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Rebelión de pilotos de combate provoca reacción
política en Israel
TEL AVIV.— La
fuerza aérea israelí ataca a civiles inocentes en
los territorios palestinos. Los ataques ilegales e
inmorales son una consecuencia directa de la
constante ocupación de los territorios, que corrompe
moralmente a la sociedad israelí.
Relata
DPA que estas acusaciones no las han hecho ni
defensores de los derechos humanos ni críticos con
Israel, sino 27 pilotos de la reserva en una carta
abierta enviada el miércoles a su jefe, Dan Haluz.
El anuncio de
los pilotos de que van a negarse a obedecer órdenes
que califican de inmorales e ilegales, ha provocado
lógicamente fuertes reacciones.
En Israel no
existe la objeción de conciencia y el negarse a
cumplir una orden no es precisamente un delito leve.
Aún así, soldados y oficiales se han negado ya en
varias ocasiones a seguir órdenes, sobre todo cuando
se trata de operaciones especialmente polémicas,
como la invasión al Líbano de los años ochenta, o se
les envía como tropas de ocupación a Cisjordania.
Pero en esta
ocasión han sido los pilotos, considerados la elite
de las filas castrenses. Entre los 27 rebeldes hay
nueve pilotos en activo.
Un piloto de
reserva de un helicóptero de combate Apache relató
que en una ocasión se le ordenó que disparara contra
una masa de gente. Pese a la fuerte presión que
recibió, no lo hizo.
Tras el
"asesinato selectivo" del líder de HAMAS, Salah
Shehade, en julio del 2002, el jefe de la fuerza
aérea israelí, Haluz, aseguró que los pilotos podían
"dormir bien" tras el ataque. Pero durante el
bombardeo nocturno contra un edificio de viviendas
en Gaza no murió solo Shehade, sino también 14
civiles, en su mayoría niños que se encontraban
durmiendo.
El hecho de que
los generales de la fuerza aérea reconocieran
posteriormente que sabían que cerca del líder de
HAMAS había civiles y niños, fue el detonante de la
iniciativa de los pilotos rebeldes. |