La
familia, elemento básico para la salud
POR JOAQUIN ORAMAS
EL aumento de la esperanza de vida geriátrica ha
posibilitado que se incremente la cantidad de
longevos con sus implicaciones socio-económicas y
médicas muy especiales, particularmente en Cuba,
donde crece la posibilidad de que muchas personas
puedan alcanzar los 120 años de edad.
El
rango de supervivencia de la población cubana lo
demuestra, pues según estudios realizados en la
Isla, alrededor del 87% de los cubanos están en
condiciones de sobrevivir los 60 años, más de la
media europea y por encima del promedio de América
Latina. Actualmente en la Isla la esperanza de vida
de las personas que cumplen 75 años es de 10, 20
años y los que arriban a 80 años es 7,6 para ambos
sexos.
Según
datos del Fondo de Naciones Unidas para la
Población, por tal nivel de supervivencia, Cuba
alcanzará una de las mayores proporciones de
personas con 80 años o más. ¿Cómo este pequeño país,
con limitaciones económicas y bloqueado por la
superpotencia del planeta ha logrado tales
resultados?
La
respuesta está en la propia Revolución Cubana, en la
que la vida del hombre es la esencia y para ello ha
trabajado, afirma el doctor Aldo de Jesús Muñoz, en
su conferencia Concepto de Longevidad
Satisfactoria, pronunciada en el evento sobre el
tema celebrado recientemente en La Habana. El
concepto de Longevidad Satisfactoria se considera
como una condición de máxima expansión posible de la
vida con salud y bienestar que permitan a los
adultos mayores satisfacer sus expectativas
personales y lograr la plena adaptación al medio
ecológico y social en que se desarrolla.
Ampliando la idea, enfatiza en los cambios radicales
promovidos en el país en la concepción de la
atención social y de salud garantizada para la
totalidad de la población con los principios básicos
de universalidad, gratuidad y accesibilidad.
El
profesor Muñoz señala que el trabajo comunitario es
la base del servicio de la salud en el país, en la
cual la prevención y la atención a los grupos más
frágiles encuentran cuidado especial. Explica
entonces el papel que desempeña la medicina
familiar, teniendo en cuenta que la familia es el
elemento principal en la búsqueda de la vida
saludable para los cubanos.
Indica que una parte importante de los núcleos
familiares del país cuentan, al menos, con un adulto
mayor entre sus componentes. La incorporación masiva
de la mujer al trabajo y a la vida social, entre
otros determinantes, hace que las responsabilidades
del hogar tengan, en muchos casos, a las personas
mayores como protagonistas, añade el conferencista,
quien advierte que todo esto depende de la salud de
aquéllas.
Si
tenemos en cuenta que menos del 1% de los adultos
mayores cubanos viven en instituciones familiares,
no resulta ocioso considerar que el protagonismo de
los ancianos, especialmente la mujer mayor, mantiene
una posición importante en el equilibrio y
estabilidad de muchas familias.
Por
otra parte, al examinar la llamada transición
demográfica y epidemiológica, afirma el doctor
Muñoz, que serán determinantes en los cambios que la
práctica de la medicina familiar registrará en los
próximos años, cuando el envejecimiento será una
razón mayor en las transformaciones que
necesariamente reflejará la Medicina y el desarrollo
de los servicios de la salud. Reiteró el doctor
Muñoz la necesidad de tomar en cuenta la longevidad
como elemento importante de estos cambios en los
patrones que tradicionalmente los han regido.
Transformaciones que contribuirán al propósito de
alcanzar los 120 años con calidad de vida.
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