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PLANES
DE INTERVENCION MILITAR EN LA ISLA
Cuba en
la mira de Estados Unidos
POR PASCUAL SERRANO —tomado de Le
Monde Diplomatique—
A estas alturas
ya nadie duda de que la nueva política exterior de
la Administración Bush está fundamentada en el
intervencionismo militar, sin respeto alguno ni a
las instituciones internacionales ni a la opinión
pública mundial. La excusa de la lucha contra el
terrorismo se ha demostrado la coartada perfecta
para sustituir a la anterior; la amenaza del
comunismo durante la Guerra Fría. Atrás quedan otras
que no se demostraron tan eficaces, como la lucha
contra el narcotráfico. El silencio de las Naciones
Unidas tras la invasión de Iraq, el seguidismo de la
Unión Europea (UE) y el férreo control que mantiene
en la gran mayoría de los países árabes mediante
dictaduras títeres le está garantizando impunidad al
Gobierno norteamericano.
Estados Unidos no deja de enviar globos sonda sobre
sus próximos objetivos militares. Fundamentalmente
Siria, Corea, Irán y Cuba. Tal y como hizo con Iraq,
la estrategia es comenzar a sembrar en las
instituciones internacionales, gobiernos amigos y
opinión pública internacional la semilla de la
complicidad con el terrorismo internacional de los
países objetivo de intervención, su calificación de
dictadura y la acusación de violación de derechos
humanos.
Sin ninguna duda, esa campaña tiene un desarrollo
acelerado sobre Cuba. Veamos cómo.
El pasado 30 de abril, el Gobierno de Estados Unidos
incluye a Cuba una vez más en el listado de países
que auspician el terrorismo a nivel internacional en
el informe anual Patrones del Terrorismo Mundial (2)
, junto con Iraq, Irán, Siria, Sudán, Libia y Corea
del Norte. El informe llega a decir textualmente que
aunque Cuba es signataria de todas las 12
convenciones y protocolos internacionales contra el
terrorismo, y Sudán lo es de 11 de ellos, ambos
países continúan suministrando apoyo a
organizaciones internacionales designadas como
terroristas. Gran paradoja, si se recuerda que en
cuatro ocasiones Cuba ha propuesto oficialmente a
Estados Unidos suscribir un Programa Bilateral de
Lucha contra el Terrorismo, que ha sido siempre
rechazado por el vecino del Norte.
Tampoco olvidemos las declaraciones del
vicepresidente Dick Cheney el día de la ocupación de
Bagdad, afirmando que lo ocurrido es un mensaje
claro a todos los países que practican el terrorismo
(3).
Por su parte, en mayo del 2002 el subsecretario de
Estado, John Bolton, acusaba a Cuba de tener un
programa de armas biológicas.
Son destacables muchas de las declaraciones de
cargos de la Administración Bush, como su propio
hermano Jeb Bush, Gobernador de Florida, quien
afirmó que tras el éxito en Iraq, Washington debe
terminar con el régimen cubano; o el embajador
norteamericano en República Dominicana, Hans Hertell,
quien aseguró que la agresión a Iraq va a mandar una
señal muy positiva y es muy bueno el ejemplo para
Cuba. Añadió que la invasión del país árabe era
solamente el comienzo de una cruzada libertadora que
abarcaría a todos los países del mundo, incluido
Cuba (4).
Las intenciones militares de EE.UU. en Cuba se
evidencian en publicaciones como Military Review,
una revista de la Escuela de Comando y Estado Mayor
del Ejército de EE.UU., donde un artículo del
teniente coronel Geoff Demarest, en la edición de
septiembre-octubre del 2002 (5), aborda sin tapujos
el papel del Ejército norteamericano en una supuesta
transición en Cuba. Si bien ya en el segundo párrafo
afirma que el rol del Ejército estadounidense podría
centrarse en operaciones de estabilidad y de apoyo
en nombre de la aplicación de la ley y/o en apoyo a
agencias de socorro, más adelante ya dedica todo un
epígrafe bajo el elocuente título: ¿Un rol
para el Ejército de los EE.UU.?
