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Una vez más subestiman la capacidad de resistencia y
de lucha de nuestro pueblo
Discurso pronunciado por el Presidente Fidel
Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del
Partido Comunista de Cuba y Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros, en el acto
central por el Aniversario 52 del asalto a los
cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el
teatro Carlos Marx, el 26 de julio del 2005, "Año de
la Alternativa Bolivariana para las Américas"
(Versiones
Taquigráficas - Consejo de Estado)
Queridos
capitalinos, ganadores con abnegado y tenaz esfuerzo
y en dura porfía con villaclareños, matanceros,
cienfuegueros, camagüeyanos y granmenses de este
acto central por el 26 de julio: a todos los
felicito (Aplausos).
Combatientes de
ayer y de hoy (Aplausos):
Distinguidos
invitados;
Entrañables
compatriotas:
Agradezco a
nuestro pueblo heroico y generoso el privilegio de
conmemorar este aniversario del asalto al Moncada y
al cuartel Carlos Manuel de Céspedes habiendo
transcurrido tanto tiempo después de aquellos
hechos. Tal vez nadie recibió nunca honor tan
grande. Sería imperdonable no tener presente que más
del 70 por ciento de los cubanos que hoy sostienen
la Revolución ni siquiera habían nacido entonces.
Ellos tomaron las banderas de los que dieron su vida
en aquella acción, y pienso que nunca las dejarán
caer. Me atrevo a dar las gracias en mi nombre y en
el de todos ellos, porque llevo sobre mi conciencia
el peso enorme de haberlos persuadido a realizar tan
atrevida acción, sin que el azar me haya impedido
recorrer tan largo trecho de lucha revolucionaria
hasta este instante emocionante, 52 años después.
La Revolución
vive hoy un momento digno de aquella memorable
fecha.
Los meses que
precedieron al aniversario 52 del inicio de nuestra
lucha armada por la definitiva independencia de
Cuba, se caracterizaron por una especial agresividad
por parte de la Administración Bush contra Cuba. La
extrema derecha nazifascista que se apoderó de la
dirección del imperio no ha cesado de rumiar su odio
impotente contra nuestra Patria. Debe recordarse
aquel 20 de mayo del 2002 cuando con inaudita
insolencia, en reunión con la mafia terrorista de
Miami, Bush exigió a Cuba una nueva Constitución en
la que se renunciara al carácter socialista de la
Revolución. Entre los presentes en aquel acto estaba
el entrañable amigo de la dinastía familiar, Orlando
Bosch Ávila, responsable principal de la destrucción
en pleno vuelo del avión cubano cuyos pasajeros
murieron todos, minutos después del despegue de la
nave en Barbados.
La respuesta de
Cuba a la exigencia imperial fueron las enormes
manifestaciones de masas en toda la Isla apoyando un
proyecto de modificación constitucional, aprobado
finalmente por el voto unánime de la Asamblea
Nacional del Poder Popular el 26 de junio del 2002,
determinando que el carácter socialista y el sistema
político y social contenidos en la Constitución eran
irrevocables (Aplausos).
Ya se había
cometido el atroz atentado terrorista contra las
Torres Gemelas de Nueva York el 11 de septiembre del
2001.
Bajo la presión
constante de aquella mafia que le había propiciado
la presidencia mediante escandaloso fraude, el señor
W. Bush y su camarilla no cesaron un instante de
adoptar medidas crueles y llenas de odio a lo largo
de más de cuatro años para desestabilizar, golpear y
tratar de barrer de la faz de la Tierra la
independencia de Cuba y el derecho de su pueblo a un
sistema político y económico verdaderamente humano y
justo.
Resoluciones
grotescas fueron aplicadas para endurecer el bloqueo
y asfixiar la economía del país. A cientos de miles
de cubanos residentes en los Estados Unidos se les
prohibió visitar a sus familiares en Cuba,
autorizando hacerlo solo cada tres años y no a
todos; la ayuda familiar fue reducida casi a cero;
se incumplieron acuerdos sobre la emigración ilegal;
se rechazaron propuestas de cooperación en temas
vitales como la lucha contra el tráfico de drogas y
de personas y para obstaculizar e impedir acciones
terroristas; se multiplicaron las calumnias; se
calificaba a Cuba de país terrorista; se inventaban
descabelladas mentiras sobre la fabricación de armas
biológicas, planes de guerra electrónica con el
propósito de interferir las comunicaciones del
Gobierno de Estados Unidos y otras por el estilo,
con el objetivo de buscar pretextos para una
agresión genocida contra nuestro pueblo, tal como lo
hicieron después en Iraq.
Es sobradamente
conocido que la camarilla de Bush creó un amplio
comité para planificar en todos sus detalles la
llamada "transición" en Cuba, que elaboró un macabro
proyecto, para entre otras cosas aplicar planes de
vacunación y campañas de alfabetización, cuando todo
el mundo conoce que los programas de salud y
educación de Cuba superan ampliamente los de Estados
Unidos e incluso los de cualquier otro país del
mundo.
No puedo dejar
de consignar estos hechos que constituyen solo una
pequeña muestra del conjunto de agresiones de los
gobiernos de Estados Unidos contra Cuba, entre los
cuales la Administración Bush encarna el más
repugnante y siniestro odio contra un pueblo digno y
heroico que no se doblega ni puede ser intimidado
por las amenazas y las agresiones del poderoso
imperio.
Una de las más
cínicas medidas de Bush fue utilizar la Base Naval
de Guantánamo, que ocupa ilegalmente contra la
voluntad de nuestro pueblo, para crear allí un campo
de concentración donde encierra a personas que
secuestran en cualquier parte del mundo sin proceso
ni trámite legal alguno. Para colmo, dicha prisión
se convirtió en un centro experimental de torturas
como las aplicadas posteriormente en la prisión Abu
Ghraib en Iraq.
