& Research Fundation, Inc’."
Las fundaciones se hacen, en general, para cosas
"nobles", como, por ejemplo, la Fundación Nacional
Cubano Americana (Risas), ¿comprenden? Todo es
fundación, también una fundación para adquirir la
propiedad de esta embarcación camaronera. Y ha sido
utilizada en la ejecución de acciones terroristas
contra Cuba. Se lo informamos al gobierno, a ver si
la captura, porque es una embarcación también que es
terrorista.
"Casualmente, el presidente de esta
fundación" —el presidente—, "es el terrorista
Ernesto Abreu, ya mencionado como uno de los que
viajó a Panamá a recoger a Posada" —en el
avioncito—, "y el tesorero" —de la fundación— "es
Santiago Alvarez", el urbanista, el que fue también
a recoger, el que paga todo, según se dice, el
próspero y acomodado hombre de negocios.
"Tal como reflejó el diario local
mexicano ‘Por esto’ del 16 de marzo, el
‘Santrina’ estaba capitaneado por el viejo
agente CIA" —por el viejo agente CIA— "José Pujol,
conocido por ‘Pepín’, y a bordo de la embarcación
viajaba el propio Santiago Alvarez, lo cual quedó
registrado en una foto publicada por el mismo
periódico en el artículo titulado ‘La Santrina
seguirá viaje hacia Miami’."
(Muestra Foto y lee pie de foto:
"Capitán y marinero de la embarcación ‘Santrina’
que encalló en la bahía Islas Mujeres, la cual podrá
seguir su viaje hacia Miami. Fotos Mario Alonzo.")
Aquí están las fotos, están en el
periódico. La otra es: "Gabriel Vallejos Sánchez,
encargado del despacho de la Capitanía del puerto"
(Muestra las fotos).
Después comienza la historieta. Todo
esto ocurre el 16, se publica ahí.
"El 31 de marzo el diario ‘El
Nuevo Herald’ publicó un artículo titulado:
‘Estiman viable que Estados Unidos dé residencia a
Posada Carriles’, donde se hace referencia a que el
terrorista podría asegurar su permanencia legal en
Estados Unidos en consideración a los servicios
prestados al Ejército norteamericano" —sí, lo graduó
de "cazador", como ya se dijo— "durante la Guerra de
Viet Nam" —sí, durante la guerra, pero no consta en
ninguna parte que el señor Posada Carriles estuvo en
Viet Nam—, "aunque su pasado, vinculado al
terrorismo plantearía un dilema para las autoridades
de ese país." Es lo que está diciendo el periódico,
vean bien, El Nuevo Herald, no el viejo
Herald, sino el nuevo, el más adaptado, más
sincronizado con la mafia.
"El periodista citó declaraciones
del terrorista Santiago Alvarez" —mejor dicho, aquí
en el informe decía el urbanista Santiago Alvarez,
el próspero hombre de negocios—, "quien afirmó que
lo apoyaría en facilitarle la representación legal
que este necesitase.
"El diario destacó que según
testimonios obtenidos de fuentes cercanas al
proceso, Posada había llegado a Miami hacía una
semana por vía marítima, lo cual coincide con la
entrada del ‘Santrina’ a esa ciudad." No sé
si llevaría un helicóptero o un portahelicóptero y
al hombre lo sacaron, lo metieron, lo desembarcaron;
pero me parece que estos datos son de interés.
"Según sus amigos, Posada será
presentado públicamente como un anciano enfermo en
el que concurren diversas patologías, con el fin de
que sea aceptado legalmente en Estados Unidos como
un caso humanitario. Falsedad total, pues de Panamá
salió perfectamente de salud, a pesar de que los
acólitos de la Moscoso intentaron vanamente
fabricarle historia similar."
¡Caramba!, qué lástima que no tengo
aquí... ¡Ah!, Carlitos, por ahí había el otro día
uno de los papeles donde estaban todos los
organismos que creó el gobierno de Estados Unidos,
después del atentado, porque no se sabe los cientos
de miles que cuesta todo lo creado por ellos, y,
realmente, nosotros les podemos ofrecer información
gratuita, lógica y elemental. A nosotros no nos ha
costado más que unos papelitos, leer unos
periódicos.
"Principales medidas adoptadas en
Estados Unidos después del 11 de septiembre."
"En octubre del 2001 se aprobó la
llamada Ley Patriota, que amplía las capacidades
operativas de los órganos de seguridad en Estados
Unidos para realizar labores de espionaje. Establece
definiciones más amplias del concepto de terrorismo
y eleva las sanciones legales contra individuos y
organizaciones vinculadas a actividades de esa
índole.
"Fue creado el Departamento de
Seguridad Interna, la agencia federal más grande en
la historia del país, con una plantilla de 180 000
empleados e integrada por 22 entidades, incluyendo
la Aduana, Inmigración y Guardacostas, con la misión
de proteger el territorio norteamericano y al cual
se le asignó en el 2005 un presupuesto de 30 000
millones de dólares" —independiente de los otros, de
los de cada una de las instituciones que lo
integran; 22 entidades integran, como dije, este
Departamento de Seguridad Interna.
"Se adoptaron medidas dirigidas a
fortalecer y ampliar las atribuciones de los
distintos aparatos de seguridad, como el FBI y la
CIA, y las relaciones y coordinaciones entre estos y
los órganos locales, la aplicación de nuevas
tecnologías de comunicación y el establecimiento de
bancos de datos integrados sobre sospechosos de
terrorismo y sus capacidades y contactos." Vean todo
lo que les dieron, tecnologías de comunicación, todo
eso.
"En el FBI fueron priorizadas las
actividades de contraterrorismo y se produjeron
avances significativos en la modernización de la
infraestructura tecnológica. Todas las oficinas
territoriales son conectadas a través de una red
computarizada. Fue creado el puesto de director de
Inteligencia Nacional, con autoridad sobre el
presupuesto y la supervisión de las 15 agencias de
Inteligencia y su integración plena. Para este cargo
fue designado John Dimitri Negroponte, figura
conocida por su vinculación a la guerra sucia y
escándalos políticos, como el Irán-Gate.
"Una nueva estrategia nacional de
contrainteligencia, aprobada en marzo de este año,
incluye actividades ofensivas y defensivas
conducidas en territorio nacional y en el
extranjero" —hay que tener cuidado, figúrense,
"actividades ofensivas y defensivas"— "para la
protección contra amenazas tradicionales y
emergentes provenientes de servicios de inteligencia
extranjeros.
"Se estableció el Centro de
Integración de Amenazas Terroristas para analizar la
información relacionada con estas y el Centro de
Filtrado Terrorista" —tienen hasta un filtrado
terrorista— "para consolidar y unificar los
distintos listados de personas bajo observación.
"En el ámbito diplomático, en la
llamada lucha contra el terrorismo, se
materializaron acuerdos para incrementar la
colaboración de los servicios de Inteligencia de
terceros países con Estados Unidos, la designación
de terroristas y la congelación de sus fondos.
"Fue creado, además, un nuevo
comando militar, el Comando Norte, encargado
expresamente de la defensa integrada del territorio
norteamericano.
"Se fortaleció la seguridad del
transporte aéreo, con el aumento de la revisión
total de equipajes, entrenamiento de pilotos para
portar armas y el uso de equipos detectores de
explosivos y la ubicación en los vuelos de
alguaciles", colocar alguaciles en los vuelos.
"Fueron centralizadas las
inspecciones portuarias en un único cuerpo
fortalecido, el de Aduanas y Protección Fronteriza,
y se establecieron nuevos procedimientos de entradas
y sistema de controles con el uso de tecnología
biométrica y de huellas digitales de alta precisión
en las aduanas y puntos de entrada, además de
hacerse más estrictos los registros de extranjeros
en el país.
"Adopción de nuevas medidas de
seguridad de carga y portuaria con la adquisición de
nuevos recursos, el fortalecimiento del servicio de
guardacostas y el establecimiento de la llamada
Iniciativa de Seguridad de Carga por Contenedores;
incremento de las capacidades y estrategias de
biodefensa para detectar y enfrentar la amenaza del
llamado bioterrorismo y los ataques químicos,
radiológicos y nucleares.
"Desarrollaron una iniciativa para
proteger la llamada infraestructura crítica contra
la amenaza de terrorismo, incluyendo las plantas
químicas nucleares y otros blancos potenciales."
Todo eso se creó, 180 000 empleados
y 30 000 millones de dólares, 22 entidades, 15
agencias y toda la tecnología más moderna. Si todo
eso fue incapaz de impedir la entrada de un
terrorista más antiguo, más entrenado posiblemente,
y tal vez hasta menos inescrupuloso, que entrara en
Estados Unidos sin que nadie lo sepa, ¿será posible
que el Presidente de Estados Unidos no conociera
eso, o al menos no lo preguntara cuando alguien le
dijera que se estaba hablando de que Posada Carriles
había llegado allí, algo que hiere tremendamente el
prestigio de Estados Unidos, el honor de
Estados Unidos, la moral del pueblo norteamericano?
¿Es posible que no lo supiera?
Pero aun admitiendo que no lo
supiera, si alguien partiera de esa teoría, por sus
múltiples ocupaciones, etcétera, el viaje a Roma, su
dolor ante la muerte del Papa Juan Pablo II, ¿para
qué sirve entonces un presidente en Estados Unidos y
para qué sirve ese colosal aparato, el más
gigantesco y fabuloso que se ha creado en la
historia para proteger a una nación contra el
terrorismo?
Añadamos a esto el personaje, el
urbanista.
"El urbanista Santiago Alvarez
Fernández Magriña" —el que está ahí en Miami y habla
todos los días; si este enorme aparato de seguridad,
si este Departamento de Seguridad Interna quiere
saber quién lo llevó, ahí lo tienen, vayan si
quieren y hablen con la gente allí, vean la foto,
busquen a Pujol y pregúntenle, reúnan todos los
datos, qué maniobra hicieron, porque no hay la menor
duda de que el ingreso del caballero allí está
asociado a esta operación, a este barco. Ellos
tienen que saber, o, bueno, deben saberlo, no hay
más que preguntarles, es bien fácil, ¿qué hacía allí
este caballero en ese barco? Además, esa extraña
ruta, salió de Bahamas y se dirigía a Miami; porque
yo tengo entendido que Bahamas está aquí, lo hemos
estudiado veinte veces.