Allí comienza detallando todas las excusas
previas que servirían de justificación para la
intervención militar: La migración a la Isla y de la
misma; los arsenales de armas (incluyendo miles de
pequeńas armas con municiones); el enorme sitio de
recolección de inteligencia electrónica en Lourdes;
alegaciones de tráfico de drogas por parte de
miembros del régimen de Castro y un supuesto
programa de investigación y desarrollo de guerra
biológica son sólo unos cuantos de los asuntos a
considerar que posiblemente complicarán la
transición. El texto del teniente coronel termina
diciendo que para el Ejército de los EE.UU. el
mensaje es claro (...) “El Ejército de los EE.UU.
podría ser tan útil por su potencial de interactuar
con los militares cubanos, como por su habilidad de
amenazar a los mismos”.
Si se observan las notas a pie de página referentes
al párrafo que enumera los elementos que
justificarían una intervención del Ejército
norteamericano, se observa que todas estas
afirmaciones se fundamentan en trabajos
periodísticos realizados por agencias y personas
financiadas por el Gobierno de Estados Unidos (El
Nuevo Herald, Miami Herald,
Hermanos al Rescate, Cubanet/Cubanews, Washington
Times, Insight Magazine).
Como veremos más adelante, cuando EE.UU. habla de
libertad de expresión y de periodistas disidentes se
refiere a agencias de prensa y redactores dirigidos
y financiados por el gobierno Bush con el único
objetivo de sembrar argumentos que, posteriormente,
como hemos comprobado en el texto de este militar,
se utilizarán para justificar una intervención.
FINANCIACION DE LA DISIDENCIA
¿Cuáles son los mecanismos de financiación
de esos supuestos periodistas y agencias
independientes?
Desde la Oficina de Intereses de Estados Unidos se
entregaba sistemáticamente ayuda material y
financiera. Desde radios y medios técnicos de todo
tipo, a nóminas de 100 dólares mensuales para todos
los que visitan al jefe de la misión norteamericana
James Cason (ver nota 4).
En el año 2000, la Agencia Internacional para el
Desarrollo de EE.UU. (USAID) donó 670 000 dólares a
tres organizaciones cubanas para ayudar en la
publicación en el extranjero de la obra de
periodistas independientes de la Isla... y
distribuir sus escritos dentro de Cuba (6).
Los fondos que destina la USAID para financiar la
disidencia cubana son excepcionales. Para ayudar a
crear ONG independientes en Cuba, 1 602 000 dólares;
para planificar la transición en Cuba, 2 132 000
dólares; para evaluar el programa, 335 000 dólares.
Todo ese dinero es recaudado por grupos de Estados
Unidos. Veamos quiénes son algunos. Centro para una
Cuba Libre, con la función de recabar información de
los grupos de derechos humanos para diseminarla y
distribuirla, recibió en el 2002, 2 300 000 dólares.
Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, 250 00
dólares; Freedom House, encargados de la cuestión
estratégica para el Programa para la Transición de
Cuba, 1 325 000 dólares; Grupo de Apoyo a la
Disidencia, 1 200 000.
También otros, como el Instituto para la Democracia
en Cuba o el Instituto Republicano Internacional. La
agencia Cubanet recibió en el 2001, 343 000 dólares
y en el 2002, otros 800 000; el Centro Americano
para la Labor Internacional de Solidaridad, que
tiene como objetivo social declarado persuadir a los
inversionistas extranjeros para que no inviertan en
Cuba, 168 575 dólares. Acción Democrática Cubana
recibió 400 000 dólares en el 2002 (7).
Entre 1997 y 2002, la Agencia de Estados Unidos para
el Desarrollo Internacional destinó a esos fines 22
millones de dólares. El 2 de marzo pasado, el
secretario de Estado asistente para Asuntos del
Hemisferio Occidental, Curtis Struble, seńaló que la
USAID invertirá este año otros 7 millones de dólares
como "apoyo económico" en Cuba, y el 26 de ese mes
Colin Powell anunció ante el Senado un presupuesto
de 26 900 000 dólares para las transmisiones de
Radio y Televisión Martí (8).
Radio Martí transmite desde Estados Unidos 1 200
horas semanales, contraviniendo las reglamentaciones
de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y
violando el espacio radioeléctrico cubano con
llamados a la subversión interna, a cometer
sabotajes y a la deserción y emigración ilegal.
