Conversación sobre la larga vida
• La persona más longeva del mundo
viven en Japón
POR JOAQUIN ORAMAS
HAY
bastantes personas longevas en el mundo, pero se
supone que muchas más pueden superar los 100 y hasta
llegar a los 120 años, reafirma el profesor Eugenio
Selman al rebatir la versión de que son muy pocos
los hombres y mujeres centenarios, aunque advierte
que algunos científicos suponen que la gente puede
llegar a 120, e incluso hay autores que hablan de
140 y otros elevan sus estimados a 300 años.
Cita
una reunión celebrada recientemente en EE.UU., donde
expertos de ese país afirman que teniendo en cuenta
los avances registrados en la genética, en el
conocimiento de las células madres, etcétera, se
puede pensar ya que la vida del ser humano puede
prolongarse hasta indefinidamente.
¿Si
es así, por qué hoy no son tantas las personas que
llegan a esa edad?
El
profesor refiere factores genéticos, ambientales y
otros, los cuales hacen que el individuo se vaya
deteriorando rápidamente. Y como toda excepción
tiene su regla, por eso hay quien llega a una edad
más avanzada, sin cumplir el tipo de vida que se
plantea para alargar la existencia hasta 120 años.
La
persona que más vivió en el mundo fue la francesa
Jeanne Calman, quien falleció a los 122 años. Ahora
queda como más longeva la japonesa Mitoyo Kawate, de
114 años. Con esa edad murió hace días Elena Slough,
la más anciana en los Estados Unidos. La japonesa
Kamato Hongo y la diminica Elizabeth Israel
fallecieron recientemente a los 116 y 128 años,
respectivamente.
Nuestro entrevistado agrega que hasta ahora lo
único que se ha hecho en el mundo en este sentido es
el desarrollo de acciones a partir de que la persona
tiene cierta edad (50 ó 60 años). Precisa que casi
siempre las medidas no son preventivas, sino que
están dirigidas a resolver problemas que se
presentan a determinada edad.
Reitera el criterio de empezar a adoptar acciones
desde el principio. Ello incluye la pareja apta para
concebir y la que ha concebido, determinando las
condicionales que presentan a fin de adoptar los
cuidados antes de que se produzca la fecundación.
Una
vez fecundado el óvulo continúan las medidas
pertinentes a fin de garantizar el normal desarrollo
del feto, los cuidados durante el embarazo, que no
ocurran trastornos en el momento del parto, la
atención al niño en la primera infancia, en la
adolescencia, en el adulto joven y en el adulto
mayor.
En
la conversación con el profesor sale a la colación
Compay Segundo, el famoso artista, bohemio, contumaz
fumador de habanos, tomador del ron cubano, quien
mantuvo lúcidas sus facultades mentales y buenas
condiciones físicas prácticamente hasta el último
día de su vida, a los 96 años.
Este gran artista fue una excepción de la regla,
nos dice, pero como ocurre con otros casos, si no
hubiera fumado o ingerido bebidas alcohólicas
hubiera alargado su vida muchos años más.
¿Y en los casos de los que nunca
han tomado o fumado y mueren a los 50 años, por
ejemplo?
“A
lo mejor responde a un problema genético que les
impedía vivir más, o comían algo que dañaba su salud
o tenían deficiencias de vitaminas. Siempre hay una
razón científica que lo explica en un sentido o en
el otro.”
El
tema de la posibilidad real de vivir 120 años ha
suscitado algunas interrogantes que trasladamos al
profesor.
¿A
la vez que el hombre alarga la existencia puede
alargar la actividad sexual?
Por
supuesto, opina el profesor, pero advierte que todo
exceso es perjudicial. Lo mismo ocurre cuando no se
tiene actividad sexual, lo que desencadena
mecanismos que afectan la salud. Y en el caso de
exceso de la actividad sexual se manifiesta estrés o
se agota el individuo de tal manera que no da tiempo
a recuperarse, especialmente después del orgasmo.
Por
otra parte, el organismo humano es una máquina tan
perfecta, que está capacitado para en determinado
momento sobreponerse a una agresión por exceso o por
defecto. Eso ocurre cuando la agresión se efectúa de
vez en cuando, pero si se hace regularmente, siempre
repercute en el organismo.