Recuerdo que cuando secuestraron
aquel avión en la Isla de la Juventud, estábamos
viendo qué combustible le quedaba, qué situación
tenía aquel avión, si iba para Bahamas, si llegaba o
no, dónde llegaba primero, todas las distancias.
Bahamas está por acá, más o menos al norte de Villa
Clara, Camagüey, aunque algunas de las islas están
más para allá. Islas Mujeres está aquí, ni siquiera
en el Golfo de México, está al sur del Canal de
Yucatán, o de la línea que se trazara desde Pinar
del Río a la península de Yucatán.
Yo viajé una vez a Isla Mujeres —me
invitó López Portillo, que ya murió, era Presidente
de México—, había una reunión allí. Cuba era
Presidente de los No Alineados, era elemental que
invitaran a Cuba; pero, como siempre, las presiones
yankis, cosas tremendas.
Las relaciones habían sido buenas, y
estaban en un dilema porque quien estaba en la
presidencia dijo que si yo iba él no iba, y,
entonces, le iban a aguar la fiesta, porque si él no
iba —y era el Presidente de Estados Unidos— a una
reunión, la fiesta se agua. Yo era Presidente no
solo de esta nación, era Presidente del Movimiento
de Países No Alineados.
Aquí hubo una cumbre, fue en el año
1979 —esto ocurrió como en 1980— y él nos pidió —no
hizo una charranada en realidad—, como amigo, que
hiciéramos algo, que comprendiéramos, que no le
convenía a México realizar aquella reunión, de la
cual era sede, y que se echara a perder. Estaba en
un dilema moral; pero a título de amigo se dirigió
al país a pedir que tomáramos en cuenta eso, que
comprendiéramos, y me invitó a Isla Mujeres para
conversar allá. Hasta en el agua me tiré yo, era muy
aficionado a la exploración submarina. Hasta algún
pescadito pesqué allí, qué les voy a decir (Risas).
Sí, fui, el hijo de él me acompañó;
yo también anduve en un bote por allí. Unas piedras,
unas corrientes, allí hay mucha corriente; aguas
clarísimas, clarísimas, las que vi allí, magnífico.
No me duele hacerle, ni mucho menos, publicidad a
esas aguas. No padezco de egoísmos, ni chovinismos
de ninguna clase, ni temo competencias turísticas o
cosas de esas. Es excelente el lugar, ¡tremendo lo
que hay allí desde el punto de vista arqueológico!,
lo recomiendo.
Allí hay muchos hoteles y
edificaciones; pero los que están yendo, por cientos
de miles, son los cruceros turísticos, que lo tienen
todo adentro, habitación, comedores, recreación,
todo, y están hundiendo la economía de los países
del Caribe, que sufren, además de los ciclones,
sequías a veces, medidas, como la adoptada por
Europa, que les arrebató la preferencia que tenían
sus producciones bananeras, debido a presiones de
Estados Unidos que protegía y amparaba sus grandes
transnacionales que han desarrollado grandes
plantaciones en tierra continental y no quieren
saber nada de la microcompetencia —si se puede
llamar— que le hacen los países del Caribe, como
Jamaica y otros, que tenían el plátano como una de
sus producciones fundamentales, la banana. Le
quitaron todo eso.
Pero, además, también tenían
preferencia azucarera, en la producción de azúcar;
otros producían azúcar, y recientemente le quitaron
también al Caribe las preferencias que tenía.
Lo fundamental que les queda a esas
islas, y acabo de estar conversando horas con el
Primer Ministro de Antigua y Barbuda, y con otros,
el de Dominica —que ustedes han en leído los
periódicos que han estado por aquí y hemos
conversado mucho—, y explican la tragedia que están
sufriendo como consecuencia de los cruceros. Y yo
les dije: "Mire, nosotros conocimos algunos cruceros
cuando eran líneas europeas, ya todas esas líneas
han sido absorbidas por grandes empresas de
Estados Unidos, cada vez son más grandes, 2 000,
3 000, de modo que sobran casi casi los hoteles,
dejan la basura por algunos de esos lugares, se
gastan algunos dólares comprando algunos
souvenirs, no se hospedan en ningún hotel, no le
dan trabajo a la fuerza allí que vive del turismo.
Todo está en los barcos, es ruinoso". Les dije:
"Tengan la seguridad que aquí no vendrán cruceros,
Cuba no aceptará cruceros, y los que quieran viajar,
que viajen en lo que quieran, pero para los cruceros
no habrá entrada." Ya los conocimos bien.
Se lo he dicho, y observo en ellos
un sentimiento creciente de rechazo, porque,
incluso, creo que pagan cuatro o cinco dólares por
turista, y, realmente, el Caribe —incluido Cuba,
pero ellos mucho más necesitados que nosotros
todavía— tiene grandes posibilidades en el turismo.
Les quitaron el banano, les quitaron
el azúcar, y ahora los terminan de arruinar con los
cruceros; países pequeños, que muchas veces no
tienen un aeropuerto, o donde no existen líneas
aéreas, no existen embarcaciones. Son países que
tienen problemas y los hemos apoyado.
Me veo obligado a explicar esto
porque ahí está aquella isla a la que van. Bueno,
está abierta de par en par, y son cientos de miles
los que van en esos cruceros a esa isla, la van a
hundir.
Conozco el lugar, y no está al lado
de Miami, está pegada a Belice y a Quintana Roo.
Habría que tener un mapa, vean en un mapita donde
está y vea qué extraño crucero el del capitán Pujol:
partió de Bahamas y se dirigía a Miami. Y si Bahamas
está aquí, partió de Bahamas hacia Miami, pero hizo
esta vuelta: pasó por el estrecho de la Florida,
pasó por el estrecho de Yucatán y se dirigió ya a
las proximidades de las costas de Centroamérica. En
eso iba cuando encalló en Isla Mujeres.
No hace falta gastar 30 000 millones
de dólares para saber que este barco, su capitán y
su propietario estaban en una misión extraña, que
andaban en algo ilegal.
Pues este señor —este nació por allá
por Matanzas en el año 1941— "es contratista de
profesión y propietario de la compañía de
construcción C.G.C, ubicada en Miami, donde reside.
Tiene conocimientos navales y militares."
No sé cuáles, pero es lo que está
aquí en la ficha, tal vez más adelante yo me
interese por sus conocimientos navales, si estudió
en alguna academia naval, lo dudo mucho; este está
igual que el otro, ¿Militares?, los que le puedan
haber enseñado la CIA. Lo averiguaremos.
Bien, su historia, y nació en 1941,
yo no sé cuándo estudió.
Vean, se supone que tenía 19 años en
1960.
"Perteneció a los Comandos L a
principios de la década de los años 1960" —sus
conocimientos no deben ser académicos—, "época en la
que recibió entrenamiento militar en el campamento
‘Manuel Artime’ —¡ah!, era un campamento de
gusanería y de mercenarios de los que vinieron por
Girón, los que acabamos de contemplar ahí— "por esos
años. Su padre era dueño del barco ‘Alizán’ —esos
deben ser los conocimientos navales—, "empleado como
buque madre" —sí, tenían un conocimiento de madre,
buque madre eran los que utilizaban para realizar
los ataques piratas contra Cuba. De esos llamados
buques madres salían unas embarcaciones más pequeñas
y rápidas para atacar nuestras costas— "en una
acción realizada en marzo de 1963 por la mencionada
organización, contra el buque soviético ‘Bakú’."
Buque que seguramente saldría de Cuba. Iban al
estrecho, a las rutas marítimas.
"Según Alvarez en la década de los
60 participó en operaciones violentas por la costa
sur de la zona comprendida entre Cienfuegos y
Trinidad" —de ahí sus conocimientos marinos.
"Participó en el ataque de Boca de
Samá el 12 de octubre de 1971, ocasión en la que
mataron dos personas y causaron heridas graves a una
niña que quedó afectada" —la compañera que ayer
vimos hablando y que soñó con usar, cuando tenía 15
años, unos zapatos, que nunca pudo usar, y que está
aquí, precisamente, al lado del padre del joven
italiano asesinado (Aplausos).
Vean la historia del "próspero"
hombre de negocios de que nos hablaban ayer, el
"experto en urbanismo" y representante de Posada
Carriles allí en Estados Unidos. Nadie se explica
cómo puede estar ese hombre suelto por allí, y ya lo
saben los 180 000 empleados, si lo quieren saber, y
las 22 instituciones y las 15 agencias de
Inteligencia qué papel ha jugado. ¡Investíguenlo!,
los datos más exactos, precisos, que les pueda dar,
qué maniobra hicieron o qué otras cosas.
Hay que ver si de verdad el hombre
entró por la frontera, que es lo que han regado o si
lo llevaron por mar. Es muy fácil de saber, llámenlo
y pregúntenselo, busquen el barco ese, que debe
estar en un muelle allí. Los guardacostas deben
saber muy bien, muy bien, dónde está este barco y
qué otra gente tienen que ver, y cuándo llegó, y
cuándo salió, y cómo se bajaron.
Si quieren averiguar dónde está
Posada Carriles, pregúntenle a este caballero, que
lo sabe, y a otros. No les voy a decir que le
pregunten al abogado, el abogado está allí
ejerciendo su profesión, es legal; el otro está
introduciendo terroristas de contrabando en
Estados Unidos, y allí están las leyes aprobadas.
Vamos a usar ley, las medidas.
Ya lo leí aquí. Están definidos
todos los delitos, los que tengan contacto con
terroristas, pero, además, los han puesto de
contrabando. Y el Presidente de Estados Unidos debe
pensar en su propio amor propio, en su propio
orgullo, si le pidieron permiso o no para llevar a
este complicadísimo personaje, cuya presencia allí
—vuelvo a repetir— constituye una vergüenza y puede
dar lugar a problemas serios y crisis.
Todo eso es mucho peor que lo de los
plomeros de Watergate, es mucho más grave. Un país
que está en guerra, un país cuyos soldados están
combatiendo allá en Afganistán y en Iraq, en una
lucha, según dicen, contra el terrorismo. Hay una
guerra, hay bajas, hay personas que están muriendo
en esos países, ¡muchas!