Es evidente que detrás de los denominados disidentes
y periodistas y agencias independientes no hay otra
cosa que dinero del Gobierno de Estados Unidos con
un propósito claro y concreto.
LOS LUCHADORES POR LA LIBERTAD
También es importante que se sepa el perfil
de luchadores por la libertad de los denominados
líderes e intelectuales de la disidencia. De los
condenados recientemente, el más significado es el
"poeta" Raúl Rivero.
Antiguo miembro de las asociaciones de periodistas y
escritores de Cuba, sufrió una conversión
vertiginosa: fue contratado por el poderoso
Herald de Miami, el diario más conservador del
Sur de Florida, y catapultado a la vicepresidencia
para el Caribe de la Sociedad Interamericana de
Prensa (SIP), que agrupa a los dueños de principales
medios de Estados Unidos y América Latina. Vieja
cueva de conspiradores de la época de la Guerra Fría
al servicio de Washington.
Una de las figuras más conocidas es Carlos Alberto
Montaner, condenado en Cuba en 1961 por participar
en una organización terrorista que camuflaba
explosivos en paquetes de tabaco. Fugado del país
durante la crisis de los misiles, se alistó en las
fuerzas especiales cubanas del Ejército
estadounidense. Fichado por la CIA en los años
sesenta, recaló en España en 1970, fundando la
Editorial Playor y la agencia de prensa Firmas Press.
Montaner fue el encargado de facilitar el ingreso en
Francia al terrorista Juan Felipe de la Cruz, quien
murió al estallarle la bomba que transportaba.
Montaner es uno de los abanderados explícitos de la
anexión de Cuba a los EE.UU. En 1990 constituyó la
Plataforma Democrática Cubana y al año siguiente la
Concertación Democrática Cubana (CDC), organización
disidente en el interior de la Isla. Entre los
miembros de esta organización se encuentran M S Cruz
Varela, Hubert Matos, Jose Ignacio Rasco y Juan
Suárez Rivas. Carlos Alberto Montaner fue, además,
miembro fundador de la Fundación Hispano Cubana (FHC)
(9).
Otro disidente de proyección internacional, sobre
todo tras recibir el premio Sajarov por el
Parlamento Europeo, ha sido Oswaldo Payá, de quien
se dice ha logrado un masivo apoyo popular en Cuba a
su Proyecto Varela porque lo han suscrito 11 000
cubanos —en un país con once millones de habitantes—
y cinco mil europeos de entre los ciudadanos de los
quince países. Un proyecto que, según consta en
documentos firmados por el también disidente Carlos
Alberto Montaner, se gesta por iniciativa de
gobiernos extranjeros. El propio responsable de la
Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana, James
Cason, admitió que el plan para la transición
democrática es consultado en Miami con la Fundación
Nacional Cubano-Americana y el Consejo para la
Libertad de Cuba, responsables de varios atentados
con muertes de civiles en Cuba y de intentos de
asesinato al Presidente cubano (ver nota 8).
Entre las genialidades de Payá está la de acusar a
Fidel Castro de complacencia con la violación de los
derechos humanos en Guantánamo (10) y declarar en
una entrevista en El País Semanal de Madrid,
del 9 de marzo pasado, que en Cuba bajo la dictadura
de Batista había una prensa increíblemente libre.
Ese brillante intelectual, sin recursos económicos
conocidos, ha estado de gira durante meses por todo
el mundo. Carlos Fazio lo expresa muy claro: La
estrategia para la construcción de líderes es
sencilla y el ejemplo de Oswaldo Payá elocuente: se
crea un membrete, una organización de fachada o una
ONG ad hoc (en su caso el Proyecto Varela);
se le organizan giras bien publicitadas y
programadas para que lo reciban grandes
personalidades (el Papa Juan Pablo II; el jefe del
Gobierno espańol, José María Aznar; el presidente
Vicente Fox, el secretario de Estado Colin Powell),
y se le conceden premios que van haciendo visible al
personaje (Payá recibió el premio Sajarov de
derechos humanos del Parlamento Europeo y ha sido
propuesto como candidato al Premio Nobel). Así se va
construyendo cierto perfil de credibilidad sobre la
figura a potenciar, tarea que es amplificada después
por propagandistas y "grandes plumas democráticas"
distribuidos en los medios masivos de América y
Europa (ver nota 8).
