ENCUENTRO A PUERTAS CERRADAS, EN MIAMI
Batlle, “héroe” del terrorismo
POR JEAN-GUY ALLARD —especial para Granma
Internacional—
ESTA
vez dejó caer la máscara por completo.
Internacionalmente famoso por la forma con que trató
de disculparse de los argentinos por haber dicho que
eran “una manga (banda) de ladrones”, con esa
grotesca escena de lágrimas que recorrió el mundo,
el presidente del Uruguay, esta vez, acabó en Miami
al hacerse proclamar “héroe” por la peor agrupación
de mafiosos terroristas con que cuenta South
Florida.
En
un encuentro a puertas cerradas con Batlle, los
capos del Cuban Liberty Council (CLC), entre ellos
varios connotados terroristas, otorgaron al
controvertido Mandatario de Uruguay la medalla de la
orden “Héroes de la Libertad”, una condecoración
salida directamente de la imaginación de Ninoska
Lucrecia Pérez-Castellón, locutora de radio y jefa
vitalicia del grupo extremista.
Batlle “nos aconsejó que hiciéramos esto mismo con
todos los presidentes”, declaró —sin darse cuenta,
aparentemente, de lo absurdo de su declaración—
Elpidio Núñez, director de este grupo de fanáticos
vinculados a las operaciones terroristas de la
Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA).
Núñez y Luis Zúñiga, también director de la
entidad, entregaron su medalla al Mandatario durante
un almuerzo “entre socios”.
UNA
EXPULSION SOSPECHOSA
La
FNCA expulsó sospechosamente, justo unos días antes
del 11 de septiembre, a estos personajes denunciados
como responsables del apoyo indiscriminado al terror
que sostuvo esta organización desde su creación por
el oficial de la CIA, Jorge Mas Canosa.
Batlle no puede ignorar que Núñez, Zúñiga, y los
demás directivos del CLC, fueron firmantes del
llamamiento que hizo la FNCA el 11 de agosto de 1997
en apoyo a la campaña de terrorismo realizada en
Cuba ese año por el terrorista internacional Luis
Posada Carriles, ahora detenido en Panamá.
Estos mismos capos del CLC han reunido abiertamente
fondos para la defensa de Posada y de sus cómplices,
cuya larguísima trayectoria terrorista es reconocida
incluso en varios informes desclasificados del FBI.
Elpidio
Núñez, entonces acompañado de otro dirigente
extremista, Diego Suárez, se entrevistó con el
Presidente de Uruguay, ya en el mes de febrero del
2002, poniendo a su disposición fondos de la mafia
miamense a cambio de un apoyo ciego a sus
maquinaciones.
En
cuanto a Luis Zúñiga, el otro directivo del CLC que
entregó la medalla a Batlle, también tiene un pasado
que prefiere olvidar.
Salido de Cuba en 1970 por la Base Naval de
Guantánamo, este colaborador activo de la CIA fue
sancionado en 1974 cuando realizaba una infiltración
armada en Cuba. En los años 1990, cuando era
responsable de actividades terroristas en la FNCA,
reclutó a cubanos que viajaban a Estados Unidos para
la realización de sabotajes en la Isla.
En
agosto del 2001, se integró a la organización
neofascista de Ninoska Lucrecia Pérez-Castellón y de
su marido, Roberto "Macho” Martín Pérez, hijo del
esbirro Lutgardo Martín Pérez, de amplia carrera
como asesino en las tiranías de Machado y Batista,
quien dirigió en Miami un grupo de ajuste de cuentas
de triste fama.
Pero estos antecedentes no impiden a Zúñiga
proclamarse “defensor de los derechos humanos” y de
aparecer en Ginebra para participar del espectáculo
anticubano montado por Washington.
Entre los amigos de Batlle, directivos del CLC, se
encuentran también el ex chairman de la FNCA,
Alberto Hernández, y Feliciano Foyo, a quien Posada
denunció como sus principales proveedores de fondos
para sus actividades criminales; Horacio García,
quien también manejó las actividades terroristas de
la FNCA, e Ignacio Sánchez, un abogado de la Bacardí
que colaboró en la redacción de los artículos clave
de la Ley Helms-Burton contra Cuba.
Alberto Hernández tuvo el “privilegio” de contratar
como escolta y mercenario, antes de su arresto en
Panamá con Posada, a Gaspar Jiménez Escobedo, ex
dirigente del CORU y terrorista del Plan Cóndor en
Argentina.
“YO
VOTO POR MIAMI”
Otro terrorista, Carlos Alberto Montaner, “líder”
de su Unión Liberal Cubana, estaba en la pequeña
reunión privada para felicitar al “heroico”
Mandatario uruguayo. Condenado en Cuba en 1961
cuando camuflaba explosivos en paquetes de tabaco,
se encargó más tarde de facilitar el ingreso a
Francia del terrorista Juan Felipe de la Cruz, quien
murió al estallarle la bomba que iba a poner en la
Embajada cubana en París.
Montaner
opinó que la ''reunión fue muy buena”, porque
Uruguay es un país que tiene una “presencia
diplomática importante”, que “puso al servicio de la
causa”.
Extrañamente, precisó el Nuevo Herald, “ni
Batlle ni sus portavoces quisieron comentar sobre el
encuentro con la prensa, la cual no pudo asistir a
la reunión”.
La
FNCA tuvo la desagradable obligación de delegar un
representante a la ceremonia para no dejar a sus
rivales del CLC todo el crédito del show.
Horas después, Batlle se convirtió en el primer
mandatario del continente en apoyar oficialmente el
sueño de Miami de convertirse en la sede permanente
de la hegemónica Area de Libre Comercio de las
Américas.
“Yo
voto por Miami'', machucó Batlle en inglés mientras
era aplaudido por empresarios, diplomáticos y
funcionarios de Gobierno.
Y
por el gobernador de Florida, Jeb Bush, quien
exhibía una amplia sonrisa. |