¿Cuántos habrán muerto en Iraq y
Afganistán? En Iraq, con seguridad, deben ser
decenas, cientos de miles, todos los días mueren
allí como consecuencia de esa guerra contra el
terrorismo. ¿Cómo puede alguien tomarse la
atribución de llevar a un individuo como ese a
Estados Unidos? Es un hecho realmente gravísimo, no
lo puede negar nadie, y eso tiene que herir el honor
y la sensibilidad de los ciudadanos norteamericanos.
Si quieren saber, si quieren salir
del misterio, la propia prensa, si quiere
investigar, ahí tienen los datos. ¡Que busquen el
barco antes de que lo hundan, antes de que lo
escondan! ¡Vayan rápido allí los reporteros y las
televisoras y busquen el barco!
Si quieren les doy el dato otra vez
exacto.
Se llama Santrina. Deletreo: S, a,
n, t, r, i, n, a. No voy a decir como dicen: S de
Santiago, a de Argentina, n de nación, t de
terroristas, r de ratones, i de ignorantes, n de
negativa y a de animales (Risas y aplausos). Vayan y
búsquenlo rápido antes de que lo pinten de otro
color.
Pues, bien, prosigo con la historia
del urbanista. Bueno, es difícil, ¿no? Treinta y
cuatro años se cumplirán en octubre, cuando este
bárbaro, criminal atacó el puerto de Samá, mató
ciudadanos, y dio lugar a esa dura historia de esa
joven que conmovió al país, y que salió a relucir en
el juicio. ¡Ah!, porque no deben olvidarse lo que
nos deben. No se ha hablado de eso; pero si ellos a
terroristas que han estado atacando a nuestro país
les han dado decenas de millones, dinero expropiado
a nuestro pueblo, dinero acumulado durante muchos
años, por los servicios telefónicos que prestamos, y
se lo entregaron a los terroristas, nuestro pueblo
también tiene que reclamar y son decenas de miles,
cientos de miles de millones. Sí, midiéndolo con la
misma vara —que ellos inventaron, como consecuencia
del accidente que dio lugar a la pérdida de los
pilotos. Accidente provocado por ellos y advertido
decenas de veces por nosotros. Entonces, confiscaron
nuestro dinero y se lo entregaron. Así persiguen
ellos el terrorismo.
Quede ante el mundo bien claro y
bien patente quién es este urbanista y apoderado de
Posada Carriles. Y qué audacia, qué atrevimiento:
"Bueno, poner bombas en los hoteles no es malo", fue
lo que declaró allí a la televisión norteamericana.
Búsquenlo ahí. O lo están protegiendo también, o no
quieren tocarlo ni con el pétalo de una rosa.
Siguió la historia del tipo.
"En la década del 90 reinició su
actividad terrorista de forma agresiva. Etapa en que
conoció al cabecilla contrarrevolucionario Nelsy
Ignacio Castro Matos del Partido del Pueblo, con
quien se involucró en planes contra Cuba.
"Santiago Alvarez era uno de los que
acompañaría a Luis Posada Carriles y a los otros
tres terrorista cubanoamericanos en la ejecución del
plan de atentado contra el Presidente cubano,
durante la celebración de la X Cumbre Iberoamericana
en noviembre de 2000 en Panamá. Aunque finalmente no
participó, estuvo estrechamente vinculado en la
preparación de esa frustrada acción.
"En el 2001, en unión de Castro
Matos, preparó, realizó y dirigió una infiltración
armada por la costa norte de la provincia de Villa
Clara" —esto fue en coordinación ya con Posada
Carriles, que estaba en prisión, allí en prisión en
Panamá, coordinaba con estos elementos actos
terroristas contra Cuba—, "acción en la que fueron
detenidos Máximo Praderas, Ihosvanny Suriz y
Santiago Padrón, quienes pretendían sabotear
objetivos turísticos, entre ellos el cabaret ‘Tropicana’.
Alvarez fue uno de los que financió la compra del
armamento para esa acción y violó las aguas
jurisdiccionales cubanas, cuando traía en su lancha
rápida, a los tres terroristas, capturados el 26 de
abril de 2001. Se le abrió causa jurídica a Alvarez
por estos hechos."
(Ruedan video.)
Santiago.- Aló. Positivo.
Ihosvanny.- Oye, Santiago, soy
yo, Ihosvanny.
Santiago.- ¡Ihosvanny!
Ihosvanny.- ¡Qué bolá!
Santiago.- ¡Coño!, ¿cómo está
eso ahí?
Ihosvanny.- Esto, esto está aquí
al rojo vivo, brother.
Santiago.- ¿Sí?
Ihosvanny.- Sí, no, tú sabes
cómo es esto.
Santiago.- ... Aquí dijeron que
había habido un tiroteo en Sagua la Grande.
Ihosvanny.- ¡Ah!, no sé, no sé
nada de eso, no me enteré.
Santiago.- Sí, dijeron que
habían cogido a tres hombres de Miami en un tiroteo
en Sagua la Grande.
Ihosvanny.- No, no me enteré de
eso.
Santiago.- ¿Y tú has podido
caminar?
Ihosvanny.- Bueno, yo estoy...
yo estoy aquí todavía metido en las lomas.
Santiago.- No, no digas dónde
estás.
Ihosvanny.- ¿Eh?
Santiago.- ¿Cómo?
Ihosvanny.- Yo estoy metido para
las lomas.
Santiago.- No digas dónde estás.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- ¿Cómo?
Ihosvanny.- Que yo estoy
clava’o.
Santiago.- ¿Has podido caminar
bastante?
Ihosvanny.- Todavía no, pero
estoy trabajando en eso, en unos días yo espero
avanzar pa’...
Santiago.- No, no, mejor
entiérrate. Cógelo, cógelo suave, que aquí no hay
apuro de nada, ¿okey?
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- Tu familia está
perfectamente bien.
Ihosvanny.- ¡Ajá!
Santiago.- Todo el mundo bien.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- Pero super bien, muy
contentos de saber de ti; le resolvimos como
quedamos en resolverle.
Ihosvanny.- ¡Ajá! ¿Y los
chamacos?
Santiago.- Les va super bien.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- Super bien. Te
extrañan y todo eso, pero están bien, no te
preocupes.
Ihosvanny.- ¿Oye?
Santiago.- Acuérdate que esto es
problema mío.
Ihosvanny.- Sí, sí, yo sé.
Atiéndeme, déjame hacerte una pregunta. Con respecto
a si yo tuviera que salir echando, hacemos como tú
me habías dicho: salgo hasta la primera isla
habitada de las Bahamas...
Santiago.- Exactamente.
Ihosvanny.- Y de ahí te llamo.
Santiago.- Exactamente. ¿Está
tan mala la cosa?
Ihosvanny.- ¿Eh?
Santiago.- ¿Está tan mala la
cosa?
Ihosvanny.- No, es que en las
calles están llenas de policías y gente de Seguridad
del Estado, ¿tú me entiendes?, y no quiero
arriesgarme en moverme.
Santiago.- No, no, tienes que
quedarte tranquilo, quédate tranquilo, hasta que se
tranquilice la cosa, porque parece que la gente esa
de Sagua echaron a perder la situación.
Ihosvanny.- ¿Qué?
Santiago.- Parece que hubo un
problema en Sagua y se ha alertado la seguridad.
Ihosvanny.- Okey, okey.
Santiago.- Parece que ese fue el
problema, ¿sabes?
Ihosvanny.- ¿Oye?
Santiago.- Estate tu tranquilo,
entiérrate un poco, no te muevas y tu verás que las
cosas salen bien.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- No te apures, no te
apures que la calma en esto es imprescindible.
Ihosvanny.- Okey, okey.
Déjame hacerte una pregunta. El otro
día, que me dijiste lo de Tropicana, ¿tú quieres que
yo haga algo allá?
Santiago.- Si quieres hacer eso,
mejor, a mí me da lo mismo. Allí se entra por una
ventana con un par de laticas y se acaba aquello, y
es menos riesgoso.
Ihosvanny.- Okey.
Santiago.- ¿Te das cuenta?
Ihosvanny.- Sí, no, no, lo que
me preocupa es que, ¿tú sabes?, no mantener el...,
no perder el contacto.
Santiago.- No, tú haces lo que
tú creas que sea más conveniente y más seguro, no te
arriesgues innecesariamente y por próximos días no
te muevas, quédate enterrado bajo una piedra. ¿Y los
otros dos están bien?
Ihosvanny.- Sí, los otros dos
están bien.
Santiago.- Okey, y tú,
tranquilízate, quédate trancado una semana, 10 días
más, que parece que hubo el problema ese de Sagua,
que eso es lo que los echó a perder a ustedes. A mí
me tenía preocupado y, vaya, hace un momentico yo
estaba mirando el teléfono, a ver si tú me podías
llamar (Lo dice riéndose).
Ihosvanny.- ¡Ajá!
Santiago.- Oye, pues, oye, corta
ya, ¿sabes?
Ihosvanny.- Okey, okey, yo
corto.
Santiago.- Es mejor que cortes
rápido.
Ihosvanny.- Okey, yo te vuelvo a
llamar cuando tenga un chance.
Santiago.- Okey, no te apures.
Ihosvanny.- Okey, bueno.
Santiago.- Pero entiérrate.
Ihosvanny.- Sí, sí, yo voy a
clavarme ahora, tranquilo.
Cmdte.- Vean, lástima ahí que
cuando habló de las dos laticas, no salió tan claro,
porque por lo menos yo viéndolo por la televisión
aquí, apareció la letra más..., ¿está el texto?,
manden a buscar el texto, para que conste en acta
(Risas). Sí, porque esto es una especie de juicio al
imperio, ¿comprenden? Y ahí tienen al experto en
urbanismo, que ponga dos laticas nada más con
explosivos en Tropicana, ¡dos laticas nada más!
Experto en urbanismo. Que estudien la voz, ellos
tienen todo, los 180 000 empleados, los 30 000
millones, la supertecnología. Que estudien la voz, a
ver si esa no es la voz del caballero, y el que
hablaba es uno de los que envió.