Un artículo del
diario The New York Times del 17 de octubre
del 2004 reconoció que los abusos a prisioneros en
la Base Naval de Guantánamo son "generalizados y no
se limitan a casos aislados, como sostenían las
versiones oficiales." Citando a militares, agentes
secretos y otros funcionarios, el periódico
describió una "serie de procedimientos altamente
abusivos ocurridos durante un largo periodo de
tiempo". El mundo se asombró y se escandalizó al
conocer estos increíbles hechos.
El senador
demócrata Joseph Biden, de la Comisión de Relaciones
Exteriores, dijo que la Base Naval de Guantánamo "se
ha convertido en la mayor herramienta de propaganda
para reclutar terroristas en todo el mundo". El ex
presidente James Carter instó al Gobierno de Bush a
cerrarla porque las denuncias de torturas allí "son
una terrible vergüenza y una mancha en la reputación
de los estadounidenses".
El periódico
británico The Guardian reveló el 13 de
septiembre del 2004 que "las más altas instancias de
la Administración de George W. Bush fueron
informadas sobre los malos tratos y posibles
crímenes de guerra en la Base en el otoño del 2002",
de acuerdo con una investigación del veterano
periodista Seymour Hersh recogida en su libro
Cadena de mando.
Una congresista
norteamericana de origen cubano, conocida en nuestro
país como la Loba Feroz, amiga y defensora, por
cierto, de Posada Carriles, en una visita a ese
centro de torturas declaró a la prensa que "deseaba
que el pueblo cubano tuviera los derechos que se les
están dando a los detenidos en Guantánamo".
Otras de las
cínicas acciones del señor Bush han sido las
constantes y crecientes agresiones radiales y
televisivas contra nuestro pueblo, violadoras de las
más elementales normas que rigen el uso del espacio
radioelectrónico y del derecho internacional.
En esa loca y
fracasada aventura, el Gobierno de Estados Unidos ha
invertido inútilmente cuantiosas sumas de dinero.
Aparte de sus
acciones desde el exterior, Bush y su mafia han
invertido más de cien millones de dólares en
promover la subversión y la desestabilización dentro
de Cuba. Para ello ha utilizado, más que ninguna
otra Administración de Estados Unidos, la Oficina de
Intereses de ese país en Cuba. Tiempo hubo años
atrás en que la tarea subversiva y de espionaje se
realizaba con determinada discreción. En la etapa
verdaderamente gangsteril de Bush hijo, todas las
normas fueron barridas. Personajes grotescos como
James Cason, siguiendo instrucciones de Otto Reich,
Roger Noriega y otros funcionarios inescrupulosos,
sobrepasaron los límites de la más elemental
decencia, y han llevado a cabo insólitas
provocaciones dentro de nuestro país. Los jefes de
la Oficina de Intereses han asumido directamente la
jefatura de los grupos mercenarios a los que, por
diversas vías y pretextos, suministran elevados
ingresos personales en divisas convertibles que, en
un país como Cuba donde servicios tan vitales como
la salud y la educación son totalmente gratuitos, y
otros como la vivienda, las actividades recreativas,
los medicamentos y una parte importante de los
alimentos se adquieren en pesos cubanos a precios
prácticamente simbólicos, permiten a los poseedores
de divisas convertibles niveles de vida materiales
muy por encima de los ciudadanos que devengan su
salario y pensiones en moneda nacional.
En ningún país
del mundo un mercenario del imperio ostenta los
privilegios que puede disfrutar en Cuba. Ninguno de
ellos trabaja ni presta servicio útil alguno a la
sociedad. Las oficinas y residencias de la Sección
de Intereses de Estados Unidos en Cuba, amparadas en
la inmunidad diplomática, se han convertido en
locales de reunión para organizar provocaciones,
facilitar las comunicaciones y dirigir abiertamente
dentro del país a los mercenarios. Nada de esto se
disimula en absoluto. Las valijas diplomáticas de la
Oficina de Intereses se utilizan descaradamente para
introducir de contrabando computadoras, medios de
comunicación, materiales impresos, libelos y
cualquier tipo de objetos y bienes para suministrar
a sus asalariados. Nunca, tal vez, Gobierno alguno
ultrajó y abusó tanto de las franquicias e
inmunidades diplomáticas como el Gobierno de Estados
Unidos para escribir letreros y exhibir pancartas
ofensivas contra nuestro país.
Cuando no
desean realizar estas actividades directamente por
alguna razón, utilizan a sus lacayos checos o
algunos otros similares para llevar a cabo tan
groseros actos.
Jamás nuestra
sede en Washington o nuestros funcionarios han
utilizado la inmunidad diplomática para acciones tan
ilegales y repugnantes.
En días
recientes, mientras nuestro pueblo trabajaba sin
descanso para recuperarse de la destrucción causada
por el huracán Dennis, con decenas de miles de
viviendas destruidas o semidestruidas,
interrupciones en la red de transmisión y
distribución eléctrica, daños significativos en la
agricultura y otras ramas de la economía, el
Gobierno norteamericano arreciaba su agresión
radioelectrónica y subversiva contra Cuba,
multiplicando la frecuencia de los vuelos
provocadores e ilegales de la nave aérea EC-130J que
transmite hacia nuestro país las señales de radio y
televisión anticubanas.
La primera
transmisión con un avión de las Fuerzas Armadas de
los Estados Unidos tuvo lugar nada menos que el 20
de mayo del 2003, fecha de la historia marcada por
el injerencismo imperial en Cuba. Más adelante, tras
la aprobación del infame "Plan de Transición", en el
que se destinaba una millonaria suma a las
transmisiones de la radio y la televisión contra
Cuba, el Gobierno de Estados Unidos comenzó desde
agosto del 2004 a realizar emisiones de cuatro
horas, los fines de semana, desde el avión militar,
interfiriendo nuestras transmisiones televisivas,
violando groseramente las normas internacionales
para las telecomunicaciones y convirtiéndose en un
peligroso elemento de provocación por el carácter
militar de la aeronave utilizada, la cual ha formado
parte de las acciones guerreristas norteamericanas
en Viet Nam, Afganistán e Iraq.
