de lugar. El 23 de enero de 1989, el Procurador
General Adjunto de los EE.UU. Joe W. Whitley escribió
en una Decisión Secreta para denegarle asilo y
deportarlo después de su entrada ilegal a EE.UU. y
detención en 1988, que el Gobierno de EE.UU. poseía
información confidencial que confirmaba que
"... la detonación de una bomba, el 6 de
octubre de 1976, en un avión de línea cubano, había
sido una operación del CORU dirigida por
Bosch".
El
documento —desclasificado y circulado al Consejo
de Seguridad en 1992 (S/23890)— confirma "...
la participación de Bosch, entre 1961 y 1968, en más
de 30 actos de sabotaje y violencia en los EE.UU.,
Puerto Rico, Panamá y Cuba. Los actos incluían la
detonación de una bomba... en el barco británico
"Granwood", en el buque japonés
"Asaka Maru" y en el barco japonés
"Mikagesan Maru"... intento de asesinato
del Embajador de Cuba en Buenos Aires... en 1975,
detonación de una bomba... en 1976 en la Embajada
de México en Ciudad de Guatemala, planes en 1977
para asesinar a un diplomático de alto rango...
Entre junio de 1976 y marzo de 1977... 16 episodios
que comprendían detonaciones de bombas, intentos de
secuestro, asesinatos políticos... en EE.UU., España,
el Caribe, América Central y América del
Sur".
Sin
embargo, la deportación de Bosch fue cancelada a
pesar de que una Corte había respaldado la decisión
del Departamento de Justicia, y luego fue perdonado
por el Presidente George Bush en 1990 y se le
concedió residencia en los EE.UU.
El 6
de junio de 2002, en la radio, y después, el 16 de
junio, en el Diario de las Américas, Orlando Bosch
reiteró el llamado a la utilización del terrorismo
contra Cuba. Ya el 22 de agosto de 2001, había
publicado una "Declaración de Principios"
en la que consideraba legítimas y necesarias las
acciones terroristas contra Cuba.
Al día
siguiente, en The Herald, Mas Santos, jefe de la
terrorista Fundación Nacional Cubano-Americana,
también en la presidencia del acto del 20 de mayo,
declaró su acuerdo con dicha "Declaración de
Principios".
El 5
de diciembre de 2002, el Miami New Times citó a
Bosch diciendo: "Todos los que estaban en ese
avión eran esbirros", refiriéndose a la
aeronave cubana que hizo explotar con 73 pasajeros a
bordo, incluido el equipo juvenil cubano de esgrima.
En las
imágenes del acto del 20 de mayo aparece también
Roberto Martín Pérez, jefe del grupo paramilitar
de la Fundación Nacional Cubano-Americana y uno de
los organizadores del plan de atentado al Presidente
cubano en ocasión de la Cumbre Iberoamericana de
Isla Margarita en noviembre de 1997. Fueron entonces
detenidos 4 conocidos terroristas en una embarcación
propiedad de José A. Llama, directivo de la FNCA.
Uno de los fusiles de francotirador pertenecía a
Francisco Hernández, presidente de la FNCA. Los
detenidos resultaron absueltos en un proceso espurio
denunciado por la prensa norteamericana. Martín Pérez
fue también el organizador de otro atentado,
abortado durante la Cumbre de Cariforum, en República
Dominicana, en agosto de 1998.
Por su
parte, el terrorista Rodolfo Frómeta Caballero,
jefe de Comandos F-4, en un periódico miamense
llamado La Verdad publicó, el 9 de enero de 2003,
"En el 2003 seguimos en guerra". Ya
anteriormente, el 31 de diciembre de 2002, El Nuevo
Herald, había confirmado la participación de su
grupo en un atentado supuestamente perpetrado en
Cuba y, como si fuera poco, el 29 de enero de 2003,
el Wall Street Journal se refirió a la alianza de
dicha organización con grupos venezolanos
residentes en Miami que se organizan y entrenan
militarmente para enfrentar al Gobierno
Constitucional de Venezuela. Sobre dicho terrorista
se entregó también información al FBI.