Claro, no estaba tan bien como él,
porque estaba preso ya, pero tenía la suerte de que
estaba preso en Cuba, y en la Revolución Cubana
donde jamás se ha torturado a un hombre, ¡jamás! Esa
es la suerte. Si llega a ser cualquier
revolucionario en manos de esos; si llega a ser un
iraquí en manos de los invasores; si llega a ser un
prisionero de Abu Ghraib, si llega a ser un
prisionero de Guantánamo... Pero vean qué bien y
saludable, igual que los que hablaron ayer y que
fueron enviados por Posada Carriles, testimonios, y
miles como él. Sí, porque hemos tenido que luchar
muy duro, ha sido casi medio siglo luchando contra
el imperio y sus maniobras, sus agresiones y sus
amenazas, y hemos tenido que arrestar, sí. Ya dije
que solo en Girón capturamos como 1 500 prisioneros
de una vez. Lo digo para aquellos que andan contando
si tenemos dos, tres, cuatro, o 100 ó 200, los que
sean, que no crean que nos van a intimidar o nos van
a desmoralizar con eso; que ni se lo imaginen, que
nos defenderemos dentro de las normas y dentro de la
ética de la cual hablaba ayer.
Pero vean, ahí tienen una prueba de
quiénes son esos caballeros.
Allí se entra con un par de laticas
de explosivos, cosa mandada desde la cárcel por
Posada Carriles. Ellos no llevaban un par de laticas,
ellos llevaban cuarenta y tantos kilogramos de TNT
para hacer volar el Paraninfo de la Universidad. Y
vean, "dos laticas" nada más, "ahí se entra por una
ventana con un par de laticas y se acaba aquello, y
es menos riesgoso".
Ese es el experto en urbanismo, y le
pueden añadir en urbanidad.
Hay más cosas:
"Desde la detención de Posada
Carriles y sus cómplices en Panamá por el intento de
atentado contra el Comandante en Jefe, Alvarez lo
visitó frecuentemente en la prisión y dirigió, junto
a otros contrarrevolucionarios radicados en
Estados Unidos el financiamiento de todo el proceso
judicial que estos enfrentaron. Coordinó desde
Estados Unidos la operación para sacar a Posada
Carriles y a sus cómplices de Panamá, después de ser
indultados por la presidenta panameño Mireya Moscoso
en agosto del 2004."
Con esto es suficiente para saber
quién es realmente "el urbanista". Digamos algo
ahora del otro personaje que se menciona aquí, José
Pujols, viejo agente de la CIA.
Es el capitán de la "Santrina" del
que habla el periódico. El buque pertenece a la
estructura terrorista anticubana con base en Miami,
Alianza Cívico Militar Libertad, dirigida por el
propio Santiago Alvarez Fernández-Magriña.
"Llega ilegalmente a Estados Unidos
a inicios de los años 60. Fue miembro de los grupos
de misiones especiales de la CIA. Con posterioridad
se integró a la organización Comandos L, donde
conoció a Santiago Alvarez Fernández-Magriña, y
participó en acciones terroristas contra Cuba y en
ataques contra barcos mercantes extranjeros que
viajaban a nuestro país.
"Perteneció igualmente a las
organizaciones terroristas Alpha 66 y Ex Club.
"En el 2002 se vinculó al terrorista
Santiago Alvarez Fernández-Magriña, convirtiéndose
desde octubre del propio año en el capitán de la
embarcación ’Santrina’, utilizada en la preparación
de infiltraciones armadas contra nuestro país."
Como ven, este señor Pujols, tiene
también un abundante historial terrorista, que
debiera causar la preocupación de esas numerosas
agencias de seguridad del gobierno norteamericano.
Bien. Ha transcurrido
aproximadamente una hora y ahora vamos a demostrar
que el gobierno de Estados Unidos conocía muy bien,
sí conocía la responsabilidad de Posada Carriles y
de Bosch, el que está allí en Miami, con relación al
avión que fue hecho volar en el aire cuando
despegaba de Barbados.
Yo tengo más material acá de temas y
comentarios que habría sido interesante tal vez que
ustedes fueran conociendo y siguiendo de cerca las
reacciones y la evolución de los acontecimientos.
Bueno, hay cosas que hacer, pero la más importante
en este momento es esta. O bien nos reunimos mañana,
no hay problemas —recordar que hay muchas cosas que
hacer siempre—, o bien el lunes, pero es
indiscutible que hay que seguir, no vamos ahora a
dejar la pista.
Algunos se preocupan, quisieran oír
hablar de otros temas. Algunos, muy pocos, conocemos
las reacciones de la población, los estados de
opinión, están interesados en otros temas. Ya dije
ayer que no había que preocuparse de esto, estamos
trabajando muy duro en un importante programa, no se
pierde un segundo y son cosas positivas, sin duda.
Pero no hay que apurarse, nada va a escapar, nada va
a dejar de hacerse del programa que nos planteamos
aquí desde el 8 de marzo, y hay que seguir en esta
batalla, hay que seguir. Y cualquier día, si esto no
lleva mucho tiempo, hacemos un alto, nos ocupamos de
informar cómo marcha todo lo que estamos haciendo,
algunas medidas que se han tomado y que están
tomándose, y seguimos, porque esta batalla hay que
seguirla de cerca (Aplausos).
Ahora, algo que es fundamental y que
va a ser explicado aquí por quien tiene una larga
experiencia, quien es el que más conoce de los
aspectos y los detalles de estos hechos, desde el
punto de vista legal, que los ha denunciado, porque
en virtud de sus funciones desde los primeros años
de la Revolución es el que tiene más conocimientos
para exponer lo que se va a exponer. Los anteriores
gobiernos de Estados Unidos no habían tenido una
guerra contra el terrorismo, no habían podido ver
los frutos de los que crearon el terrorismo en esta
época; prácticamente se creó para combatir la
Revolución Cubana.
La escuela de terrorismo en el mundo
fue Estados Unidos y sus actos de agresión contra
Cuba. Ellos inventaron los secuestros de aviones y
fuimos nosotros los que un día lo resolvimos
definitivamente cuando enviamos dos secuestradores
en un avión secuestrado. Ellos lo inventaron contra
nosotros y secuestraron montones de aviones, y un
día aparecieron locos, aparecieron gente desquiciada
que hasta con una botella de agua decían que era
gasolina y secuestraban un avión, y decenas y
decenas de aviones fueron secuestrados.
Nosotros les ayudamos a resolver el
problema aquel de los secuestros, porque,
efectivamente, les devolvimos un avión para allá.
Después no dejaron ni que las familias tuvieran
contacto, eran de aquellos que ellos recibían en
virtud de sus leyes de ajuste y desajuste, porque
esa Ley de Ajuste es la ley del desajuste,
realmente, y la ley de los desajustados, y unos de
esos se llevaron un avión.
Ellos sí se vieron obligados a
castigar a los últimos que secuestraron aviones, con
puñales y eso; no devolvieron a ninguno, pero los
sancionaron. También aprovecharon suciamente para
tratar de sobornar y persuadir a los pasajeros para
que se quedaran allí.
No han sido limpios ni una sola vez.
Ni por casualidad usted encuentra un gesto de
decencia donde reina la grosería, la
autosuficiencia, el espíritu de supremacía,
desprecio hacia los demás, que caracteriza a los
imperialistas. Van a aprender ahora lo que es un
pueblo cuando una Revolución verdadera tuvo lugar,
como la que ha tenido lugar en nuestro país.
Sí, constantemente ustedes ven
subestimaciones, mentiras. Vamos a ver ahora, ante
la opinión mundial, si son capaces de llevar esta
batalla hasta el final; de actuar como debe actuar.
Ahora vamos a proceder a eso, a
presentarle a nuestro pueblo y a la opinión pública
mundial los elementos de juicio que demuestran —y
que constan, están por escrito, y las fuentes
existentes— que los gobiernos anteriores... Y este
tiene que saber más que nadie, porque tiene la
obligación número uno, ya que están muriendo
norteamericanos en una supuesta guerra contra el
terrorismo.
El compañero a que me refería es el
compañero Alarcón, al cual cedo la palabra
(Aplausos).
Ricardo Alarcón.- Compañeras y
compañeros, en realidad, les voy a presentar a
ustedes algunos documentos que prueban,
irrefutablemente, lo que el compañero Fidel acaba de
decir. No son todos los documentos, habría otras
cosas que se pudieran buscar. En el juicio que se
efectuó en Venezuela, hay como una docena de folios
dedicada nada más que a eso, a la vinculación, según
los dos terroristas venezolanos, que ellos tenían
con la Agencia Central de Inteligencia.
Me voy a concentrar en presentarles
algunos documentos, ninguno cubano, ninguno del
gobierno cubano; son, fundamentalmente, del gobierno
de los Estados Unidos de América, o de otras
autoridades de otros países.
El 6 de octubre de 1976 yo era
embajador de Cuba en Naciones Unidas, y, desde Nueva
York, estaba acreditado también como embajador en
Trinidad y Tobago, y tenía algunas responsabilidades
con relación a los Estados del Caribe, con los que
habíamos establecido relaciones diplomáticas poco
antes.
Por ese motivo participé en una
serie de reuniones que tuvieron lugar en el área del
Caribe, inmediatamente después del atroz acto
terrorista contra nuestro avión.
Vamos a verlo por partes:
Por un lado, los dos individuos que
descendieron del avión en Barbados, después de haber
colocado los artefactos explosivos que hicieron
estallar el avión en pleno vuelo, permanecieron unas
pocas horas en ese país, fueron a un hotel; fueron,
sobre todo, a la embajada de los Estados Unidos de
América, e inmediatamente esa noche viajan de
regreso hacia Puerto España, la capital de Trinidad.
Por las sospechas que levantaron
ante las autoridades de Barbados, que advirtieron a
sus colegas de Trinidad, inmediatamente fueron
detenidos por las autoridades trinitarias.
En Barbados se constituyó una
comisión de investigación para, entre otras cosas,
determinar la causa que produjo la explosión de ese
avión en pleno vuelo. Desde el punto de vista
técnico, pudiera haber sido un accidente, pudiera
haber sido alguna falla mecánica, técnica, etcétera.
Según los procedimientos de la Organización de
Aviación Civil Internacional, esa es una de las
cosas que hay que hacer, y lo hicieron las
autoridades de Barbados.
