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Kirchner arresta
militares acusados
de crímenes
BUENOS AIRES.-El presidente
argentino, Néstor Kirchner, derogó ayer un decreto
que impedía la extradición de represores de la
dictadura, y rápidamente se registraron los primeros
arrestos de militares, acusados de crímenes,como el
de Alfredo Astiz, ordenados por un juez a pedido de
la justicia española, en un clima ''absolutamente
tranquilo'' en las Fuerzas Armadas, según el
gobierno.
Se trata del decreto 1581,
firmado por el ex presidente Fernando de la Rúa
(1999-2001), que rechazaba automáticamente todo
pedido de extradición por violaciones a los derechos
humanos cometidas en el país, lo que impedía a la
cancillería trasladar a los tribunales los pedidos
de captura de otros países.
Kirchner tomó la medida tras
reunirse con el ministro de Defensa, José Pampuro,
que le ratificó que reina ''un clima de absoluta
tranquilidad'' en las Fuerzas Armadas, afirmaron en
la Casa de Gobierno el canciller, Rafael Bielsa; el
ministro de Justicia, Gustavo Béliz, y el jefe de
Gabinete, Alberto Fernández.
''En las Fuerzas Armadas existe
un clima absolutamente tranquilo'', afirmó
Fernández, que anunció la decisión tomada pocas
horas después del retorno de Kirchner a Buenos Aires
tras una visita a Estados Unidos, donde se
entrevistó con el presidente George W. Bush.
El juez argentino Rodolfo
Canicoba Corral dictó el jueves una orden de captura
de 45 militares y un civil, a pedido del juez
español Baltasar Garzón, que sigue un juicio en
Madrid por ''genocidio, torturas y terrorismo''
durante la dictadura (1976-83).
Fuentes del juzgado precisaron
que ayer sumaban 17 los arrestados, que se añaden a
otros cinco que ya estaban detenidos por otros
delitos de lesa humanidad como el robo de bebés y
la participación en el Plan Cóndor, de coordinación
represiva de las dictaduras sudamericanas en las
décadas de 1970 y 1980.
Canicoba Corral aclaró que se
trata de ''arrestos preventivos, porque aún no hay
un pedido formal de extradición'' por parte de
Garzón.
El capitán de fragata retirado
Alfredo Astiz, conocido como el ''ángel rubio de la
muerte'', que se infiltró en el grupo Madres de
Plaza de Mayo en 1977, quedó detenido ayer en una
dependencia de la Armada, informaron fuentes
judiciales.
Astiz había sido condenado en
ausencia en Francia en 1990, acusado por el
secuestro y desaparición de dos monjas francesas,
Léonie Duquet y Alice Domon, y es reclamado por las
justicias de Suecia e Italia, además de la española.
En Argentina fue beneficiado
por las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia
Debida (1987).
Entre los que ya estaban con
arresto domiciliario por otras causas figuran los ex
dictadores Jorge Videla y Emilio Massera --internado
en un hospital militar en estado de coma--, jerarcas
como Carlos Suárez Mason y Rubén Franco, mientras
que Jorge ''Tigre'' Acosta está preso.
''Las extradiciones son un tema
de la justicia'', dijo Alberto Fernández y recordó
que las leyes de amnistía vigentes están ''en debate
en la Corte Suprema de la Nación y habrá que esperar
el fallo'' sobre su constitucionalidad.
En tanto, uno de los
requeridos, el ex prefecto Juan Antonio Azic,
intentó suicidarse con un disparo la madrugada de
ayer y se encuentra grave.(AFP)
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