El pasado 13 de
julio, hace menos de tres semanas, a cinco días de
que el huracán hubiese recorrido parte del sur, del
centro y del occidente del país con su enorme poder
destructor, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos
rebasificó en la estación aeronaval de Key West en
la Florida dos aviones EC-130J de la 193 Ala de
Operaciones Especiales de Pennsylvania. Una de esas
aeronaves voló consecutivamente los días 15 de julio
(viernes), 16 (sábado), 18 (lunes), 20 (miércoles),
22 (viernes) y 23 de julio (sábado) en una escalada
provocadora y agresiva, emitiendo transmisiones
contrarrevolucionarias.
Solo habían
transcurrido seis días desde el paso del huracán, y
se estaban recogiendo todavía los datos de sus
devastadores efectos.
De este modo,
en menos de un año, se han efectuado 46
transmisiones desde el avión militar, a la vez que
se mantuvieron las que se efectúan diariamente desde
el globo aerostático por unos nueve canales. Ellas,
junto a las transmisiones de otras estaciones
contrarrevolucionarias, totalizan 2 425 horas con 45
minutos semanales de radio y televisión contra Cuba.
Es
significativo que, previo a la actual escalada,
Estados Unidos llevó a cabo tres vuelos de
exploración con aviones del tipo RC-135 el sábado 30
de abril y el 7 y 14 de mayo del 2005, a la misma
hora en que el EC-130J transmitía hacia nuestro
país, con la posible intención de comprobar la
efectividad y los parámetros de nuestra respuesta a
la teleagresión. Los aviones RC-135 llevaban años
sin actuar contra nuestro país.
Mientras de
forma hipócrita y realmente desvergonzada la
Administración norteamericana, que con tanta rabia
aplica el bloqueo genocida contra nuestro pueblo,
ofrecía "piadosamente" a Cuba 50 000 dólares para
mitigar los daños del huracán, los representantes
que apoyan la política del Gobierno de Bush
presentaban al Congreso un proyecto de Ley por el
que se destinarían para transmisiones contra Cuba 37
millones 931 000 dólares para el año fiscal 2006, y
29 931 000 dólares para el año fiscal 2007, con el
propósito incluido, según el texto, de "la compra,
alquiler, construcción y mejoramiento de las
instalaciones de recepción y transmisión de radio y
televisión, y para la compra, arrendamiento e
instalación del equipamiento necesario, incluidos
aviones, para la recepción y transmisión de radio y
televisión".
Se ha hablado
incluso de que pudieran adquirir aviones del tipo
Boeing, con tecnología similar a la del EC-130J,
para realizar las transmisiones futuras contra Cuba,
y se prevén además recursos financieros para
adquirir tiempos de transmisión en estaciones de
radiodifusión en países del área cercanos al
nuestro.
La escalada en
las transmisiones anticubanas se produce en medio de
públicas discrepancias entre el Departamento de
Estado y el de Defensa sobre el empleo del avión
militar para transmitir contra Cuba o su traslado
hacia el Oriente Medio. Lo acontecido demuestra que
prevalecieron la posición de Condoleezza Rice y el
propósito agresivo de la Administración
norteamericana, bajo las presiones, compromisos e
influencia de la mafia terrorista de Miami.
Aturdida en su
delirio, una ex vocera de la Fundación Nacional
Cubanoamericana y también defensora de Posada
Carriles, acaba de señalar impúdicamente en la
televisión de Miami que la ayuda solidaria de
Venezuela a Cuba para paliar los efectos del huracán
"consiste en unos cuantos miles de toneladas de
torres para bloquear las transmisiones de Estados
Unidos, equipos para reconstruir todas esas torres
que sirven para ese tipo de bloqueo, además de la
técnica que ello necesita para instaurar la
represión".
Tan aberrada
visión prevalece en la extrema derecha
estadounidense, que ahora amenaza con iniciar
también transmisiones de radio y televisión contra
Venezuela, en respuesta al surgimiento de Telesur, y
por la solidaridad del Gobierno venezolano con Cuba.
Según el
representante republicano de la Florida Connie Mack,
quien propuso una enmienda sobre el tema, "se podría
autorizar a la Junta de Gobernadores para las
Transmisiones a iniciar las transmisiones de radio y
televisión hacia Venezuela de forma similar a las
actuales transmisiones de radio y televisión Martí
contra Cuba".
Con la misma
intensidad con que la Casa Blanca arrecia su guerra
electrónica, en Miami las televisoras y radios
locales se esmeran en transmitir una imagen de
crisis y caos en Cuba, donde una situación
insostenible conducirá a un estallido social en la
Isla. Quien escuchara a estos terroristas mediáticos
se "convencería" sin remedio de que a la Revolución
le quedan unas pocas horas, por lo que se puede
apreciar que no hay forma alguna de que aprendan las
lecciones de la historia.
No ha faltado
tampoco algún que otro corresponsal extranjero en La
Habana que se haya dejado arrastrar, consciente o
inconscientemente, por la corriente de la
provocación y la insidia.
Casi
simultáneamente, el 13 de julio, a solo cinco días
del paso del huracán, pretextando el accidente del
remolcador ocurrido hace once años —que fue
secuestrado a mano armada del muelle de este tipo de
embarcaciones auxiliares de la navegación, y que dio
lugar a la muerte lamentable de numerosas personas,
incluidos mujeres y niños, y de lo cual de modo
infame se culpaba a la Revolución—, alrededor de
veinte individuos que forman parte de los
mencionados grupúsculos, al pasar por frente al
hospital "Hermanos Ameijeiras", profirieron gritos
insultantes que dieron lugar a la inmediata
respuesta indignada de los vecinos de la zona y
trabajadores del centro, lo que hizo necesaria la
protección de los provocadores por parte de las
autoridades.