No se limitaron a eso —como ustedes
van a ver enseguida—, sino que también estudiaron,
recibieron otros testimonios, otros elementos de
juicio alrededor de ese hecho, desconocido
completamente para la sociedad barbadense.
Mientras, paralelamente, la policía
de Trinidad y Tobago, que detuvo a los dos
venezolanos mercenarios que fueron los que colocaron
la bomba, realizaba su propia investigación.
La comisión investigadora de
Barbados invitó a algunos otros países a estar
representados allí. Cuba participó, fueron
especialistas nuestros de Cubana de Aviación,
participaron otros países del Caribe; participó
Canadá, porque era el país de fabricación de la
aeronave y, por lo tanto, tenía especialistas que
podían determinar si hubo algún error, alguna falla,
etcétera; y participó Estados Unidos, porque pidió
participar, porque quiso estar en esa investigación,
la primera, que les va a servir para enterarse de
que no había sido un accidente, de que no había sido
un fallo mecánico, de que había sido una acción
terrorista. Anoten eso por ahí, es muy importante.
Una delegación norteamericana,
encabezada por un señor llamado Willis, participó en
las actividades de aquella comisión de
investigación, que se extendieron desde el 28 de
octubre hasta el 3 de diciembre del año 1976.
Aquí yo tengo solamente las
conclusiones del Capítulo VIII, de la segunda parte
del informe, redactado por las autoridades de
Barbados.
Entre otras cosas, aquí los
barbadenses indican que sus colegas trinitarios les
habían trasladado la siguiente información: que uno
de los venezolanos —al que identifica aquí el
documento de Barbados como el señor Lozano— le había
dicho al jefe de la policía de Trinidad y Tobago que
él era miembro de la Agencia Central de Inteligencia
de Estados Unidos, que su jefe era una persona que
residía en Caracas y que se llamaba Luis Posada
Carriles y que él había ido tres veces a la embajada
de Estados Unidos en Barbados, después de la
explosión del avión, en las pocas horas que ellos
permanecieron en ese país, las necesarias para hacer
dos cosas: ir a la embajada norteamericana, pasar
por el hotel y llamar a un teléfono en Caracas,
correspondiente al señor Luis Posada Carriles, y a
otro teléfono, correspondiente al señor Orlando
Bosch Avila.
En el informe las autoridades de
Barbados incluyen los recibos, las notas, los datos
del hotel: de qué número llamó quien, a qué número,
y son los teléfonos de Posada y de Bosch en Caracas.
Es a partir de ahí que las autoridades de Venezuela
más tarde van a detener a estos dos individuos.
Tres veces visitaron, sin embargo,
la embajada norteamericana, según dice uno de ellos
en su confesión en Puerto España; pero sucede que en
Barbados, en su propia investigación —van las dos
paralelamente, en las dos islas— que están haciendo
los barbadenses incluye los testimonios de dos
personas, cuyo oficio es ser choferes de alquiler.
Una persona que está realizando esa función en el
aeropuerto de Bridgetown y que recuerda cuando estos
dos individuos alquilaron su automóvil para
dirigirse del aeropuerto a la embajada de los
Estados Unidos de América, antes de haber ido
siquiera al hotel; y el otro da cuenta, un chofer
del hotel Holiday Inn, que en dos ocasiones los
llevó, a esos mismos individuos, hacia la embajada
de Estados Unidos.
En una ocasión, y esto le llama la
atención al señor Firebrace, que es el chofer que
trabaja en el aeropuerto, dice que cuando van —una
gente que llega a un país— del aeropuerto hacia la
ciudad, él escucha que los que están hablando, uno
de ellos señala con la mano hacia un edificio del
centro de Bridgetown, la capital de Barbados, que
hay un banco, en ese edificio está la embajada de
Estados Unidos, pero no todo el mundo lo sabe.
Conocer dónde está la embajada de Estados Unidos,
alguien que está llegando, arribando a un país,
suscita las siguientes preguntas, que la hace el
gobierno de Barbados: "¿Cuándo y en qué
circunstancias pudo saber de la ubicación de esa
embajada?" Y concluyen las autoridades barbadenses:
"A nuestro modo de ver, una evaluación global de las
pruebas da cierta base para asegurar que Lozano y
Lugo visitaron la embajada estadounidense el 6 de
octubre."
"No se hizo ningún intento por
llevar las pruebas en contra y no se dio ninguna
explicación de tal visita", a pesar de que había un
representante de Estados Unidos, el señor Willis,
que se limitó a señalar que el nombre de la persona
que decían los dos terroristas, con quien se habían
reunido en la embajada norteamericana, el señor
McLeod, que no hay nadie con ese nombre en el
personal de la embajada y que no hay ningún
norteamericano que hubiera llegado a Barbados ese
día con ese nombre.
Con toda sabiduría caribeña, les voy
a leer la frase final de este informe:
"Solo haríamos la observación, que
si se estaba realizando cualquier transacción
oculta, no podría sorprender que se hubiera
utilizado un nombre falso."
Eso lógicamente se le tenía que
ocurrir a cualquiera.
Las autoridades de Trinidad-Tobago,
como les decía, continuaron sus investigaciones,
ambas, Barbados y Trinidad, hay que decirlo,
tuvieron una actitud realmente de mucha dignidad, de
mucho decoro. Son dos países muy pequeños que sabían
que estaban enfrentando un problema muy serio: nada
más y nada menos que a la Agencia Central de
Inteligencia y a sus prácticas terroristas. Países,
además, no Trinidad pero sí Barbados, para el cual
el turismo es la fuente fundamental, ¡imagínense la
tragedia para ellos de que hubieran hecho estallar
un avión, que todo el mundo vio, desde las playas de
Barbados, cómo se destrozaba en el aire!
Arrestados estos dos individuos en
Trinidad, los otros dos, los jefes y autores
intelectuales, en Caracas, el gobierno de Trinidad y
Tobago convocó una reunión internacional en Puerto
España, en la que participaron todos los países que,
de un modo o de otro, estábamos afectados por este
asunto: o sea, Guyana, porque había varios guyaneses
que perdieron la vida; Venezuela, porque todos los
acusados o eran venezolanos o residían en Venezuela,
obviamente se había planificado allí el atentado;
Barbados, porque ocurrió muy cerca de su territorio
el incidente, y Cuba.
Nos reunimos en Puerto España,
analizamos toda esta problemática, se habló muy
claramente. Yo no olvidaré jamás las expresiones
directas, claras, nítidas de las autoridades
policiacas de esas islas, que estaban más que
convencidas de quién había sido el autor real de
este hecho atroz, y acordamos que el juicio tuviese
lugar en Venezuela y que todos cooperaríamos con las
autoridades venezolanas para que se hiciera
justicia. Y así lo hicimos, los tribunales
venezolanos recibieron centenares si no miles de
páginas enviadas por Cuba, por Barbados, por
Trinidad, por Guyana, y ustedes podrán preguntar:
¿Estados Unidos hizo algo? No, esta vez sí no
expresó ningún interés en participar en esta otra
reunión o en asociarse con esa otra investigación.
Ya había sabido lo que quería saber,
que no se podía confundir a la opinión pública con
la idea de que fue un accidente; ya supieron desde
el principio de que había pruebas irrefutables de
que había sido un acto terrorista, y a partir de ahí
van a actuar como si ellos no tuviesen nada que ver
con el asunto, como vamos a ver un poquitico más
adelante.
Quien entonces era el presidente de
Venezuela, el señor Carlos Andrés Pérez, viajó a las
Naciones Unidas en el mes de noviembre de aquel año,
habló ante el plenario de la Asamblea General, hay
que decir que condenó de forma categórica ese hecho
terrorista, y pidió la ayuda a la comunidad
internacional. Le pidió a todos los países que si
sabían algo, si tenían algún elemento de juicio,
alguna información que, por favor, se la dieran a
Venezuela para ayudar al proceso legal. Eso lo dijo
ante el plenario de la Asamblea General; pero
después, en una reunión con la prensa en el edificio
de Naciones Unidas, el señor Pérez dijo, además, lo
siguiente:
"No podría hacer aseveraciones
concretas en torno a posible responsabilidad de
alguna agencia del gobierno de los Estados Unidos en
conexión con el terrorismo cubano. Pero sí creo que
es un deber de los Estados Unidos despejar todas las
dudas que constantemente recoge la prensa
internacional y la propia norteamericana, sobre la
participación de agencias oficiales en connivencia
con esos grupos terroristas."
Hasta ahí las palabras de Carlos
Andrés Pérez ante la prensa, en Nueva York, en el
edificio de Naciones Unidas.
Fíjense, compañeros, como subrayaba
Fidel ayer y antes de ayer, "alegado", "supuesto
terrorista", o "supuestos hechos".
Carlos Andrés Pérez, del cual no voy
a hablar ahora, todo el mundo sabe quién es y su
involución política, él habla en noviembre de 1976,
voy a volverlo a leer:
"Las dudas que constantemente recoge
la prensa internacional y la propia norteamericana
sobre la participación de agencias oficiales en
connivencia con esos grupos terroristas."
¿Dónde está la prensa
norteamericana? ¿Dónde está la prensa internacional?
Se les olvidó que eso que Carlos Andrés recordaba es
verdad. Es verdad que en el mundo entero, y en esta
parte del mundo, a partir de cosas como las que ya
dije, desde lo que sabía un chofer, lo que sabía la
telefonista del hotel, lo que inevitablemente se fue
sabiendo de aquellas investigaciones iniciales, y
todos los antecedentes históricos que, lógicamente,
marchaban en la dirección correcta, al sospechar que
las autoridades norteamericanas tenían que ver con
este asunto.
Ya dije que en el expediente que
presentan los trinitarios, los dos individuos, de
forma solemne, reiterada, dicen que son empleados,
miembros —fue la expresión exacta— de la CIA y
dicen, además, quién era su jefe en la CIA, el mismo
individuo que era, además, su empleador; porque el
señor Posada, en aquella época, usaba como fachada
una supuesta agencia de investigaciones privadas, o
de detectives, y los dos, Hernán Ricardo y Fredy
Lugo, eran sus empleados.