Otra persona significada es Hubert Matos. Pasó dos
décadas en la cárcel por sublevarse junto a sus
hombres (era jefe del regimiento del Ejército
Rebelde en Camagüey), a los diez meses del triunfo
de la Revolución en Cuba. Al salir de la cárcel (y
de Cuba) en 1979, formó el grupo Cuba Independiente
y Democrática (CID). El periodista ex-batistiano,
Luis Manuel Martínez, dijo de Matos que desde que
salió de la Isla "estuvo en manos de la CIA". Fue
director de La Voz del CID, una emisora de onda
corta que emitía hacia Cuba y que estaba financiada
parcialmente por la CIA, como reconoció Jeff Whitte,
propietario de Radio Miami Internacional (ver nota
9).
Una prueba de su espíritu libertador es la respuesta
que le dio al periodista Hernando Calvo Ospina
cuando éste le preguntó por las relaciones de la
disidencia con directivos de empresas que quieren
invertir en Cuba: no damos seguridad a esas
inversiones cuando el régimen caiga; que no se van a
respetar porque han sido cómplices del régimen; que
van a se motivo de fricciones. Ahora, si nos
proponen dar una buena ayuda económica, se puede
negociar" (11).
Tienen gran proyección el clan Estefan (Gloria y
Emilio). Accionistas de Bacardí y por ello
financiadores de actos terroristas en Nicaragua,
Angola y Cuba y cómplices en el robo de patentes
cubanas. Gloria y Emilio Estefan patrocinan otras
organizaciones paraterroristas como Hermanos al
Rescate, quienes durante años han violado el espacio
aéreo cubano con sus aeronaves.
La ex embajadora de Cuba ante la UNESCO, en París,
Martha Frayde fue reclutada por la CIA mientras
desempeñaba este cargo. Junto a Elizardo Sánchez,
Gustavo Arcos y Ricardo Bofill, organizó un
grupúsculo contrarrevolucionario que hacía llegar
información a la delegación estadounidense en la
ONU, sobre presuntas violaciones a los derechos
humanos en Cuba. Representó a Gustavo Arcos en la
inauguración de la Fundación Hispano Cubana (FHC) en
Madrid (ver nota 9).
Últimamente está muy de moda la escritora Zoe
Valdés, absolutamente desconocida hasta que recibió
el premio Planeta. Poco antes del comienzo de la
guerra de Iraq escribió un texto en el diario El
Mundo (Madrid), en el que afirmaba me dan ganas
de que acabe de estallar la guerra de una vez para
que me dejen tranquila con las dichosas firmas. El
periodista español Javier Ortiz califica las
opiniones de Zoe Valdés durante una conversación en
1985, cuando era una desconocida escritora, esposa
de un alto funcionario de la Embajada de La Habana
en París y dirigente del Partido Comunista de Cuba,
de "castrismo verdaderamente empalagoso (12).
Por último, dos figuras importantes de origen no
cubano que no podemos olvidar, el francés Robert
Ménard y el mexicano Jorge Castañeda. Ménard es el
secretario general de la ONG Reporteros sin
Fronteras, una organización que al día siguiente de
la muerte de dos periodistas por el cańonazo de un
tanque norteamericano en Bagdad dedicaba la práctica
totalidad de la portada de su página web a la falta
de libertad de expresión en Cuba (13). Preguntado
por el periodista Hernando Calvo Ospina sobre la
prioridad que le daba su organización a Cuba, éste
respondió: es peligroso ser periodista en Colombia o
Perú, pero hay libertad de prensa. En estos países
existen periodistas asesinados y en la cárcel, pero
los familiares y colegas se pueden contentar con
hacer denuncias (ver nota 11).
El pasado 20 de mayo, el Comité de Naciones Unidas
encargado de las ONGs sancionó a Reporteros sin
Fronteras recomendando la suspensión por un año de
su estatuto consultivo por actos incompatibles con
los principios y objetivos de la Carta de las
Naciones Unidas (14).
