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CLUB DE LOS 120 AÑOS
Enfermedades reaparecen por problemas sociales
POR
JOAQUIN ORAMAS
HAY una etapa en la vida,
principalmente cuando se superan las seis décadas,
en que la evaluación médica periódica resulta
fundamental, indicó el doctor Enrique Vega, al
analizar los cuidados básicos que debe realizar todo
aquel que aspire a prolongar la existencia y llegar
a los 120 años.
En una reunión celebrada con
cientos de miembros del Club de los 120 Años en el
teatro Astral, de Ciudad de La Habana, el científico
sostuvo un rico intercambio de ideas con personas
mayores, quienes, no obstante su avanzada edad,
alcanzan amplia autonomía en sus actividades
cotidianas.
Luego de reiterar la
importancia que reviste la voluntad para alcanzar
los objetivos que proclama el Club, pidió la palabra
a Vidal Padrón, quien con 88 años hace ejercicios,
mantiene dieta adecuada, vive con pensamiento
positivo, y realiza sus actividades con normalidad.
Asimismo, algunos asistentes que padecen distintas
afectaciones de su salud señalaron que no se han
dejado aplastar por la adversidad y decidieron
continuar luchando contra las enfermedades que les
aquejan. Voluntad que les ha permitido alargar la
existencia con calidad de vida.
Por su parte, Mirta Martel,
de 89 años, con grave dolencia cardíaca, no se
resignó a esperar el fatal desenlace y se incorporó
al Círculo de Abuelos, pasó a la Universidad del
Adulto Mayor, “pues nos falta mucho por aprender”.
Finalizó su exposición con una demostración de los
ejercicios chinos taichí que practica.
ESTUDIAN A LOS CENTENARIOS
Son pocos los países que
tienen estudios de seguimiento de personas mayores
de cien años y Cuba, incorporada a esas
investigaciones, culminó las de los centenarios de
Ciudad de La Habana. Sobre el asunto reveló el
profesor Vega que una de las características más
comunes en los centenarios es lo que científicamente
dominan capacidad de enfrentamiento ante los
problemas de la vida.
Sobre la incidencia de
hábitos tóxicos y lo que reflejan negativamente en
la salud, se planteó el contraste de casos de
personas que son habituales fumadores y toman ron u
otras bebidas alcohólicas y alcanzan larga vida.
Citaron el caso del último
mambí de la provincia central de Sancti Spíritus,
que con 122 años tomaba aguardiente, fumaba tabaco,
gustaba del café y cuando le regalaron un colchón
personal, lo devolvió pidiendo otro camero porque
pensaba todavía dormir con una mujer.
Dio a conocer el profesor
Vega que hay personas con la capacidad de resistir
mayormente cualquier tóxico, por lo cual se
convierten en excepciones. Esas personas deben tener
algo que todavía no hemos descubierto, advierte,
pero queremos que las personas comunes, más
sensibles a los factores de riesgo, alarguen la vida
con calidad al igual que los centenarios
excepcionales, precisó.
Para que la gente pase la
barrera de los 60 años tenemos que controlar los
factores de riesgo, como son el colesterol alto, la
hipertensión, entre otros, reveló el médico. Aunque
no se pueden olvidar factores que ocurren durante el
envejecimiento que a partir de una época de la vida
incrementan su papel.
Aclaró que, efectivamente,
existen longevos que fuman, ingieren bebidas
alcohólicas con una vida activa en un mundo en el
cual persisten enfermedades infecciosas, algunas de
las cuales la Medicina no cuenta con mecanismos
efectivos para controlarlas.
Destacó que el principal
problema de la humanidad no es científico, sino
social.
La mayoría de las
enfermedades que reaparecen, como son la
tuberculosis, el cólera, la diabetes, la obesidad,
entre otras, están asociadas a la falta de acceso a
los tratamientos por problemas económicos y a las
deplorables condiciones en que viven millones de
personas. Ya hoy ni el VIH/SIDA es totalmente
incontrolable, afirmó, pues el uso de
antirretrovirales permite vivir un número de años
importante a los seropositivos si tienen posibilidad
de recibir tratamiento con el referido medicamento.
Sin embargo, millones
pacientes de Africa y de muchos países asiáticos y
América no se pueden dar ese lujo porque les faltan
recursos económicos para pagar el tratamiento,
advirtió, para añadir a continuación que la
expectativa de vida aumentaría notablemente en el
mundo si todos los enfermos tuvieran acceso a los
medicamentos disponibles para combatir las
enfermedades.
(Más información redac2@granmai.cip.cu).
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