Un buen día, en el año 1985 se
produce lo que la prensa insiste en calificar de
fuga. Nadie se fuga por la puerta de entrada de un
edificio. Posada salió caminando, muy bien
acompañado, atravesó el ala central de la prisión
donde él estaba encerrado, hasta la puerta se la
abrieron; salió, se montó en un automóvil, de ahí
para un aeropuerto y directamente a Ilopango, a
cumplir una misión que le había asignado la Casa
Blanca. Por favor, eso consta, además, en documentos
norteamericanos. La Comisión Tower, la que investigó
todo el proceso del llamado Irán-Contra, o del
Contra-Gate. El no tuvo que fugarse, salió caminando
despaciosamente; él sabía que podía hacerlo, porque
habían comprado, habían sobornado a quienes tenían
que sobornar. Y eso le consta al gobierno
norteamericano en el informe de la Comisión Tower;
pero, además, en las vistas que el Senado
norteamericano realizó con relación al llamado Irán-Gate
o Irán-Contra, como quieran llamarlo, ahí está.
El señor Oliver North, asesor del
Presidente de Estados Unidos, que estaba dirigiendo
un plan violatorio de las leyes norteamericanas,
para enviar clandestina e ilegalmente armas a la
contrarrevolución nicaragüense, algo que estaba
prohibido por ley del Congreso, el señor North le
pide al señor Jorge Más Canosa que aporte 50 000
dólares para sobornar a determinadas personas y
organizar la "fuga", atravesando abiertamente la
puerta de entrada de la cárcel, del señor Posada
Carriles, para llevarlo a Ilopango, donde va a
ocupar la responsabilidad de dirigir, en nombre de
Oliver North, esa actividad clandestina; pero,
además, va a ocupar un cargo oficial, público del
Departamento de Estado como director asociado, o
director de apoyo, de una cosa que llamaban como de
ayuda humanitaria. Porque el Congreso prohibió la
ayuda militar a los contras, pero autorizó que se
les pudiera dar lo que ellos llaman ayuda
humanitaria.
Para encubrir la actividad ilegal
del señor Posada, el Departamento de Estado lo
nombró director de esa otra oficina. Hay un
memorando suscrito por él, por Luis Posada Carriles,
que como funcionario de nivel podía escribir a la
Casa Blanca, recomendando —y hay que reconocerle el
sentido práctico— que se fundieran las dos oficinas.
Por supuesto, sin afectarle el salario, que sumaran
los dos salarios, pero que fuera la misma cosa, para
qué esa bobería de llamarle ayuda humanitaria al
tráfico de armas en que él estaba involucrado.
Continuó el resto de las personas
detenidas en Caracas en prisión, un proceso judicial
al cual valdría la pena dedicarle otro momento, pero
plagado de irregularidades, de maniobras, de
presiones de todo tipo durante aproximadamente 11
años, hasta que, finalmente, el tribunal absolvió al
señor Bosch, condenó a los dos mercenarios, y no se
pronunció sobre Posada. Más de una vez uno encuentra
mentiras en la prensa internacional en estos días.
No es verdad que Posada haya sido absuelto; él fue
declarado prófugo, que es diferente. El tribunal se
pronuncia sobre los tres que estaban allí, y con
relación a Posada dice: "Este señor se mantiene
prófugo de la justicia y sobre él no nos
pronunciamos." Y pudieran haber absuelto a Bosch y
condenado a Posada, después de todo él era el jefe,
el que le pagaba a los dos asesinos convictos por
ese tribunal.
Pero, lo que sí quiero decir de ese
extremadamente irregular proceso judicial es que el
señor Bosch no fue declarado inocente porque hubiera
probado su inocencia. El señor Bosch fue declarado
inocente porque el tribunal, ignorando los esfuerzos
que habían hecho las autoridades caribeñas durante
años; la investigación meticulosa, rigurosa, seria
de gente que se respeta, de países que son pequeños
pero que se saben respetar en su soberanía, ah,
pues, sencillamente, por razones completamente de
detalles —como venía todo aquello en inglés, como es
lógico, porque es el idioma que se habla en el
Caribe, hubo que traducirlo al castellano, y se
tradujo, pero al final parece que el tribunal
consideró que no debió haber sido hecha la
traducción por fulanito, sino que debió haberla
hecho menganito—, se agarraron de un detalle de tipo
administrativo y tomaron la increíble decisión, de
desestimar completamente el fruto del trabajo que
las autoridades que habían hecho la investigación de
este acto terrorista habían realizado, donde estaban
las confesiones, donde estaban las llamadas a Bosch,
donde estaban las llamadas a Posada; lo que habían
hecho muy seriamente las autoridades de Barbados y
de Trinidad, y que, además, el tribunal había
recibido años atrás, la habían traducido años atrás,
porque ese fue un proceso que demoró 11 años
aproximadamente, y, al final, tranquilamente,
aduciendo ese detalle, declara absuelto al señor
Bosch y culpables a sus dos mercenarios, y no
absuelve a Posada, sino lo declara prófugo de la
justicia, que no es lo mismo.
Bueno, el señor Bosch hace lo que
cualquier terrorista hábil haría: irse para Miami
inmediatamente. Si él realmente fuera inocente, el
lugar lógico para estar era Caracas, que fue donde
consiguió una absolución. No, él prefiere irse a
Miami, a pesar de que en Miami, en Estados Unidos,
él tenía una cuentecita pendiente.
Años atrás él había realizado
algunos hechos de terrorismo en Estados Unidos, un
bazucazo a un barco polaco en el puerto de Miami,
por lo cual fue condenado. Por supuesto, no a una
gran pena, ni cumplió ni siquiera la mitad de
aquello que se le impuso y fue declarado en libertad
condicional; pero él violó los términos de su
libertad condicional y se marchó en los años setenta
a Santiago de Chile. Recuerden los nexos que van a
tener estos terroristas con los terroristas de
Estado de las tiranía suramericanas, empezando por
el señor Pinochet.
El sabía que si llegaba a Miami
tendría que responder por aquella violación a su
libertad condicional, pero prefería irse a Miami
porque es la patria del terrorismo, y allá llegó, y,
por supuesto, fue detenido durante un tiempo. Era el
régimen de Bush padre, año 1988.
Se procede entonces a todo el
proceso normal de solicitud de asilo, lo analizan
las autoridades, etcétera, y eso concluye en este
documento; en este documento que es la determinación
del Departamento de Justicia, o la Fiscalía General
—aquí está la firma del señor Joe D. Whitley, fiscal
general en funciones, junio 23 de 1989. Este es un
documento norteamericano del Departamento de
Justicia, de la Fiscalía General de Estados Unidos;
no tiene nada que ver con nosotros, de Cuba se habla
muchísimo, porque se habla mucho de terrorismo desde
allá, pero no responde a nuestras autoridades, es el
resultado del trabajo del FBI y del Departamento de
Justicia.
Déjenme leerles algunas partes muy
importantes de este documento.
El Fiscal General de los
Estados Unidos explica que para llegar a esta
determinación, que fue la de expulsar a Orlando
Bosch por terrorista, para eso él había tomado en
cuenta distintas informaciones, mucha documentación.
Sus palabras textuales:
"En los archivos del FBI y otros
organismos gubernamentales figura una gran cantidad
de información documental" —desde los años 60— "en
que el señor Bosch" —y se puede decir lo mismo del
señor Posada, por supuesto—, "personalmente ha
promovido, alentado, organizado actos de violencia
terrorista en este país" —o sea, en Estados Unidos—
"y en varios otros y ha participado en ellos." Eso,
según el Fiscal, la información que figura en esos
archivos, señala eso de manera clara e inequívoca.
Después precisa:
"Hay una cantidad de información
pública" —información que no es de índole
confidencial— "y una cantidad bastante mayor, tanto
secreta como no secreta es de índole confidencial
debido a la necesidad de proteger fuentes y métodos
de obtener información."
Viene un resumen de las
informaciones principales, según el Fiscal, de
carácter confidencial y de carácter no confidencial,
haciendo esta aclaración:
"La descripción de los elementos
confidenciales se ha abreviado y depurado, como era
forzoso hacerlo, para proteger su índole
confidencial." Depurado esto es como decir
blanqueado, suavizado, para encubrir, para tapar.
Tengan en cuenta eso.
A pesar de eso, yo les voy a leer
dos acápites relacionados con la documentación
confidencial que el Fiscal General de
Estados Unidos, el 23 de junio de 1989 dice poseer
con relación al señor Bosch, que es aplicable
también al señor Posada, a parte de la vida de
Posada.
Oigan bien:
"Información sobre la organización y
estructura de mando de la CORU, según la cual, entre
junio de 1976 y marzo de 1977, diversas personas
vinculadas a la CORU participaron en alrededor de 16
episodios que comprendían detonaciones de bombas,
intentos de secuestro, asesinatos políticos e
intentos de asesinatos políticos. Los episodios
habían tenido lugar en los Estados Unidos, España,
el Caribe, América Central y América del Sur."
Ustedes no oyeron la palabra supuesto ni alegado, ni
sospechoso; no, es bien directo, información sobre
todo eso, detonaciones de bombas, secuestros,
asesinatos, etcétera, etcétera.
Siguiente párrafo que les quiero
leer, y escuchen bien:
"Información que indicaba que la
detonación de una bomba, el 6 de octubre de 1976, en
un avión de línea cubano, había sido una operación
de la CORU dirigida por Bosch." "Información que
indicaba"; información, no suposiciones, no rumores,
información confidencial, y esta formulación está
abreviada y depurada.
¿Qué quiere decir eso? Que el
gobierno de Estados Unidos tenía pruebas sobre
quiénes eran los autores de aquel hecho terrorista,
pero no se las dio jamás a las autoridades de
Venezuela. ¿Para qué, para ayudar a la justicia o
para proteger a su terrorista?
Voy a seguir, porque si hay algo que
prueba el cinismo de la política norteamericana es
este hecho.
Con esos elementos el Fiscal decidió
lo que cualquier persona razonable hubiera decidido,
ordenar la expulsión del señor Bosch. Dijo: "Este
tipo no puede entrar aquí si es un terrorista, es un
asesino, es un criminal"; pero de aquí que ante esta
determinación de su Ministro de Justicia, la
decisión que tomó el presidente Bush padre fue la de
sacar al señor Bosch del centro de detención donde
se encontraba y enviarlo para su casa en Miami, en
condición de detenido, ¡cuidado!; cuidado, porque
ellos saben ser muy estrictos con eso, que se lo
digan a las compañeras de nuestros cinco héroes. Se
puede ser terrorista y estar cumpliendo una sanción
en la casa, en su casa, porque el señor Bush le dio
esa facilidad.