Posada
Carriles, también autor de la explosión del avión
cubano, oficial de la CIA por muchos años, escapó
de una cárcel venezolana en una operación
organizada y financiada por la Fundación Nacional
Cubano-Americana. Según actas del Senado de EE.UU.,
reapareció como parte del dispositivo del
Contra-gate cobrando salarios respectivamente de la
CIA y el Departamento de Estado de los EE.UU. Viajó
libremente a Miami en 1997 y 1998. Fue responsable
de la mencionada campaña de bombas en hoteles de La
Habana en 1997; organizó un atentado contra el
Presidente cubano, en ocasión de la Cumbre
Iberoamericana de Isla Margarita; y ahora está en
prisión en Panamá en espera de juicio por tratar
de volar con 20 kg de C-4 y 50 paquetes de Semtex,
el 16 de noviembre de 2000, el Paraninfo de una
Universidad, mientras sesionaba otra Cumbre
Iberoamericana, durante un discurso del Presidente
Fidel Castro al que asistían miles de profesores y
estudiantes panameños.
Fueron
detenidos con él, Pedro Remón Rodríguez, autor
del asesinato, también un 11 de septiembre, pero de
1980, de un diplomático cubano acreditado ante las
NN.UU.; Guillermo Novo Sampoll, responsable del
disparo de un misil contra este mismo edificio de
las NN.UU. en 1964 y asesino del diplomático
chileno Orlando Letelier y de la ciudadana
norteamericana Ronnie Moffit, en 1976; Gaspar Jiménez
Escobedo, asesino de un funcionario cubano en México
en 1976 y organizador de un atentado contra el
Embajador de Cuba ante las NN.UU. en 1980.
En un
acto reciente en Miami, el 15 de noviembre de 2002,
para rendir homenaje a los terroristas detenidos en
Panamá, Orlando Bosch nuevamente reivindicó el
terrorismo contra Cuba; pero el más elocuente
orador de ese acto fue precisamente Dionisio Suárez,
quien cumplió sentencia de 12 años de prisión por
el asesinato de Letelier y Moffit. Al referirse a
las acciones que esos terroristas pretendían
realizar en Panamá, dijo: "Ellos merecen
respeto, merecen aplausos...". Suárez fue
invitado también al acto presidencial del 20 de
mayo.
Mientras,
en Panamá se dilata el juicio, se eliminaron los
cargos más graves, disfrutan de una reclusión
lujosa, se debilitan las medidas de seguridad, se
permite viajar libremente y reunirse con ellos a
connotados terroristas de la Fundación Nacional
Cubano-Americana residentes en Miami, quienes
financian su defensa, se rechazó la solicitud de
extradición de Cuba a pesar de nuestra propuesta de
que lo juzgue en La Habana un tribunal internacional
y de las garantías de que no se le impondrá la
pena máxima, y no ha habido respuesta al pedido de
extradición de Venezuela. Hay razones fundadas para
temer que ese acto terrorista quede impune.
El 11
de noviembre de 2002, una aeronave cubana AN-2 fue
secuestrada y llevada a territorio estadounidense.
En vez de juzgar a los 8 autores, se les concedió
asilo. La nave, en vez de ser devuelta, fue
subastada.
Hace
dos semanas, el 7 de febrero, en medio de la alerta
antiterrorista "naranja" en EE.UU., arribó
sin ser interceptada y atracó en Cayo Hueso una
embarcación militar del servicio de guardafronteras
cubano con 4 hombres armados en uniforme de
camuflaje. Aunque la embarcación fue retornada, los
secuestradores no han sido devueltos a Cuba ni
instruidos de cargos.
Señor
Presidente:
Con
completa impunidad y con la complicidad de las
autoridades de los EE.UU., en Miami se proveen y
recaudan fondos para realizar actos terroristas, las
cuentas bancarias que financian el terrorismo operan
abierta y normalmente, se recluta a terroristas, se
produce el abastecimiento de armas, se ofrece
refugio seguro y se les permite el uso del
territorio a quienes financian, planifican y cometen
actos de terrorismo.
El
Consejo de Seguridad ha sido informado a lo largo de
los años. En 1992, Cuba pidió al Consejo de
Seguridad que actuara, pero el proyecto de resolución
cubano S/23990 ni siquiera fue considerado. El
Representante de EE.UU. calificó esa sesión de pérdida
de tiempo (S/PV.3080).
Tanto
en el año 2001, como en el 2002, Cuba presentó una
amplia información al Comité Antiterrorismo del
Consejo de Seguridad.
Cuba
espera que el Consejo de Seguridad y su Comité
Antiterrorismo actúen.
Cuba
espera una acción enérgica y responsable de la
comunidad internacional.
¿Acaso
la resolución 1373 no será aplicable al terrorismo
que permanentemente y con evidente impunidad se
lleva a cabo desde territorio norteamericano contra
Cuba?
Muchas
gracias.
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