Debo añadir
otro antecedente. Cuando el país estaba enfrascado
en una batalla histórica contra el imperio por la
justicia denunciando la entrada clandestina a
Estados Unidos de Posada Carriles bajo la protección
de la mafia cubanoamericana y las autoridades de ese
país —responsable junto a Orlando Bosch de la muerte
de 73 personas en la conocida tragedia de Barbados—
y exigiendo su arresto y extradición a Venezuela, la
Oficina de Intereses trabajaba intensamente en la
organización de una supuesta Asamblea en Defensa de
la Sociedad Civil, convocada oficialmente nada menos
que para el 20 de mayo, fecha bochornosa e infausta
de nuestra historia. Todo estaba concebido y
financiado por el Gobierno de Estados Unidos.
La denuncia de
Cuba formulada el 11 de abril y la reunión en La
Habana de personalidades de todo el hemisferio para
exigir la extradición a Venezuela del terrorista y
denunciar la Operación Cóndor y los monstruosos
crímenes cometidos por las dictaduras militares con
la complicidad del Gobierno de EstadosUnidos
—especialmente cuando Bush padre era jefe de la CIA
y más tarde vicepresidente de Estados Unidos, lo
cual coincidía a la vez con la guerra sucia contra
Nicaragua y el escándalo Irán-Contras— ponían en
aprietos al Gobierno de Bush y sus principales
cómplices.
Con
anterioridad al acto terrorista de Barbados,
participantes de la Operación Cóndor, Orlando Bosch
y Posada Carriles cargaban con la responsabilidad de
la organización y concepción de gravísimos crímenes
contra relevantes figuras chilenas y de otros países
latinoamericanos.
Era evidente el
propósito de la SINA y sus asalariados de llevar a
cabo una provocación contra las autoridades
revolucionarias cubanas, que apartara a la opinión
internacional de la escandalosa confabulación y
complicidad entre Bush hijo y el principal
terrorista del hemisferio, al que sacó de la prisión
en Panamá y le permitió después su ingreso en
Estados Unidos.
La presunta
Asamblea en Defensa de la Sociedad Civil contó con
la presencia del jefe de la Oficina de Intereses de
Estados Unidos y hasta recibió un mensaje directo de
Bush y de grupos terroristas de Miami. Hasta el
propio Posada Carriles, envió su apoyo y saludo a la
Asamblea en Defensa de la Sociedad Civil. Todos los
datos e incidencias de la grotesca reunión
provocadora están registrados y serán puestos
oportunamente a disposición de la opinión pública.
El hecho es que la ecuanimidad y sangre fría de la
Revolución echó por tierra la burda maniobra no sin
grandes esfuerzos para contener la indignación de la
población vecina, que no podía comprender la razón
de aquella tolerancia ante tal reunión mercenaria y
traidora.
Envalentonados
por la aparente impunidad de sus aventuras, el
pasado viernes 22 de julio, cuando todo el esfuerzo
se concentraba en la reconstrucción del país, los
"defensores de la sociedad civil" alentados por la
Oficina de Intereses y fuertemente estimulados por
los vuelos y transmisiones casi a diario de los
aviones militares y los mensajes subversivos que
entrañaban, unido a la creencia difundida por la
mafia de Miami ya casi haciendo las maletas ante un
inminente colapso de la Revolución, se animaron a
instrumentar una nueva provocación; pero esta vez el
pueblo, indignado con tan desvergonzados actos de
traición, se interpuso con sus expresiones de fervor
patriótico y no permitió moverse a un solo
mercenario (Aplausos). Y así ocurrirá cuantas veces
sea necesario (Aplausos) cuando traidores y
mercenarios sobrepasen un milímetro más allá de lo
que el pueblo revolucionario, cuyo destino y cuya
vida están en juego frente al imperio más voraz, más
inhumano y cruento de la historia, está dispuesto a
permitir (Aplausos prolongados y exclamaciones de:
"¡Pa'lo que sea, Fidel, pa'lo que sea!" "¡Pin, pon,
fuera, abajo la gusanera!" "¡Fidel, seguro, a los
yankis dales duro!").
La publicitada
disidencia o supuesta oposición en Cuba no existe
más que en la mente calenturienta de la mafia
cubanoamericana, y de los burócratas de la Casa
Blanca y el Departamento de Estado. Se autoengañan o
se autointoxican con sus propias mentiras. Compran
gente oportunista, divorciada de toda actividad
productiva o servicio útil, muchas veces personas
vagabundas y no en pocas ocasiones lumpen o
delincuentes que no cuentan con el aprecio y el
apoyo de nadie. Se repiten las circunstancias en que
las autoridades tienen que protegerlos cuando tratan
de instrumentar alguna provocación, y para lo cual
lo primero que hace la Oficina de Intereses es citar
a la prensa extranjera. Es lo mismo que cuando
invadieron el país con mercenarios armados, antiguos
batistianos muchos de ellos, partiendo del supuesto
de que el pueblo se levantaría de inmediato contra
la Revolución. Nadie los conoce en Cuba, viven de la
publicidad en el exterior. La mafia terrorista y el
Gobierno de Estados Unidos se aprovechan
descaradamente de las facilidades que ha ofrecido
Cuba para que numerosas agencias internacionales y
órganos de prensa residan e informen desde Cuba sin
restricción alguna de nuestra parte para que se
muevan y actúen con entera libertad. Algunos
realmente lo hacen en plena complicidad con la
Oficina de Intereses de Estados Unidos para
desinformar y engañar al mundo sobre la realidad
cubana. De sobra saben todos que ningún proceso
revolucionario contó jamás con el consenso y el
apoyo abrumador y la confianza con que cuenta la
Revolución Cubana (Aplausos) por su firmeza y
lealtad a los principios, la valentía y el espíritu
internacionalista y la solidaridad del pueblo
cubano.