Y después, el 18 de julio del año
1990, lo perdonó, le perdonó todos sus crímenes, lo
declaró un hombre libre, sin antecedentes penales,
el papá del gladiador contra el terrorismo.
Pasó el tiempo, llegamos a los años
noventa, y otra vez yo regreso a Nueva York —no
quiero ser personalista, pero me ha tocado el tema
en los dos extremos—; en los años noventa se produce
una cosa muy interesante, específicamente en el año
1992: Cuba fue miembro del Consejo de Seguridad año
1990 y 1991, cesamos en el Consejo el 31 de
diciembre de 1991 y dio la casualidad que no hizo
más que salir Cuba por una puerta y Estados Unidos
empezó a promover la cumbre, una reunión del Consejo
de Seguridad en la Cumbre para discutir el
terrorismo internacional, para condenar el
terrorismo y para movilizar, bueno, para incorporar
a la agenda del Consejo de Seguridad la temática del
terrorismo. Hubo varias reuniones, hubo varias
resoluciones entre enero y marzo de 1992, incluyendo
una reunión a nivel de jefes de Estado de los
miembros del Consejo de Seguridad.
Nosotros, en vista de ese inusitado
interés del Consejo de Seguridad y de Estados Unidos
por la lucha contra el terrorismo, iniciamos un
proceso para tratar de, si lo hicieron en enero, lo
hicieron en febrero y lo hicieron en marzo, ver si
en abril también podían hablar de terrorismo.
¿Por qué lo hicimos? Porque, por un
lado, perdonaban al señor Bosch; por el otro, se
había destapado todo el escándalo del Irán-contra y,
por lo tanto, de la fechorías más recientes del
señor Posada, y el perdón para Bosch, su liberación
primero y el perdón después, estuvo precedido de la
más sucia, la más vergonzosa campaña de la mafia
anexionista de Miami para convertir a este señor en
un héroe.
Hay un día dedicado a él en esa
ciudad, hay un día de Orlando Bosch en Miami. Me
imagino que pronto haya el día de Posada Carriles, o
la semana de Posada Carriles.
Recuerdo a la señora Ros-Lehtinen en
la época, único legislador de origen cubano, que
hizo toda su campaña alrededor de dos temas:
Libertad para Orlando Bosch y Aviones para Hermanos
al Rescate, aviones militares para Hermanos al
Rescate, aviones del modelo O-2 que acababan de
quedar en desuso, porque ya había terminado el
conflicto armado en El Salvador, y esta señora hizo
una gran campaña para que esos aeroplanos, de doble
uso y empleados en Viet Nam y en El Salvador como
instrumentos bélicos, les fueran entregados a ese
grupo terrorista que entonces comenzaba a actuar.
En las dos cosas esta señora obtuvo
éxito, le dieron los aviones y enviaron al señor
Bosch para su casa y después, además, lo
amnistiaron.
Obviamente, eso significaba una
muestra más de que Estados Unidos iba a continuar e
intensificar su campaña contra Cuba, incluyendo su
campaña terrorista.
Por cierto, la señora esta que
mencioné tuvo éxito en gran medida, porque en
aquellos días ella tenía como uno de sus
colaboradores a alguien de apellido Bush y de nombre
Jeb, que después ha llegado a ser, incluso,
gobernador de aquel estado, que dicen que convenció
al papá de las dos cosas: que les dieran los aviones
a los terroristas y que liberaran al terrorista.
El gobierno de Cuba, por mi
intermedio, el 27 de abril del año 1992, solicitó al
Consejo de Seguridad que se reuniera para discutir
estas cosas, para discutir el terrorismo contra
Cuba; para discutir el caso todavía pendiente, no
resuelto, sobre el cual no se ha pronunciado el
honorable Consejo de Seguridad, del ataque al avión
cubano en Barbados, ese consejo que acababa de
condenar dos actos terroristas cometidos, uno contra
un avión de la Pan American; o sea, una línea
norteamericana—, y otro contra un vuelo de la UTA,
una compañía francesa. Me parece muy bien, no se
deben hacer estallar en el aire ni aviones
norteamericanos ni aviones franceses, ¿pero es que
acaso los cubanos sí?
Sobre esa base, a ver si era verdad
toda esa retórica, que llegó hasta nivel de Jefes de
Estado del Consejo de Seguridad en su lucha contra
el terrorismo, le pedimos que se reuniera también
para discutir estos aspectos del terrorismo
internacional, los que afectan a Cuba, y entonces
vino la transformación absoluta de ese Consejo:
perdió la velocidad, perdió la agitación, y aquí yo
tengo varios compañeros que estábamos juntos en
aquella época. Nos pasamos un mes bombardeando al
Consejo con cartas, pidiendo lo más elemental: una
reunión.
No fue hasta el 21 de mayo de 1992
que el Consejo, finalmente, acepta reunirse para
escuchar nuestra denuncia. Dos oradores nada más:
este servidor y el delegado norteamericano. Los
demás de la "ilustre" Europa, de la "noble" América,
ni suspiraron: silencio absoluto en aquella sala.
Pero ahí se produjo algo que me
parece que es muy importante registrarlo: la mentira
del gobierno norteamericano reflejada en un
documento que el embajador Perkins, exactamente el
21 de mayo, presentó a ese Consejo, yo lo tengo
aquí.
Voy a leer dos frases nada más:
"En el Departamento de Estado no hay
constancia de haberse recibido del gobierno de
Venezuela ninguna solicitud de pruebas o de
testimonio, en relación con el proceso penal", está
hablando, por supuesto, del caso de nuestro avión.
"Los países que Cuba enumera como países que han
presentado información al tribunal venezolano son
países que tenían alguna vinculación a los hechos;
es decir, aquellos en los que ocurrió el delito, en
los que se detuvo a los sospechosos o cuyos
ciudadanos fueron víctimas del delito. Al parecer,
las autoridades venezolanas consideraron que era
poco probable que los Estados Unidos tuviesen alguna
información útil que no tuviesen ya las autoridades
venezolanas." Hasta ahí la cita de la declaración
del Departamento de Estado.
Bueno, pues todavía estas
informaciones, según las cuales la detonación de la
bomba el 6 de octubre fue un hecho del CORU,
dirigido por Orlando Bosch, todavía las autoridades
de Venezuela, el tribunal de Venezuela y la opinión
pública, están esperando por recibirla.
El gobierno que dijo que no tenía
nada, sabía que tenía esto; pero bien protegido,
para proteger a sus terroristas.
Ha pasado el tiempo, ha pasado el
tiempo, por supuesto, y han ocurrido algunas cosas
más, el compañero Fidel hace un momento lo señalaba,
y hay algo que yo creo que los norteamericanos no
pueden ignorar, que es esta Resolución del Consejo
de Seguridad, este texto (Lo muestra), que es muy
importante, lo han blandido por todo el planeta,
redactado por ellos, por Estados Unidos, que fue el
autor de esta propuesta, la Resolución 1373.
Termina su preámbulo con esta frase,
que los que conocen Naciones Unidas saben su
implicación: "Actuando en virtud del Capítulo VII de
la Carta de las Naciones Unidas..." ¿Qué quiere
decir eso? Que lo que viene ahora, señores, es
obligatorio, y que el que no lo cumpla puede ser
objeto de sanciones y hasta del uso de la fuerza.
Eso es el Capítulo VII.
¿Y qué dice la Resolución?, sería
terrible leerla completa, ir párrafo a párrafo:
"Párrafo 2. Decide que todos los
Estados
"a) Se abstengan de proporcionar
todo tipo de apoyo, activo o pasivo, a las entidades
o personas que participen en la comisión de actos de
terrorismo;
"b) Adopten las medidas necesarias
para prevenir la comisión de actos de terrorismo,
inclusive mediante la provisión de alerta temprana a
otros Estados mediante el intercambio de
información." Mediante el intercambio de
información, no la hipocresía esa de decir que "al
parecer las autoridades de Venezuela suponían que
nosotros no sabíamos nada."
¿Y quién era Carlos Andrés Pérez?
¡Qué forma de insultar a un viejo aliado y amigo de
Estados Unidos! ¿El no era el jefe del Estado
venezolano? Y un discurso ante el plenario de la ONU
y una exhortación pública en la prensa, donde el
amigo Carlos Andrés le pide, por favor, aclaren
esto, todo el mundo está hablando de ustedes. ¿No le
había pedido Venezuela a Estados Unidos que le diera
la información? Parece bastante obvio, pero voy a
seguir con la Resolución.
"c) Denieguen refugio a quienes
financian, planifican o cometen actos de terrorismo,
o prestan apoyo a esos actos, o proporcionan
refugios."
¿Les suena algo?
Otro párrafo.
"f) Se proporcionen recíprocamente
el máximo nivel de asistencia en lo que se refiere a
las investigaciones o los procedimientos penales
relacionados con la financiación de los actos de
terrorismo o el apoyo prestado a estos, inclusive
por lo que respecta a la asistencia para la
obtención de las pruebas que posean o que sean
necesarias en esos procedimientos."
Esta bien, esta Resolución no se
había aprobado antes, en 1992, no se había aprobado
cuando el tribunal venezolano bregó con el caso de
nuestro avión y Estados Unidos no le mandó
información porque no se la pidieron; pero ahora sí,
ahora dicen que es una obligación, y ahora dicen que
el otro autor intelectual, el que nunca fue juzgado,
está allí.
¿Puede Estados Unidos acoger al
señor Posada, protegerlo, no entregar ahora mismo lo
que sabe de ese hecho y no estar violando esta
Resolución?, que fue adoptada, repito, actuando en
virtud del Capítulo VII.
Amigos míos, eso quiere decir que es
obligatorio, que al que no la cumple le pueden
aplicar hasta la fuerza militar. Todos los Estados
tienen que acatar las decisiones del Capítulo VII,
incluyendo los miembros del Consejo de Seguridad,
por supuesto; incluyendo los autores de la
Resolución que lo pida, en este caso los
norteamericanos.
