La motivación, otro pilar de la
longevidad
POR JOAQUIN ORAMAS
LA
experiencia acumulada por la doctora Teresa Orosa
como rectora de la Universidad del Adulto Mayor
ratifica el criterio de que la motivación es uno de
los pilares para lograr la expansión de la vida e
incluso llegar a los 120 años.
Si
importante es la buena salud, la nutrición adecuada,
vivir en ambiente favorable, realizar ejercicios
físicos, tanto lo son las motivaciones que producen
interés, entusiasmo y la alegría de vivir, dice,
para recordar que los adultos mayores necesitan
transmitir las experiencias desarrolladas y sentirse
útiles. Como extensión de este concepto la profesora
revela que las emociones se acumulan a lo largo de
la vida .
Quiere
decir, desde las más tempranas edades, pues en todas
ellas se aprende y el ser humano recibe impactos que
forman el comportamiento, que comienza en la
infancia, continúa en la adolescencia, y alcanza
mayor fuerza en la edad adulta hasta la vejez. Todas
estas etapas se relacionan con el entorno,
condiciones sociales y familiares.
Subraya que el ser humano, desde que nace y a lo
largo de la vida, recibe impresiones que se reflejan
en su carácter. En la infancia marca principalmente
la figura materna y también la paterna, al ingresar
en la escuela entra en su vida otra persona
fundamental, el maestro, cuya palabra influye en el
niño como parte del ambiente educativo. Destaca la
profesora Orosa la importancia del nuevo sistema de
la escuela primaria en Cuba, donde el máximo de
alumnos es de veinte por maestro. Califica de muy
importante este hecho porque contribuye a lograr
mayor desarrollo de las motivaciones y la
individualidad del escolar.
Continúa el desarrollo en la adolescencia y la
juventud temprana cuando adquieren mayor
repercusión los amigos coetáneos y las
personalidades que se destacan en distintas
actividades. Edad que califica de muy enriquecedora
en la personalidad y en la que seguidamente surge
otra figura que nos va acompañar en las emociones.
Se refiere a la pareja, que potencia o frena el
desarrollo de la personalidad, según el resultado de
la relación, que estará presente en la edad madura
de los 30 a los 60 años.
En la
adultez fundamentalmente se crea la familia, nacen
los hijos, que influye tanto a la madre como al
padre, cuya actividad se tipifica con el trabajo.
Mientras que con el devenir de la llamada tercera
edad y la jubilación influyen el tiempo libre y el
ocio, que en el caso de Cuba actúa mayormente en la
labor doméstica.
En
conferencia que ofreció para integrantes del Club de
los 120 Años, en el Hotel Nacional, de La Habana, la
doctora Orosa se extiende en las vivencias de cada
persona y su influencia en el desarrollo de las
motivaciones en la vida social.
Haciendo un recorrido por las distintas edades
explica la formación que van adquiriendo las
personas, en cuyo contexto se conforma el desarrollo
motivacional. En la edad temprana, indica, la
conciencia de sí, en la escolar la evolución de la
esfera volitivo-emocional y las cualidades morales,
en los adolescentes el desarrollo de la
autoconciencia, en la edad juvenil la concepción
científica del mundo y la autodeterminación, en el
adulto medio maduro, la llamada autoconciencia
crítica y en el adulto mayor, la denominada
autotrascendencia .
Esta
quiere decir, la necesidad desde el punto de vista
psicológico de quedarse o legar a los que lo rodean.
Hemos construido esta subjetividad y desarrollo de
motivaciones a lo largo de la vida y después, antes
de irnos, sentimos la necesidad de quedarnos en
quienes nos rodean, de quedarnos desde el punto de
vista emocional, asegura la doctora Orosa.
No
podemos hablar de la motivación en abstracto sin
haber profundizado algo en lo que es el desarrollo
de la psicología del individuo a lo largo de la
vida, donde se van conformando las motivaciones.
Evolución que se puede enriquecer con nuevas metas
que la persona mayor se proponga en esta larga etapa
de su existencia, pues continúan sus motivaciones e
individualidad, que le ayudan igualmente a prolongar
la vida con calidad, aprovechando con utilidad el
tiempo libre, concluye.
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