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Colapso
en Cancún
POR JOAQUIN ORAMAS
EL fracaso de las
negociaciones en la reunión ministerial de la OMC
en el balneario mexicano de Cancún abre una
interrogante sobre el futuro de las negociaciones
entre Norte y Sur en torno al proteccionismo de
países industrializados a importantes productos que
desvirtúan el mercado internacional agrícola.
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Los
manifestantes contra
el neoliberalismo
consideran la firmeza
del Tercer Mundo como
un triunfo.
REUTERS
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El final abrupto y
sin acuerdos de la reunión fue calificado como un
triunfo de los países pobres y de la Sociedad
Civil, pues impidieron que los gobiernos ricos
impusieran sus criterios y sus presiones. El tema de
los subsidios agrícolas fue el centro de las
discusiones hasta el último momento, pero las
delegaciones de Estados Unidos y de la Unión
Europea se negaban a ceder.
Este fracaso pone
en duda el futuro de la OMC, según algunas
delegaciones del Tercer Mundo.
Sin embargo,
delegados de Brasil, Argentina y Ecuador dijeron que
las negociaciones sobre el comercio agrícola no han
terminado y que se proponen mantener unidos al grupo
de 22 países en vías de desarrollo en las
discusiones sobre el tema para que se cumpla el
acuerdo de la 4ª Conferencia de la OMC en Doha de
avanzar a un sistema de comercio que ayude a los
países en desarrollo a salir de la pobreza.
Reiteraron que el
70% de los pobres del mundo viven en áreas rurales
y dependen de la agricultura. De ahí la necesidad
de reformar las reglas del comercio mundial.
Asimismo se fundamentan en las metas de desarrollo
del milenio fijadas por la ONU, que incluyen lograr
que la población que vive con menos de un dólar
diario sea en el 2015 la mitad que en 1990.
Eso sólo puede
lograrse con apoyo a los agricultores pobres, que no
pueden salir de la pobreza si son forzados a
competir con productos que reciben subsidios de los
países ricos, tanto para la exportación como en el
mercado interno.
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