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EN
EL HOTEL TUXPAN
Un hechizo
para los italianos
POR
MARELYS VALENCIA / FOTOS DE AHMED VELAZQUEZ,
—de Granma
Internacional—
ALGUNOS
vinieron atrapados por el renombrado colorido y
sabor del Caribe, otros por la curiosidad de saber
cómo era Cuba o por el placer de repetir una
estadía, pero todos llegaron unidos por un nombre:
Valtur, el turoperador italiano que ahora marca su
sello en Varadero, específicamente en el conocido
Hotel Tuxpan.
La
instalación turística de 233 habitaciones,
propiedad de la corporación Cubanacán S.A. y de
Sociedad Hoteles del Caribe, de México, desde mayo,
durante la Convención de Turismo, pasó a la
administración y comercialización por parte de
Valtur.
Comenzó
entonces una gestión de publicidad muy fuerte. El
27 de junio llegó el primer cliente; luego de dos
semanas han pasado por acá más de 350 italianos.
En agosto también arribarán cada semana de 130 a
180 visitantes. "Para nosotros, Cuba representa
un destino importante; el mercado italiano
necesitaba que nuestra agencia se lo presentara,
Varadero especialmente", afirma Giuliano
Mascelloni, el gerente general del ahora Club Valtur
Tuxpan.
El
directivo pone sus esperanzas en este nuevo
proyecto, que espera ver avanzar con la filosofía
de Valtur de atención al cliente y que se apoya,
fundamentalmente, en el trabajo de animación
durante la mayor parte del día y también en la
noche. "Es la animación turística en un giro
de 360 grados, que el cliente se sienta importante,
cómodo, con opciones de todo tipo, y que tanto el
gerente general, como el cocinero, el camarero o el
animador den la imagen de una gran familia dispuesta
al divertimento puro del turista y con mucho respeto
hacia él", explica.
De
hecho, Giuliano no suele vestirse como un gerente
tradicional (de traje y corbata). Se le ve andar
desde su oficina y por todas las instalaciones del
hotel, en su atuendo veraniego de sandalias,
pantalón corto y camisa suelta, conversando con los
turistas, deseándoles buen día o preguntándoles
cuánto bailaron la noche anterior, siempre en plena
indagación sobre el bienestar del cliente.
Todos
las actividades acuáticas, las canchas de tenis,
campos de fútbol, voleibol, badmington, y de otros
deportes, están incluidos dentro del programa de
animación.
Ivia
Betancourt, subdirectora general del Hotel, del
grupo Cubanacán, nos dice que es muy interesante
conocer la filosofía de trabajo de Valtur.
"Representa un gran reto adaptarnos al trabajo
de animación, tan abarcador, y que extenderá sus
opciones a las ofertas extrahoteleras (lugares
histórico-culturales, de atractivo natural, visitas
a poblados donde viven los trabajadores del
hotel)".
"Se
ha logrado elevar el nivel de satisfacción de los
clientes en todos los servicios, no hay quejas de
ningún tipo. En el invierno se espera que el hotel
reluzca a plena capacidad con el contrato exclusivo
firmado por Valtur con varios turoperadores europeos
y canadienses para atraer los vacacionistas al
Tuxpan.
La
segmentación clásica de Valtur es la familia.
"Hacia ella trabajamos, hacia su satisfacción,
tenemos una relación muy directa con el cliente,
con sus costumbres", reafirma Giuliano.
El
contacto con la música cubana se dispone desde que
el vacacionista arriba al hotel y se le ofrece el
cóctel de bienvenida. Un septeto abre con sones y
guarachas, y junto a los bailarines amenizan el
recibimiento.
"La
respuesta que ya tenemos es que la gente, después
de dos semanas, regresa a Italia hablando de los
ritmos del Caribe, especialmente de los cubanos. Mi
canción preferida, por ejemplo, La vida es un
carnaval, me recuerda el alma de Cuba, que tiene
como ingrediente sustancial la música", me
dice Giuliano, quien ya ha conocido por su trabajo
con Valtur otras naciones: Turquía, Grecia,
Maldiva, Egipto, Marruecos.