Respecto a Jorge Castañeda, ex ministro de
Exteriores mexicano, tiene como mérito haber
conseguido terminar la histórica trayectoria de
buenas relaciones de México con Cuba. Su cese como
ministro a finales del pasado ańo fue confirmado
antes por el portavoz de la Casa Blanca, Ari
Fleischer, que por el presidente Fox (15).
EMIGRACION Y DESESTABILLIZACION
Uno de los mecanismos utilizados por EE.UU.
para provocar al Gobierno cubano y desestabilizar a
la sociedad de la Isla es la emigración. La política
norteamericana se fundamenta en incentivar y
propiciar actos de emigración violentos y
espectaculares que proyecten una imagen al exterior
de desesperación. El objetivo no es tener una
política migratoria normalizada, ni siquiera ofrecer
posibilidades en suelo norteamericano a los cubanos
disidentes, es sólo desestabilizar. Una de las leyes
al servicio de ese proyecto es la Ley de Ajuste
Cubano de 1966, duramente criticada por el Gobierno
de la Isla, y que evidencia, una vez más, el doble
rasero de los gobiernos de EE.UU.
A diferencia con cualquier emigrante
latinoamericano, en virtud de la citada Ley de
Ajuste cualquier cubano que llegue a las costas
norteamericanas tiene garantizado el visado. Si el
balsero fuese haitiano sería inmediatamente devuelto
a su país; no así si es cubano.
Tras la crisis de los balseros de 1994, cuando se
produjo una oleada de cubanos que salieron de La
Habana en dirección a EE.UU. sin que el Gobierno
cubano aplicase ninguna restricción, ambos países
firmaron un acuerdo para regular la emigración y
establecieron que EE.UU. concedería a los cubanos
que lo solicitasen 20 000 visas anuales. Sin
embargo, en el 2002 EE.UU. dejó de otorgar 200 de
las 20 000 visas previstas. Y en los primeros 5
meses del año en curso sólo ha otorgado 505, una
cantidad decreciente con relación a igual período en
años anteriores. A este ritmo incumplirán con los
acuerdos migratorios, lo que crea un ambiente de
tensión entre las personas que desean emigrar y que
son incentivadas a salir por vías ilegales. Se da la
circunstancia de que algunos cubanos a los que las
autoridades norteamericanas no le han concedido la
visa para entrar de un modo legal, sí se la dan en
virtud de la Ley de Ajuste Cubano cuando sale en
balsa o secuestrando algún vehículo.
Si se observa, es justo la política contraria que
aplica Europa para disuadir la emigración irregular
africana y latinoamericana. Europa premia a los que
utilizan las vías regulares de las embajadas y
castiga con la repatriación y no admisión durante
varios años a los que vienen en pateras o por vías
ilegales.
El objetivo de EE.UU. con su política de
incumplimiento de los acuerdos migratorios es
aumentar la presión interna e incentivar los
secuestros de naves y aeronaves. Con toda seguridad
si de nuevo el Gobierno cubano aplicase la política
de 1994 dejando vía libre a la emigración
descontrolada, EE.UU. tendría una nueva excusa de
intervención, alegando la amenaza para su seguridad
nacional que supondría la llegada masiva de cubanos
ilegales.
Cuba está sufriendo así el mayor estímulo para la
emigración ilegal. En los siete meses anteriores a
los juicios hubo siete secuestros de naves aéreas y
embarcaciones cubanas.
Estos secuestros, algunos con uso de armas y
rehenes, están considerados por la legislación
internacional como actos de terrorismo y penados por
las convenciones internacionales. Sin embargo, en
cuatro de estos casos EE.UU. no ha abierto ningún
proceso penal contra los secuestradores, quienes
permanecen libres en suelo norteamericano.