Más valdría que
el imperio no se dejara llevar por ilusiones que lo
conduzcan a errores más graves, porque nada de lo
que ha ocurrido en otras partes será comparable con
lo que ocurriría aquí con los que intenten
apoderarse de Cuba (Aplausos y exclamaciones de:
"¡Si deshecha en menudos pedazos, llega a ser mi
bandera algún día, nuestros muertos alzando los
brazos, la sabrán defender todavía!").
Hace ya mucho
tiempo, más de un siglo, Maceo se los advirtió: solo
recogerán el polvo de su suelo anegado en sangre si
no perecen en la contienda (Aplausos). Hoy podemos
añadir: no podrían recoger siquiera el polvo de su
suelo, y tendrían que derramar mucha más sangre que
en cualquier otro lugar del planeta (Aplausos). ¡Lo
juramos! (Exclamaciones de: "¡Lo juramos!" "¡Fidel,
Fidel!" "¡Pa'lo que sea, Fidel, pa'lo que sea!"
"¡Que lo sepan los nacidos y los que están por
nacer, nacimos para vencer y no para ser vencidos!")
No quiero dejar
pasar esta ocasión sin abordar otros temas de mucho
interés para nuestro pueblo.
Durante los
primeros seis meses de este año, el país debió
enfrentar una compleja situación producto de la
sequía, la escasez de energía eléctrica y, más
recientemente, las consecuencias del huracán Dennis.
Los enemigos de
la Revolución, como ya explicamos, han pretendido
utilizar estos hechos jubilosamente para afirmar que
Cuba está atravesando una profunda crisis económica.
No aprenden y una vez más subestiman la capacidad de
resistencia y de lucha de nuestro pueblo.
El sólido
crecimiento que comenzó a mostrar nuestra economía
ya desde el pasado año se ha visto reforzado en este
primer semestre del 2005, lo cual puedo mostrar con
datos irrefutables que así lo demuestran y que les
expondré a continuación.
En el primer
semestre la economía cubana creció un 7,3%
(Aplausos) y se estima un crecimiento de alrededor
del 9% al finalizar el año (Aplausos), a partir de
las positivas tendencias que se aprecian en la
misma.
Tal desempeño
hasta junio se basa en el incremento de 13 de las 22
ramas de la industria, entre las que se destacan la
metalurgia ferrosa con un 15,5%; la metalurgia no
ferrosa, un 9,2%; la gráfica, un 21,7%; la de
confecciones, un 7,0%; la alimentaria, un 3,6% y la
de bebidas y tabacos, un 4,4%.
Las
construcciones crecen un 8,2%, las comunicaciones
7,1%; el comercio 10% y la esfera de los servicios
13,3%.
La producción
equivalente de crudo nacional y gas alcanza
alrededor de 1 900 000 toneladas, es decir, cuatro
veces lo que se obtenía al iniciarse el período
especial. En la actualidad se desarrolla un
importante esfuerzo para perforar y poner en
producción nuevos pozos de petróleo y gas que
brinden al país un considerable avance hacia el
autoabastecimiento energético.
La refinación
de crudo creció un 9,2%, lo que permitió obtener un
ahorro de 29 700 000 dólares por el total de
productos refinados, en comparación con sus precios
internacionales. El consumo de combustible se
mantuvo, en cambio, a niveles similares al año
precedente.
La generación
de electricidad se redujo un 4% debido a averías en
plantas generadoras, por un lado, y a la
prolongación de los periodos de mantenimiento de las
mismas, afectando actividades productivas y de
servicios, así como a la población.
Para el
mantenimiento de estas plantas se han duplicado los
recursos en divisas a invertir hasta diciembre del
2005, que sobrepasan la cifra de 100 millones de
dólares.
Se desarrolla
un programa para la mejora de las redes eléctricas
del país, al que se destinan adicionalmente 50
millones de dólares, del cual se ha ejecutado el 34%
en los primeros cinco meses.
Este programa
permitirá reducir las pérdidas totales por
distribución de electricidad de aproximadamente el
16,5% al 11% e incrementar la calidad del servicio.
Se lleva a cabo
una profunda revolución en la concepción de la
producción y uso de la energía eléctrica. Se han
adquirido ya 282 millones 100 000 dólares en equipos
y materiales que están en proceso de instalación, lo
que permitirá disponer, antes de un año, de un
millón más de kilowatts de generación eléctrica.
Uso el dólar en
la exposición para una mejor comprensión de los
costos en divisas convertibles.
A la cifra
señalada de nuevas capacidades de generación
eléctrica se añadirán 200 000 kilowatts por una
nueva planta de ciclo combinado y la adaptación de
una planta termoeléctrica, hoy paralizada, al
consumo de gas acompañante. Sumada esta nueva
capacidad al ahorro de no menos de un millón de
kilowatts que se alcanzará mediante la inversión de
más de 250 millones de dólares, la producción, los
servicios y los núcleos familiares dispondrán, a
partir del segundo semestre del 2006, de una
capacidad de energía eléctrica que duplica la
actual.
Junto al
problema eléctrico, habrá de resolverse la necesidad
de combustible doméstico. Personalmente, como
Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno,
dedico a este problema una parte importante de mi
tiempo, y no exagero en lo que he dicho, más bien
hablo con discreción y una reserva de posibilidades
adicionales.
Se ha
contratado la compra de más de 3 100 000 ollas de
presión, 3 500 000 ollas arroceras, 3 100 000 ollas
de presión eléctricas, 3 800 000 hornillas
eléctricas y 1 100 000 ventiladores de 12 pulgadas.
También se han
adquirido más de 5 300 000 juntas de refrigeradores,
650 000 termostatos y 7 millones de juntas de
cafeteras. Estos equipos y accesorios, que ya se han
comenzado a distribuir progresiva y cuidadosamente,
continuarán entregándose durante el segundo
semestre, según el programa previsto.
En la industria
farmacéutica se están invirtiendo más de 100
millones de dólares. Su producción crece
sostenidamente.
Se trabaja en
la ampliación y remodelación de las plantas de yogur
de soya, elevando su capacidad de producción a un
millón de litros diarios, que se irá utilizando
progresivamente.
