CANCILLER PEREZ ROQUE HABLA EN LA ASAMBLEA GENERAL
El futuro de
la ONU se decide en Iraq
NACIONES UNIDAS (PL).- El
ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe
Pérez Roque, reafirmó que "no debemos ni podemos
renunciar al multilateralismo, ni a las Naciones
Unidas y la lucha por un mundo de paz, justicia,
equidad y desarrollo para todos".
Al exponer este viernes en la
Asamblea General de la ONU la posición de Cuba
respecto a los cruciales problemas del mundo actual,
lo calificó de "peor y más peligroso" que cuando
nació la Organización mundial en un escenario
bipolar.
Dijo que debería basarse en el
reconocimiento honesto y generoso de la única
superpotencia que, lejos de perturbar, debe
contribuir a la construcción de un mundo pacífico y
con derecho a la justicia y el desarrollo para
todos.
"Desafortunadamente los que
más capacidad tienen para prevenir y eliminar las
amenazas a la paz, son los que hoy provocan la
guerra", remarcó.
A renglón seguido se refirió a
la guerra desatada por Estados Unidos en Iraq, y
demandó que cese cuanto antes la ocupación allí, y
dejen a los iraquíes establecer libremente su propio
gobierno, instituciones y decidir sobre sus recursos
naturales, por lo que "no dejarán de combatir".
"En el desenlace de la crisis
internacional creada por la guerra en Iraq se decide
hoy el futuro de las Naciones Unidas", advirtió.
Luego de señalar que el más
grave de los peligros que hoy acechan es que
persista un mundo donde impere la ley de la selva,
el poderío de los más fuertes, preguntó si se
impondrá una dictadura mundial sobre los pueblos o
se preservarán la ONU y el multilateralismo.
Pérez Roque se refirió también
al sufrimiento del pueblo cubano durante más de
cuatro décadas de agresiones y bloqueo económico.
En otra parte de su discurso
pugnó por enfrentar sin más dilación una reforma
real, y sobre todo un profundo proceso de
democratización de las Naciones Unidas.
"Lo prueba la vergonzosa
incapacidad del Consejo de Seguridad para impedir la
guerra en Iraq, primero, y después para siquiera
exigir al gobierno de Israel que no expulse o
asesine al líder del pueblo palestino", argumentó.
En ese sentido apuntó que el
empleo por el gobierno estadounidense en 26
ocasiones del derecho de veto para promover los
crímenes de Israel constituye la prueba de que hay
que abolir ese injusto privilegio.
"Necesitamos rescatar el papel
de las Naciones Unidas, y que todos los Estados
pequeños y grandes, respeten su Carta", reclamó.
Aludió a los 17 millones de
niños que morirán este año por desnutrición y
enfermedades prevenibles y los mil 200 millones de
personas que sufren pobreza extrema.
De igual forma criticó la
oferta de los países desarrollados de ayuda oficial
al desarrollo de 53 mil millones de dólares a cambio
del cobro de la deuda externa de los países pobres
que sobrepasa los 350 mil millones de dólares.
Expresó que ese cuadro de
injusticias y peligros para la mayoría de los países
no fue el que soñaron los fundadores de las Naciones
Unidas.
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