Según ha señalado Fidel Castro ese plan comenzó a
producirse el mismo día que iniciaron la guerra,
aproximadamente dos horas antes de comenzar la
agresión militar en Iraq, es decir, alrededor de las
siete horas de la noche, con el secuestro de un
avión de pasajeros que volaba entre Nueva Gerona,
Isla de la Juventud, y La Habana, llevado a cabo por
seis delincuentes comunes que esgrimieron cuchillos
similares a los de los secuestradores de los aviones
de pasajeros norteamericanos que estrellaron contra
las Torres Gemelas. Al avión cubano de pasajeros
desviado de su ruta con 36 personas a bordo, lo
obligaron a aterrizar en Cayo Hueso. (...) A los
pocos días un fiscal de Miami decretó el derecho a
la libertad provisional de los secuestradores. Tal
cosa no ocurría desde hacía nueve ańos, cuando se
firmaron los acuerdos migratorios entre Estados
Unidos y Cuba, y tiene lugar repentinamente dos
horas antes de la guerra (16). Esta impunidad
permitió que comenzaran a sucederse más secuestros
con decenas de rehenes.
La complicidad de EE.UU. en el terrorismo de los
secuestros es tal, que el pasado 10 de junio un juez
norteamericano confiscaba al Gobierno cubano y
subastaba tanto el DC-3 secuestrado que aterrizó en
Cayo Hueso como el aparato ruso AN-24 secuestrado en
abril por un hombre armado con granadas (17).
No sólo no se castigaba a los terroristas que
secuestran aeronaves civiles con rehenes y armados
con granadas, sino que se le confiscan al
propietario —el Gobierno cubano— y se sacan a
subasta.
Toda esta estrategia obedece a un plan concebido de
antemano, que consiste en provocar con la ola de
secuestros una crisis migratoria que sería utilizada
como pretexto para un bloqueo naval, lo que
inevitablemente conduciría a una guerra. Así,
cínicamente, Kevin Whitaker, jefe del Buró Cuba del
Departamento de Estado, advirtió a La Habana que los
secuestros de aviones y embarcaciones cubanas
constituyen una amenaza para la seguridad de Estados
Unidos.
Los comportamientos de los gobiernos cubano y
norteamericano son diametralmente opuestos ante los
actos de secuestro de aviones. Mientras que del
total de 51 aviones cubanos secuestrados entre 1959
y 2001, muchos han sido confiscados por Estados
Unidos y ni un solo secuestrador ha sido sancionado,
Cuba ha condenado a 69 responsables de los 71 casos
de aviones secuestrados en EE.UU. y desviados a
Cuba, los otros dos fueron puestos a disposición de
la justicia norteamericana (18).
UNA HISTORIA DE TERRORISMO
La posibilidad de una intervención
norteamericana en Cuba es tan real como lo demuestra
la trayectoria de acciones hostiles y terroristas,
planes de atentados contra el Presidente y
violaciones constantes de la legislación
internacional por parte de EE.UU. para terminar con
el sistema socialista cubano.
Desde el intento de invasión de Playa Girón en 1962,
las acciones armadas se cuentan por cientos. Uno de
los actos más salvajes lo constituye la explosión de
un avión de Cubana de Aviación en pleno vuelo en
1976, en Barbados, en el que murieron 73 personas a
bordo y la ola de atentados terroristas a las
instalaciones turísticas que tuvo lugar en la década
del los 90, organizados y financiados por la
Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y que
provocó la muerte de un turista italiano.
Según el Gobierno cubano, la política terrorista
norteamericana ha costado a Cuba la muerte de 3 478
de sus ciudadanos y ha dejado incapacitados o
afectados a 2 099. El Gobierno de Estados Unidos ha
tolerado, e incluso atentado físicamente en cientos
de ocasiones contra el presidente Fidel Castro y
otros dirigentes de la Revolución. Es el responsable
del sabotaje al buque francés Le Coubre; del
incendio y destrucción de la tienda El Encanto; el
que organizó y apoyó con sus fuerzas armadas la
fracasada invasión de Playa Girón; el responsable de
numerosos ataques piratas aéreos y navales contra
poblaciones cubanas indefensas e instalaciones
civiles; el que ha apoyado la quema de cañaverales,
el ametrallamiento sobre territorio cubano, el
ataque contra humildes pescadores cubanos y el
asesinato de combatientes de la Policía Nacional
Revolucionaria y Tropas Guardafronteras.
El Gobierno de Estados Unidos tiene responsabilidad
en los actos terroristas cometidos con bombas y
explosivos contra las misiones diplomáticas de Cuba
en Portugal, ante la ONU y en otros países, causando
la muerte y heridas graves a funcionarios
diplomáticos cubanos. Es responsable de la
desaparición física de diplomáticos cubanos en
Argentina, y del asesinato de otro diplomático en la
propia ciudad de Nueva York.