Se trabaja y se
invierte para procesar 25 000 toneladas anuales de
chocolate con leche. Se estima un nivel de
producción en lo que resta del año de 12 000
toneladas para distribuir a la población.
El programa de
producción de café de calidad incluye la
introducción y montaje en las actuales torrefactoras
de 30 máquinas de envase, 2 nuevos tostaderos y el
cambio de 7 molinos, equipamiento que ya está
contratado. En agosto comenzará la distribución por
algunas provincias a partir de la capacidad
instalada.
Para ampliar,
garantizar y asegurar el almacenaje de cereales y
granos de leguminosas, se ha emprendido la
construcción de capacidades para medio millón de
toneladas de silos metálicos de óptima calidad.
Se trabaja
igualmente en la ampliación de la capacidad de
producción de pastas.
Se ampliarán
las industrias actuales del Poder Popular para la
producción de fideos y se montarán 15 nuevas
fábricas similares.
Se montarán 2
nuevas fábricas de pastas alimenticias en los
antiguos centrales "Noel Fernández" (Camagüey) y
"Marta Abreu" (Cienfuegos). Se ubicará una nueva
línea de pastas en Vita Nuova de 1 750 kilogramos
por hora, y se modernizará Buona Sera de Santiago de
Cuba.
La capacidad
total a poner en marcha ascenderá a 70 000 toneladas
entre pastas largas y cortas.
Se prevé la
adquisición de 2 nuevas plantas de procesamiento de
cacao con capacidad de 25 000 toneladas cada una.
Esta decisión,
además de satisfacer las necesidades nacionales,
permitirá producir manteca de cacao de alta calidad
para la exportación, así como otros derivados del
cacao.
Como parte de
la política de reforzamiento de la alimentación de
nuestro pueblo, se lleva a cabo un programa para
incrementar la producción de huevo. El objetivo es
alcanzar en el 2006 una producción de más de 2 200
millones de unidades.
Para asimilar
el aumento en la disponibilidad de carne de cerdo se
han decidido un conjunto de inversiones.
Se trabaja en
la recuperación de la capacidad de producción de
carne de cerdo, con vistas a alcanzar en el 2006 una
producción total de 80 000 toneladas de carne en pie
y preparar las bases para lograr 100 000 toneladas
en el 2007.
Se ampliarán
considerablemente las áreas de cultivos protegidos y
semiprotegidos para la producción de vegetales de
alta calidad para consumo nacional y exportación.
La producción
de níquel alcanzó en el primer semestre 38 200
toneladas, lo que representa un incremento con
relación al año anterior. Las exportaciones de esta
producción constituyeron la fuente más importante de
ingresos para el país por exportación de bienes, al
totalizar 545 millones de dólares en el primer
semestre.
El arribo de
visitantes al país hasta junio 30 crece un 8%,
previéndose alcanzar en el año los 2 300 000
visitantes planificados.
Los ingresos
turísticos crecen un 11,5% con relación al año
anterior, con un nivel de ocupación lineal del
66,9%.
Durante el año
2005 se prevé poner en explotación 4 nuevos hoteles,
que aportarán 1 921 habitaciones para el turismo
internacional.
La industria
electrónica duplica la producción de softwares y de
televisores.
En el semestre
crecieron las producciones de cemento en un 20,8% y
las de barras de acero en un 5%.
Con el
propósito de dar respuesta a las necesidades más
apremiantes para aumentar nuestra capacidad
constructiva, se han aprobado inversiones que ya
comienzan a ejecutarse por 62 millones de dólares,
que incrementarán un 51% la producción de arena, un
74% la de piedra, un 59% la de bloques y un 49% los
elementos de piso.
Hay ya 7 300
viviendas terminadas en el 2005. En lo que resta del
año se repararán la mayor parte de las viviendas
afectadas parcialmente por el huracán Dennis, se
construirán nunca menos de 10 000 nuevas de las
totalmente destruidas y se continuarán los planes de
terminación y de nuevas construcciones para las
necesidades más apremiantes, hasta alcanzar no menos
de 30 000 adicionales.
Están ya
contratados o en vías de contratación los materiales
necesarios para un total de 100 000 nuevas viviendas
en el año 2006, que constituirán, por amplio margen,
la cifra más alta de nuestra historia. No se incluye
en esta cifra un elevado número de reparaciones. De
nuestro esfuerzo humano dependerá todo.
La peor sequía,
desde que existen registros, azotó al país desde el
año 2003 hasta el pasado mes de mayo del 2005. El
impacto económico de la misma se estima en más de
1 200 millones de dólares.
Para
enfrentarla, se invirtieron en obras hidráulicas,
hasta el 2004, 183 millones de dólares, y este año
se calcula ejecutar una cifra adicional de 60
millones.
Ha sido
necesario igualmente invertir en gastos corrientes
más de 70 millones de dólares, que incluyen 28 000
toneladas de diesel y 14 000 de gasolina,
especialmente para llevar agua a la población
afectada, que alcanzó más de 2 500 000 habitantes en
los momentos más críticos, llegándose a servir agua
con pipas a cerca de 2 millones de personas.
Para la
vitalidad de la economía, resulta indispensable la
reanimación del transporte de carga, seriamente
afectado en estos años de periodo especial.
El periodo
especial y el bloqueo de Estados Unidos golpearon
duramente el transporte ferroviario hasta el punto
de hacerlo casi colapsar.
Se están
invirtiendo con urgencia en el presente año
alrededor de 40 millones de dólares en transporte de
carga por ferrocarril. Se han reparado ya 32
locomotoras y 1 000 vagones de carga. Deberán
repararse otras 18 locomotoras y casi mil vagones
adicionales en los próximos meses, que transportarán
áridos y cemento para las obras de la Batalla de
Ideas y el programa de construcción de viviendas.
Se adquirieron
en China 12 locomotoras nuevas, que arribarán en
noviembre de este año.