¿Es posible que un hombre llegue
a cien o más años con actividad sexual?
Responde con uno de sus primeros casos cuando ya
era un cirujano que despuntaba en su profesión. Se
trataba de un anciano de 91 años, con unas 80 libras
de peso, que declaraban deshauciado, al que operó de
la próstata. Le extrajo el tumor que le afectaba,
evolucionó favorablemente y varios días después le
dieron el alta. Y se marchó muy feliz. ”A los dos
meses viene a la consulta y yo de lo más contento le
saludo, pues lo había salvado. Y él me contesta:
‘Doctor, usted me ha jodido’. ¿Pero cómo dices esto
si te salvé la vida? ‘Es cierto, pero ocurre lo
siguiente: desde que me operó eyaculo para
adentro’”.
Explica el médico que cuando efectuó la operación
quirúrgica
pensaba que ese anciano de 91 años y 80 libras de
peso no tenía relaciones sexuales y por tanto
eliminó conductos que van de las vesículas seminales
a la uretra. Entonces, cuando efectuaba el acto
sexual, el semen no tenía salida y se depositaba en
la vejiga.
De
ahí que no se asombraría cuando leía que Charles
Chaplin fue padre a los 80 años, y a lo largo de su
carrera, con cada uno de los casos de longevos con
actividad sexual que atendió.
Al
extenderse en el tema, el profesor Selman explica
que cuando la gente cumple 60 años, hay quien
empieza a deprimirse y la familia y sus amigos a
querer limitar sus actividades, creyendo que lo
ayudan, actitud que en lugar de conservar al
individo lo va deteriorando.
Y
en el caso de los homosexuales, ¿qué repercusión
puede tener extender la vida en su actividad de
pareja?
Todo depende del concepto que tenga de lo que está
haciendo. Como se conoce, explica, hay distintos
tipos de homosexuales. El de origen genético, que es
ínfimo, lo que significa que el resto responde a
distintas causas.
En
ese sentido estima que cuando la persona se siente
normal siendo homosexual, no tiene problemas, sea
varón o hembra, para extender su vida sexual. Esto
es aparte de quienes son homosexuales como
consecuencia de una vida desordenada. Todo responde
de una actitud mental.
Entonces,
para llegar a los 120 años, ¿hay que garantizar una
rigurosa vida sana con mente sana?
El
profesor señala que nada que conduzca a sacrificios
extremos es bueno. Piensa que haciendo cosas
pequeñas, evitando lo que perjudica, podemos llegar
a lo que queremos.
Advierte sobre situaciones venenosas introducidas
por la llamada civilización, que van deteriorando la
salud física, síquica y social de las personas .
Finalmente, afirma que en Cuba existen óptimas
condiciones para que las personas puedan prolongar
la vida e incluso vivir hasta 120 años. Hay
motivación, la salud pública alcanza altos niveles
reconocidos hasta por los propios enemigos del
proceso revolucionario, nutrición adecuada, pues hay
limitaciones pero la gente puede comer lo que se
debe comer; se promueve la realización de
ejercicios.
En
este aspecto insiste en que incluso se ejercita en
tareas simples como subir las escaleras, caminar.
Otra ventaja es el disfrute de la cultura, que
elimina el estrés y fortalece el espíritu, y la
permanente preocupación por vivir en un medio
ambiente adecuado. No olvida la importancia de una
mente sana con espiritualidad, puesto que el alma
está en el cerebro, que lo controla todo, incluyendo
los más profundos sentimientos.
¿Y
como se refleja en el corazón cuando nos enamoramos?
El
profesor lo ve muy sencillo: ”Usted se enamora.
Tiene una emoción e interviene el complejo sistema
del cerebro, entrando en acción los
neurotransmisores químicos. Antes no se sabía, pero
ahora se sabe por qué ante la mujer amada el corazón
se acelera y sentimos que apenas lo podemos detener.
Hay que verlo como lo que es, un sentimiento muy
personal, pero explicable.
Sabemos que el cerebro lo controla todo en el
hombre y la mujer, pero si queremos vivir 120 años
satisfactoriamente depende de nosotros,
proponiéndonoslo, haciendo las cosas sin grandes
sacrificios, normal y conscientemente, sentencia por
último nuestro entrevistado. |