Esas acciones continúan todavía hoy. El 26 de abril
de 2002 se desarticulaba un plan para atentar contra
el mítico cabaret Tropicana mediante un atentado con
explosivos que ponía en peligro la vida de más de
mil personas, según revela el agente cubano
infiltrado en el comando, Percy Francisco Alvarado
(19).
El pasado 6 de abril, el periódico Sun Sentinel,
de Florida, relata cómo la organización paramilitar
Comandos F-4 se entrena con armas pesadas para
realizar acciones armadas contra Cuba y para una
posible invasión de ese país.
La actitud de Estados Unidos respecto al terrorismo
es todo lo contrario a la cubana. Cuba aprobó el 20
de diciembre de 2001 una ley contra actos de
terrorismo que establece duras penas para quienes
utilizaran territorio cubano, incluso, para
organizar actos o financiarlos contra otros países,
como Estados Unidos. En cambio, en suelo de éste
siguen entrenándose grupos paramilitares para actuar
contra Cuba.
Otra de las pruebas del cinismo norteamericano es la
detención de cinco cubanos que cumplen largas
condenas en prisión, incluyendo dos cadenas
perpetuas, cuando intentaban detener a grupos
terroristas de ultraderecha exiliados en Miami que
iban a perpetrar actos violentos contra Cuba.
Conocedores de esas intenciones, los cinco cubanos
informaron a las autoridades norteamericanas y como
respuesta fueron encarcelados acusados de espionaje.
MEDIOS DE COMUNICACION
Y mientras todo esto sucede, los medios de
comunicación continúan con sus campañas de acusación
y acoso a Cuba. Al mismo tiempo que se difunden
ampliamente los manifiestos que condenan a la Isla,
se silencian los que muestran su apoyo como el
suscrito por más de tres mil intelectuales, artistas
y profesionales de 69 países, entre ellos cuatro
premios Nobel, bajo el título A la conciencia
del mundo (20).
Mientras se airean las críticas de José Saramago se
omiten los apoyos de Adolfo Pérez Esquivel, Noam
Chomsky, Ernesto Cardenal, Mario Benedetti, Augusto
Roa Bastos, Gabriel García Márquez o Rigoberta
Menchú. La prensa presenta como disidentes a quienes
pusieron bombas en hoteles habaneros en 1998 y a
quienes secuestran aviones y barcos.
Se condenan sentencias judiciales cubanas a
secuestradores y se silencian masacres de otros
gobiernos para resolver secuestros similares, como
el del teatro de Moscú con un centenar de muertos
entre rehenes y terroristas chechenos o el asesinato
a sangre fría por orden de Fujimori de los
secuestradores de la embajada japonesa en Lima.
UNION EUROPEA
Por su parte, la Unión Europea (UE),
liderada en su política contra Cuba por José María
Aznar, ha demostrado más que nunca su hipocresía y
doble rasero con la Isla. Quienes nada han dicho
sobre la violación del Derecho Internacional en la
invasión de Iraq, quienes jamás condenaron la pena
de muerte contra menores de edad, enfermos mentales
y extranjeros a los que no se les permite la
atención consular a la que tienen derecho hasta
alcanzar las 71 ejecuciones en Estados Unidos el
pasado año, ahora claman contra Cuba.
La UE hace un llamamiento a las autoridades cubanas
para que eviten el sufrimiento inútil de los
prisioneros y no los sometan a tratos inhumanos,
mientras mira para otro lado ante los más de
seiscientos presos en el campo de concentración de
Guantánamo, algunos con nacionalidad europea,
torturados, sin derecho a asistencia jurídica y sin
visitas de familiares. Una UE que silencia los miles
de presos en cárceles de Estados Unidos tras los
atentados del 11deseptiembre por el delito de ser
musulmanes, sin garantías jurídicas, sin juicios y
ni siquiera haber publicado sus nombres.