La carga
transportada por el ferrocarril creció en 47 900
toneladas con respecto al primer semestre del año
anterior.
En el caso del
transporte automotor de carga, se han reparado y
puesto en marcha 486 camiones que estaban
paralizados.
El parque
automotor del Ministerio del Transporte transportó
en el semestre 66 100 toneladas por encima de igual
periodo en el 2004.
Se adquirieron
o están en proceso de adquisición equipos
portuarios, metales para vías férreas y equipos y
piezas para camiones por más de 15 millones de
dólares.
Se han
contratado en China 1 000 ómnibus modernos para
transporte a distancia, con motores altamente
eficientes en el uso del combustible. Ya han
arribado 200 al país y se emplean en necesidades
vitales. Se calcula transportar ya este año casi 3
millones más de pasajeros que lo previsto.
Se impone
ineludiblemente la revisión de las tarifas, dado que
el elevado costo del combustible y los equipos haría
totalmente imposible prestar este servicio con los
precios históricos.
En el sector de
la salud, las inversiones reciben un significativo
impulso durante el primer semestre, como jamás pudo
hacerse en el pasado. Se concluyeron las 448 salas
de rehabilitación que necesitaba el país.
Han recibido
reparación capital 123 policlínicos.
De los 444
policlínicos existentes, casi la totalidad cuenta ya
con electrocardiógrafos, 396 han recibido por
primera vez equipos de ultrasonido con tres
transductores y 115 cuentan con equipos nuevos de
rayos x. En cada uno de ellos se instalará el
servicio de endoscopia; cada uno cuenta en la
actualidad con 4 computadoras y una biblioteca y 368
han sido ya conectados con Internet.
Desde enero del
2004 se cuenta con 118 salas de terapia intensiva en
municipios que lo requerían, donde hasta febrero del
2005 se habían atendido 42 561 pacientes, de los que
se salvó la vida a 13 025, el 92% de los que
presentaban riesgo inminente de muerte.
Las clínicas
estomatológicas han recibido 851 conjuntos dentales
nuevos.
Están en
proceso de remodelación, ampliación y equipamiento
más de 50 hospitales, para prestar servicios de
excelencia a pacientes nacionales y del exterior. El
programa se inició en el 2004 con un costo calculado
en 835 millones de dólares, que incluyen equipos de
última generación valorados aproximadamente en 400
millones de dólares.
Entre los
equipos de alta tecnología con los que hoy cuentan
están 27 tomógrafos computarizados de un corte, con
lo cual disponen ya de él todas las provincias del
país, 9 de 64 cortes, 8 de resonancia magnética y 8
de ultrasonido tridimensional, que por primera vez
se emplearán en Cuba.
El programa se
acompañará con la construcción de 44 alojamientos
hospitalarios, que sumarán 6 886 habitaciones. Se
emplearán igualmente, en servicios internacionales
de salud, numerosos hoteles de tres y cuatro
estrellas.
El país cuenta
ya con capacidad de operar y prestar servicios en
todas las ramas de la oftalmología a cientos de
miles de pacientes. Cien mil hermanos venezolanos
los recibirán el presente año, en el que han sido
operados hasta ayer, 25 de julio, 25 024 pacientes
de ese país y una cifra similar de cubanos.
No menos de
15 000 ciudadanos de la comunidad del Caribe los
recibirán entre la segunda quincena de julio del
2005 y junio del 2006. Venezuela y Cuba han ofrecido
prestarlo igualmente a otros 100 000
latinoamericanos en el mismo periodo. Se trata de
una hazaña solidaria y humana sin precedentes en la
historia del mundo.
La revolución
educacional que ha venido llevando a cabo nuestro
país al calor de la Batalla de Ideas ha producido un
salto de calidad igualmente sin precedentes en el
proceso docente-educativo.
En esta esfera,
se concluyó la reparación capital de 111 grandes
escuelas y se continúa trabajando en 56, así como en
5 Institutos Pedagógicos.
Se inició
igualmente la reparación capital de 25 politécnicos
de computación, con capacidad para 40 000 alumnos,
así como de 15 preuniversitarios en la provincia de
La Habana, de los 40 que recibirán esa mejoría. El
costo de estos programas asciende a más de 120
millones de dólares.
Se concluyeron
118 Joven Clubes en el semestre, a un costo de 21
millones de dólares.
Hasta el cierre
del presente curso se han concluido 1 197 obras por
el programa de la Batalla de Ideas, que benefician a
503 174 estudiantes.
Se trabaja en
la reparación capital de 16 EIDE, aun costo superior
a los 14 600 000 dólares, concluyéndose una y 113
objetos de obra.
Se
incrementaron 20 sedes universitarias en las
prisiones, con unos 590 estudiantes.
Como prueba de
las potencialidades de nuestra economía, en el mes
de mayo se incrementó el salario mínimo, pasando de
100 a 225 pesos, y benefició a 1 657 191
trabajadores, los que representan el 54% de los
empleados por el Estado, con un costo anual de 1 065
millones de pesos. Ello elevó el salario medio a
fines del primer semestre a 334 pesos, de 282 al
cierre del 2004.
En el mes de
julio se incrementaron los salarios en los sectores
de salud y educación, lo que benefició a 857 400
trabajadores, con un costo anual de más de 523
millones de pesos.
En la Seguridad
Social se incrementaron las pensiones a un millón
468 000 personas, algo más del 97% del total.
En la
Asistencia Social se benefició a 476 512 personas
con un incremento de 50 pesos mensuales.
Ambas medidas
representan un costo anual de unos 1 190 millones de
pesos.
Las medidas
señaladas han beneficiado a 4,4 millones de
personas, que representan el 30,9% de la población,
con un costo anual de unos 2 780 millones de pesos.
Continuará incrementándose sucesivamente el salario
a otros sectores.
Las
exportaciones de bienes y servicios crecieron un
26,3% durante el primer semestre en relación con
igual periodo del 2004.