Voy a seguir:
"g) Impidan la circulación de
terroristas o de grupos terroristas; intensificar y
agilizar el intercambio de información operacional,
especialmente en relación con las actividades o
movimientos de terroristas individuales; cooperar,
en particular mediante acuerdos y convenios
bilaterales y multilaterales, para impedir y
reprimir los ataques terroristas, y adoptar medidas
contra quienes cometan esos actos."
Bueno, Estados Unidos está violando
esta Resolución aprobada al amparo del Capítulo VII,
desde el momento en que reiteradamente se ha negado
a discutir con Cuba un acuerdo bilateral para la
lucha contra el terrorismo, que se le ha reiterado
en cada reunión bilateral que ha habido entre los
dos países. Ellos han dicho que no. Capítulo VII
para los demás, para ellos cinismo, hipocresía,
mentira. Aquí lo dice: tienen que cooperar, incluso,
mediante acuerdos bilaterales.
En realidad, Estados Unidos está en
violación de este documento, que fueron ellos los
que buscaron su aprobación por las Naciones Unidas,
después del atroz ataque al pueblo de Nueva York el
11 de septiembre del año 2001. Está en violación de
esa doctrina todos los días que pasan, aplicando esa
política de propiciar el terrorismo contra Cuba,
como parte de su campaña anticubana.
No quiero cerrar sin presentar otra
prueba evidente, de una claridad irrefutable, de
cómo ellos están violando sus propias palabras y sus
propias resoluciones en la lucha contra el
terrorismo. Está aquí representada con toda dignidad
por las compañeras, las madres y las esposas de
nuestros cinco héroes.
Esta Resolución se aprobó en el
Consejo de Seguridad en septiembre del año 2001. En
ese momento se estaba a la espera de las sentencias
contra nuestros cinco compañeros, y cuando vino ese
momento el mismo gobierno que escribió esto,
escribió lo que se llama Memorandos de Sentencia,
donde el gobierno de Estados Unidos pidió para
Gerardo, para Ramón, para Antonio, para Fernando y
para René la pena máxima posible en todos los casos;
pero no es solamente que sean condenados desde dos
cadenas perpetuas, en el caso de Gerardo, otros dos
más a cadenas perpetuas, ¡ni un segundo de
encerramiento a esos compañeros está justificado!
Pero es que no fueron solamente condenados a eso,
los memorandos hechos por el gobierno de
Estados Unidos, por escrito, al mismo tiempo que
están haciendo esto, claramente plantean una nueva
doctrina jurídica: la de la "incapacitación".
Ahí está escrito que para ellos, tan
importante como ponerles la pena más dura, está el
asegurarse de que esas personas queden para toda la
vida incapacitados. ¿Incapacitados de qué? De seguir
haciendo lo que habían estado haciendo, de que no
puedan volver a hacer lo que hicieron.
¡Y qué diablos es lo que hicieron
sino luchar contra el terrorismo! No porque lo diga
yo, es que lo dicen ellos.
Yo voy a citar lo que el gobierno le
pidió al tribunal y lo que el tribunal accedió a
darle. Los cinco son cubanos, pero hay dos de ellos
que tienen la ciudadanía norteamericana por
nacimiento, los otros tres que estaban allá sin una
documentación apropiada, se aclara que una vez que
cumplan su sentencia serán expulsados hacia Cuba. En
los otros dos casos, que son el caso de René y el
caso de Tony, ellos tienen un problema: como
nacieron en Estados Unidos, tienen la ciudadanía por
nacimiento, no pueden ser expulsados, y entonces
están condenados no solo a la cadena perpetua que
tiene Tony y a los 15 años que tiene René, sino,
además, a condiciones especiales para el día que
recupere su libertad René; incluso para el día que
Tony, en su segunda vida recupere su libertad, "por
si acaso", dijo la fiscalía, "este hombre llega a la
calle, hay que hacer lo mismo que pedimos con
relación al señor González". ¿Y qué es lo que
establecen? Un régimen especial con una serie de
condiciones. Yo voy a leer una, la que tiene que ver
con esto:
"Como una condición especial
adicional para la liberación supervisada" —porque no
serían hombres libres, serían hombres controlados
más allá de haber cumplido su sentencia—, "se le
prohíbe al acusado asociarse con o visitar lugares
específicos donde se sabe que están o frecuentan
individuos o grupos tales como terroristas, miembros
de organizaciones que abogan por la violencia y
figuras del crimen organizado."
¿Qué quiere decir eso? Que ellos
saben que en el sur de la Florida hay individuos y
grupos terroristas que no están como topos
escondidos debajo de la tierra. Hay lugares que se
sabe que ellos frecuentan, donde ellos están; pero
no van a buscarlos, no van a reprimirlos, no van a
aplicar esta resolución; hacen algo monstruoso,
castigan a personas norteamericanas o a personas en
Estados Unidos, los castigan con la prohibición de
acercarse por allí, de no hacer nada que pudiera, en
alguna forma, arriesgar las actividades que
despliegan sus terroristas.
Voy a concluir diciendo lo
siguiente: Yo creo que Estados Unidos está ante una
magnífica oportunidad, ¡una magnífica oportunidad!
Papá Bush, al menos, tuvo varios meses encarcelado
—con todas las comodidades del caso, por supuesto—
al señor Bosch, cuando no existía esta resolución,
que es tan categórica; que yo no sé si el señor Bush,
hijo, si Bush el pequeño se la ha leído, pero es
bueno que alguno de sus colaboradores le llame la
atención sobre eso.
Ahora ellos están obligados a
actuar, o a quedar desenmascarados para siempre.
Estados Unidos tiene una obligación de la que no
puede escapar, de informar a la opinión pública,
empezando por la norteamericana, todo lo que sabe y
ha ocultado durante muchos años y que hoy está
obligado por su propia Resolución del Consejo de
Seguridad a compartir con la opinión pública, con
los demás gobiernos. Y otros miembros de la
comunidad internacional, la culta Europa y otras
naciones con menos cultura aparentemente, tenemos la
obligación de exigir a Estados Unidos que haga eso,
que ponga fin al ocultamiento, que ponga fin a todas
las acciones que ha llevado a cabo durante muchos
años para impedir que se sepa la verdad, para
mantener allí, en sus archivos —sabiendo que los
tiene, no la sospecha, no lo alegado—, información
de que eso es así; dicho por ellos, con sus
palabras, tienen la obligación de actuar contra los
terroristas o dejar de hablar de toda esta retórica
falsa, hipócrita de una supuesta batalla contra el
terrorismo.
Nosotros no debemos descansar hasta
lograr que le sea exigido eso, que se lo exija la
gente, que se lo exija el pueblo de Estados Unidos;
porque cada día que pasa, con esta situación cada
día que pasa, protegiendo, amparando a estos
terroristas, es una afrenta a la justicia, es una
forma de mancillar las conciencias de mucha gente
ante estos crímenes sin castigo; pero es, sobre
todo, un insulto imperdonable a ustedes, a los
familiares de las víctimas, y a todos nosotros, a
todo nuestro pueblo, y es también un insulto y un
agravio imperdonable a los norteamericanos que
fueron injustamente asesinados el 11 de septiembre
del año 2001.
Nosotros hoy estamos en una batalla
que tenemos que seguir librando, confiados,
conscientes de que más temprano o más tarde no será
posible para ellos seguir ocultando los crímenes de
una política que cada vez es más difícil justificar
o engañar con ella a los demás.
Muchas gracias, compañeros
(Aplausos).
Cmdte.- Compañeras y compañeros,
después de la excelente exposición del compañero
Alarcón, pienso que no debemos reunirnos mañana.
Creo que lo que debemos hacer es
trasmitir de nuevo esta reunión de hoy, desde el
principio, desde lo que se publicó sobre Girón, y
después, también, lo que el señor, el urbanista
—como le llaman—, dijo, y esas son sus palabras, de
poner las bombas allí en Tropicana. Las cosas que yo
dije, y, esencialmente, esta exposición demuestran
de manera irrefutable, todas las turbias maniobras
que han ocurrido alrededor de este caso. Ellos no
podrán ignorar todo lo que aquí se ha estado
exponiendo y discutiendo.
Mientras tanto, seguir observando.
Hay cosas que van a ocurriendo todos los días,
declaraciones y posiciones; seguir observando lo que
ocurre mañana, y vigilando, que no inventen, porque
por ahí ya un tribunal... no sé, no conozco, pero
cosa extraña, que nunca ocurrió, pero ya un juzgado
por allá por El Salvador ha estado planteando que va
a reclamar la extradición del señor Posada Carriles.
No tengo más elementos de juicio, hay que saber qué
es eso; pero sí advertir, no vaya a ser un intento
de trampita, advertirlo. Pero creo que nada de eso
va a prosperar, es que no puede prosperar. Por eso
propongo hacer esto y si es necesario nos reunimos
el domingo, un excelente día para reunirse, por la
tarde (Le dicen algo). Sí, después de votar venimos
para acá (Risas y aplausos).
Cumplir temprano el deber de votar.
Bueno, yo creo que ya debemos venir para acá, porque
aquí hay una serie de cosas que debieron haberse
dicho hoy; pero nos reunimos, y el lunes, que se
está conmemorando, y de manera especial estamos
recordando la fecha en que estamos, la semana en que
estamos, y creo que todo depende... El lunes nos
vamos a reunir, el lunes es 18; pero nos queda el
19, podemos reunirnos el 19 en el "Carlos Marx" en
una sesión como esta. Bueno, el lunes 18 ponernos al
día con todo esto y continuar analizando el
problema, tenemos cosas que decir, y el 19 tenemos
cosas que decir y cosas que recordar y cosas que
reiterar, y si hay una tregua, pues quizás el jueves
lo dedicamos a las cosas nacionales; sí, tenemos
cosas nacionales de las cuales hablar.
De modo que este es el programa que
propongo, además de felicitar al compañero Alarcón
por su brillante exposición, que yo sabía que no
dejaría ninguna duda acerca de lo que afirmé de que
el gobierno de Estados Unidos conoce toda la verdad,
y es en el mundo el gobierno que mejor conoce toda
la verdad.
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
(Ovación.)