Al
italiano le gusta mucho el sabor de Cuba, pero
nosotros pretendemos que no sólo se queden con el
ambiente del Tuxpan (el sol, el mar, el baile) sino
que visiten otras ciudades y realicen programas que
los pongan en contacto con la cultura y realidad
cubanas, comenta el directivo.
"El
nuevo contrato con Valtur significa que el mercado
primario sobre el que trabajaremos será Italia,
pero también se promocionará en Alemania,
Inglaterra, Francia y Canadá, a través de
diferentes turoperadores", nos informa Raisy
Palma, al frente del Departamento de Relaciones
Públicas.
El
hotel oferta paquetes turísticos para la
celebración de matrimonios. Según Raisy, los
clientes hacen un contrato con los turoperadores, y
aquí el equipo de relaciones públicas coordina los
detalles para la decoración, las flores, la cena
especial, y con el bufete internacional que legaliza
la unión matrimonial.
GENTE,
MAR, ATENCION
Giulia
Santoloci tiene 14 años. Hace una semana llegó por
primera vez al mayor archipiélago del Caribe, que
conocía a través de los ojos de sus amigos cubanos
en Génova. Ni el Che ni la historia de Fidel y la
Revolución le eran ajenos. Ella es una de los cerca
de 60 turistas italianos que esta semana se hospedan
en el Tuxpan, cantidad que no es representativa,
según la subdirectora del Hotel, pues estamos en la
etapa de baja turística.
Le
pregunto a la elocuente y observadora Giulia por
qué me menciona al Che Guevara, siendo ella tan
joven. Y responde: "Es común entre la gente de
mi edad usar camisetas con la imagen del Che, por lo
que él significa en cuanto a hombre de cambios,
revolucionario; creo que es un ejemplo de
libertad".
Giulia
también parece tener un espíritu libre, y con toda
seguridad, dueña absoluta de su destino me asegura
que regresará a Cuba otra vez, quiere volver a
sentir su música, su gente, el mar. Y algo que
cautivó su atención durante una visita que hicera
a La Habana, la semana pasada: una fiesta donde
blancos y negros estaban juntos; bailaban,
disfrutaban sin que mediaran distancias entre ellos.
Para
Michele, de Bolognia, el Mediterráneo siempre fue
el destino de sus vacaciones. Pero esta vez, estando
ya en el aeropuerto, observaron la nueva oferta de
Valtur y se decidió por primera vez a hacer un
viaje más largo. ¿Por qué? "Evidentemente
los cubanos e italianos tenemos raíces comunes; el
español también derivó del latín y la gente es
muy alegre, a pesar de la escasez", me dice.
Marcelo,
un romano que se considera típico, alto, fornido,
dice él que "como un gladiador", tampoco
estuvo antes en Cuba. "He encontrado muchos
amigos, un buen ambiente; todo es bueno acá, la
animación turística aquí es magnífica. Mis
vacaciones son generalmente en agosto, a lo mejor
regreso el año próximo o recomiendo el hotel a mis
compatriotas".
Algunos
llegan bailando salsa, y los que no, intentan
aprender. Para mantener en alto la diversión y la
danza, siete animadores italianos y seis cubanos,
que no hacen pausa en la discoteca La Bamba o en los
espectáculos de cada noche en el teatro, detrás de
la piscina.
Antonio
estuvo bailando hasta las dos de la madrugada en el
espectáculo de El Pirata. Dice que le encanta
viajar con Valtur, y que este hotel es
verdaderamente bello. Sus palabras también elogian
el nivel de educación y salud de los cubanos.
Cerca
de él, en la playa, la alemana Geidi comenta
orgullosa el haber visitado la Isla trece veces en
diez años.
Roberto,
otro turista italiano, considera que la gente de
Cuba "es muy sociable, amigable". Esta es
su segunda vez en la mayor de las Antillas, pero
ahora fue que tuvo la oportunidad de ver en La
Habana a los torcedores de tabaco hacer los puros
más famosos del mundo. Quedó impresionado con la
Plaza de la Revolución y la foto del Che Guevara.
"Me gusta mucho la forma de ser y de trabajar
de los cubanos. Si tuviera más de un mes de
vacaciones, pasaría meses en Cuba, es como mi
segunda casa".
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