El saldo
favorable en el comercio de servicios logra
compensar el desbalance del intercambio de bienes,
resultando un discreto saldo positivo en la balanza
comercial, algo superior incluso al obtenido el año
precedente.
En las
exportaciones de bienes se destacan por su
importancia el níquel, los medicamentos genéricos y
biotecnológicos, el tabaco y el azúcar crudo, en
tanto que en los servicios juegan un papel decisivo
los servicios médicos y el turismo.
Estos
resultados se obtienen en medio de un proceso de
reordenamiento de la actividad de comercio exterior
donde el número de empresas autorizadas a importar
se redujo de 192 a 89 y donde el 67% de las
importaciones totales del país se concentran en 23
entidades, reduciéndose además la participación de
intermediarios en un 26% en los últimos dos años.
Respondiendo a
una política económica que asegurara la satisfacción
de los intereses sociales y de las prioridades
fundamentales del país, se han adoptado un conjunto
de medidas en la esfera monetaria tendentes al
fortalecimiento de la moneda nacional. Ya a mediados
del 2003 se elimina el dólar en las transacciones
entre empresas y se implanta un control de cambios
en el Banco Central para las operaciones externas.
En noviembre del 2004, como respuesta a las amenazas
del Gobierno de Estados Unidos, también se suprime
la circulación del dólar en la red de tiendas en
divisas y se les aplica una penalización del 10% a
las operaciones de cambio de esta moneda, medida que
fue implantada brindando el máximo de facilidades a
la población y sin afectar sus depósitos bancarios.
A inicios del
presente año, estas acciones se complementan
mediante una revaluación del peso cubano respecto al
peso cubano convertible del 7%, con lo cual se
incrementó el poder adquisitivo del peso cubano en
la red de tiendas en divisas. Adicionalmente, el
peso cubano convertible fue revaluado en un 8%
respecto al dólar y otras divisas.
Estas medidas
han fortalecido nuestra soberanía monetaria y han
propiciado una mayor equidad entre los estratos de
la población que reciben ingresos en distintas
monedas. En la actualidad el total de la moneda que
circula es emitida por el Banco Central de Cuba, a
diferencia del pasado en el que una parte de ella
era emitida por una autoridad monetaria de un país
que mantiene un férreo bloqueo contra Cuba.
Algunos efectos
prácticos han sido: un incremento del ahorro en
pesos cubanos del 32% en relación con septiembre del
pasado año, lo que expresa una mayor confianza en la
moneda nacional; el aumento de la proporción de los
depósitos de pesos cubanos convertibles en el total
del ahorro en divisas, que de un 20% pasa a un 50%
del total; y un significativo incremento de las
divisas captadas por el Banco Central.
Asimismo se
logró disminuir sustancialmente la participación del
dólar en el total de entradas en divisas en efectivo
del país. En el pasado la participación del dólar
excedía el 90%, mientras que en la actualidad se
mantiene alrededor del 30%, lo cual disminuye
sustancialmente el riesgo derivado de las amenazas
del Gobierno de Estados Unidos.
A partir del
presente año se ha establecido una racional
centralización de las decisiones sobre el empleo de
las divisas. La autorización para estas
transacciones debe obtenerse antes de contraer las
obligaciones, lo cual ha significado una mayor
efectividad en las contrataciones y más seguridad en
el cumplimiento de los compromisos de pago. Además,
esto ha contribuido considerablemente a la lucha
contra el delito y la corrupción. Con ello también
se ha propiciado tomar importantes decisiones para
eliminar intermediarios comerciales no
representativos en el comercio internacional, cuya
actividad originaba un incremento desproporcionado
de los precios de las mercancías y servicios que el
país adquiere en el exterior.
Mediante este
proceso se concentraron en el Banco Central los
ingresos en divisas del Estado y la posibilidad de
poder disponer de los mismos, lo cual ha reforzado
de modo relevante la capacidad negociadora del
Estado socialista con los consiguientes beneficios
en la gestión comercial y financiera. También ha
posibilitado cumplir rigurosamente con las
obligaciones derivadas de los nuevos compromisos
financieros externos y de las deudas renegociadas,
lo cual ha permitido tener acceso a nuevos
financiamientos en condiciones más ventajosas.
Por último,
como parte de los acuerdos derivados del ALBA, se
creó una filial bancaria de un banco cubano en
Venezuela y se autorizó la apertura de una filial de
un banco venezolano en Cuba.
Por primera vez
desde el comienzo del periodo especial en el 2004 el
saldo de las operaciones corrientes resultó
superavitario, debido principalmente al notable
incremento en los servicios exportados. Se prevé
para el presente año un resultado más favorable a
partir de mayores ingresos por los servicios
prestados.
Las ventas en
las tiendas de recaudación de divisas se estima
alcancen, al cierre del 30 de junio, una cifra 6,1%
superior a la del pasado año.
El acuerdo
entre la República Bolivariana de Venezuela y la
República de Cuba, suscrito bajo los principios del
ALBA, constituyó un paso considerable en el camino
de la unidad y de la verdadera integración entre los
pueblos de la América Latina y el Caribe. El de
Petrocaribe constituye otro paso extraordinario y un
verdadero ejemplo de hermandad y solidaridad entre
los pueblos.
El intercambio
comercial entre Venezuela y Cuba se elevará ya este
mismo año a no menos de 3 000 millones de dólares.
Ambos países
serán sin duda los dos que más crecimiento económico
alcancen en el 2005 en este hemisferio.
Por estos
nobles, constructivos y pacíficos esfuerzos, el
Gobierno imperialista acusa a Venezuela y a Cuba, a
Chávez y a Castro, de desestabilizar y subvertir a
los países de la región.
Ante semejantes
imputaciones a Venezuela y a Cuba, si el Presidente
Chávez estuviera de acuerdo, un día como hoy sería
la ocasión propicia para responder: ¡Condenadnos, no
importa, la historia nos absolverá!
(Ovación)
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