|
EN
PINAR DEL RIO A UN AÑO DE LOS HURACANES
ISIDORE Y LILI
Recuperado el 58%
de las viviendas
POR ALBERTO D. PEREZ —especial
para Granma Internacional—
EL 20 de septiembre del 2002 el huracán Isidore
afectó severamente a la provincia de Pinar del Río,
la más occidental de Cuba, luego de provocar
cuantiosos daños en la Isla de la Juventud, en el
Sur del país.
Diez días más tarde, el 30 de septiembre, otro
ciclón tropical tan potente como el anterior,
nombrado Lili, siguió el mismo rumbo que su
predecesor y completó la devastación económica en
ambos territorios.
Tan sólo en Pinar del Río, ambos huracanes
derribaron o dañaron 75 380 viviendas, la tercera
parte del fondo habitacional de la provincia. Los
meteoros también dejaron maltrechos otros miles de
objetivos económicos y sociales, tales como casas de
tabaco, escuelas, instalaciones de salud y los más
diversos centros de trabajo.
Un año después, tal parecería que un poderoso
fenómeno de trabajo y solidaridad humana arrasó
también —aunque en el mejor sentido de la palabra—
al hermoso territorio de la más occidental de las
provincias cubanas.
Durante una visita a Pinar del Río, una misión del
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD) pudo comprobar el avance de las obras de
reconstrucción, con un total de 37 320 inmuebles
reparados en lo fundamental, el 58% de los
destruidos o dañados por ambos huracanes.
El vicepresidente del Consejo de la Administración
Provincial, Luis Rodríguez, recordó que, ante la
magnitud de la catástrofe, las autoridades
decidieron acometer de inmediato la reparación de
las viviendas que quedaron en pie, incluyendo las 11
754 a las que ambos huracanes llevaron los techos.
"Al trazar esa estrategia —dice Luis Rodríguez—
intentamos evitar que las viviendas sufrieran daños
mayores. Al mismo tiempo, buscamos refugios
temporales para las familias que perdieron sus
hogares".
El vicepresidente provincial añadió que
simultáneamente se trabajó en la reconstrucción
—muchas veces total— de los aposentos dedicados al
cultivo y procesamiento de la hoja tabacalera, uno
de los principales renglones económicos de la
provincia, así como en el resto de las edificaciones
estatales dañadas por ambos fenómenos tropicales.
"Esa estrategia ha dado excelentes resultados",
afirmó para Granma Internacional el
presidente en Pinar del Rìo del Instituto Nacional
de la Vivienda, Pablo Véliz.
En la actualidad, se trabaja en la construcción de
casi 2 300 nuevas viviendas, de las cuales 55 se
levantan en el poblado pesquero de Cortés, en el
Sudoeste pinareño, severamente dañado por ambos
huracanes hace un año. Muchos pescadores perdieron
sus hogares, situados junto a la costa.
En esta oportunidad, el nuevo asentamiento ha sido
ubicado en un lugar seguro, a unos 200 metros del
litoral, aprovechando un donativo de 4 millones de
coronas suecas (472 255 USD) efectuado por el Reino
de Suecia a través del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Esta suma permitirá también rehabilitar otras 16
viviendas e instalar un servicio de agua potable y
una red de saneamiento de albañales para los casi 4
000 habitantes de esa comunidad agrícola y pesquera.
En Cortés, la misión del PNUD, encabezada por su
Representante Residente en Cuba, Bruno Moro, fue
recibida por el Presidente de esa localidad costera,
Roberto Valdés, quien resaltó la importancia social
de este donativo sueco.
Arnulfo Ramos, presidente del Consejo Popular
Cortés, confirmò para GI el entusiasmo que
reina entre la población de ese tan pintoresco lugar
de la geografía pinareña ante los avances que ya se
están materializando.
Allí, dice Ramos, ya se trabaja activamente en los
preparativos para la siembra de tabaco, en el
cultivo y cosecha de legumbres y tubérculos
comestibles y en las faenas de pesca, principalmente
langostas y peces de escamas.
La visita permite comprobar las razones de ese
optimismo de las autoridades y residentes por igual.
La comunidad debe estar lista para su inauguración y
entrega en marzo entrante.
Próximamente comenzará en las localidades de Isabel
Rubio y Campo Alegre, también en el Sudoeste de
Pinar del Río, la construcción de otras 176 y 56
viviendas, respectivamente, mediante un donativo de
un millón de euros realizado por el Gobierno de
Bélgica a través del PNUD.
En esa oportunidad, la entrega también servirá para
financiar obras inducidas de acueducto y
alcantarillado con participación popular.
Bruno Moro agradeció a las autoridades provinciales
y locales por su detallada información sobre el
trabajo que se viene cumpliendo. "La visita —agregó—
nos ha permitido apreciar lo que se ha hecho y lo
que se está haciendo en favor de los damnificados.
Estaremos aquí en marzo próximo para la inauguración
de esta comunidad, indicó.
Ni más ni menos que
un gran huracán de solidaridad que, en la hora de la
adversidad, levanta y cimienta edificios de amistad
y cooperación entre países y pueblos muy distantes
entre sí. •
OBRAS
DE REHABILITACIÓN DE DAÑOS EN DIVERSOS SECTORES
• VIVIENDAS:
Reconstruidas o reparadas 37 320 (58% del total)
Educación:
Reconstruidas 511 instalaciones educativas
Salud:
Reconstrucción o reparación de 281 instalaciones
Electricidad:
3 500 nuevos postes y 273 transformadores
Comunicaciones:
2 700 nuevos postes e instalación de fibra óptica
Agricultura general:
Rehabilitación de 9 500 ha. de cultivos varios
Agricultura tabacalera:
Reconstrucción de 11 000 aposentos para curar
tabaco. |