Medidas de castigo diplomáticas, suspensión de
acuerdos de comercio y de cooperación, cancelación
de visitas gubernamentales bilaterales, reducción de
la participación de los estados europeos en
acontecimientos culturales, invitación a los
disidentes cubanos a las embajadas en La Habana,
suspensión de programas de cooperación y solidaridad
con Cuba. Esas son las respuestas de la UE contra un
país que sólo exige el respeto a la Carta de las
Naciones Unidas, que reconoce el derecho de Cuba a
escoger su propio sistema político, reconoce el
respeto al principio de igualdad entre los estados y
el derecho a la libre determinación de los pueblos.
El divorcio entre la opinión pública y los gobiernos
seguidistas de EE.UU. nunca ha quedado tan en
evidencia como en el caso de Cuba. Mientras la gran
mayoría de los presidentes aplican sobre la Isla las
políticas que les son dictadas por Bush, las
manifestaciones de apoyo y solidaridad se suceden
espontáneamente donde quiera que vayan los
gobernantes cubanos. Todos esos gobiernos, y en
especial el norteamericano, deben saber que sus
actos de agresión y acoso a Cuba no son compartidos
por sus pueblos. Unos pueblos que deben denunciar y
enfrentar una campaña internacional que busca sentar
las bases que justifiquen una intervención militar
que, en nombre de la democracia y de los derechos
humanos, sólo puede traer muerte y saqueo.
Notas:
1 Maurice Lemoine, América Latina, Cuba y la
democracia, Le Monde diplomatique edición Cono Sur,
junio de 2003.
2 Ver web de Departamento de Estado de EE.UU.
http://usinfo.state.gov/espanol/terror/03043001.htm
3 Jorge Isunza. No nos dejemos manipular.
www.rebelion.org/internacional/030417insunza.htm
4 Miguel Bonasso. Topos y condenas.
www.rebelion.org/internacional/030414bonasso.htm
5 http://www-cgsc.army.mil/milrev/spanish/SepOCt02/demerest.asp
6 Informe USAID, Evaluation of the USAID Cuba
Program, 2001. Citado por Alan Woods y Roberto Sartí
en Cuba: ejecuciones y represión. Un punto de vista
de clase. El Militante.
Ver www.rebelion.org/internacional/030516woods.htm
7 Conferencia de Prensa del ministro Felipe Pérez
Roque el 9 de abril del 2003.
Ver en www.lajiribilla.cubaweb.cu y http://www.rebelion.org/internacional/030412roque.pdf
8 Carlos Fazio. Cuba: Los beneficios de una eventual
era postrevolución. La Jornada. México.
Ver www.rebelion.org/internacional/030518fazio.htm
9 José Daniel Fierro. Quieren Guerra.
http://www.rebelion.org/spain/030610fierro.htm
10 Pascual Serrano. Fidel Castro, violador de
derechos humanos en Guantánamo.
http://www.rebelion.org/ddhh/serrano231202.htm
11 Hernando Calvo Ospina, Katlijn Declerq.
¿Disidentes o mercenarios?. Ediciones Vosa. Madrid,
1998.
12 Ver http://www.javierortiz.net/jortiz1/diario2003/18.2003.html
13 Adolfo Mena. Cuba e Iraq.
http://www.rebelion.org/internacional/030411mena.htm
14 Pascual Serrano. La ONU inicia el proceso de
expulsión de Reporteros sin Fronteras como entidad
consultiva por "actos incompatibles con los
principios y objetivos de la Carta de las Naciones
Unidas”.
Ver http://www.rebelion.org/medios/030529rsf.htm
15 Pascual Serrano. Antes de que el Presidente
mexicano aceptase la renuncia de su ministro
Castañeda, Bush ya lo estaba despidiendo
http://www.rebelion.org/internacional/fox150103.htm.
16 Entrevista a Fidel Castro de Miguel Bonasso.
Página 12. Argentina.
Ver http://www.rebelion.org/internacional/030514fidel.htm
17 Frank Martin. World Data Service.
Ver http://www.rebelion.org/internacional/030604marin.htm
18 Declaración del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Cuba (MINREX) del 2 de mayo del 2003.
Ver http://www.rebelion.org/internacional/030509cuba.htm
19 Percy Francisco Alvarado. Objetivo: Cabaret
Tropicana.
www.rebelion.org/internacional/030523godoy.htm
20 Ver
http://www.rebelion.org/internacional/030503pl.htm
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