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Cuál
es la calidad de vida para el longevo
POR JOAQUIN ORAMAS
Según las notas
del médico, que nos lee la doctora Campa, aquella
anciana le expresó al bisabuelo de nuestra
entrevistada que cuando se sintiera enferma le
avisaría.
Dos meses
después el doctor Pérez recibió un aviso en esta
forma: Al médico que venga, pues quiero despedirme
de él para morir.
Al respecto,
escribió el médico: “Fui aquella tarde y me encontré
a mi buena amiga en la cama sonriente, sin quejarse
de nada más, de que hacía días estaba entorpecida en
los movimientos, pero, sin embargo, andaba.
Y en la mañana
de aquel día, al querer levantarse había observado
que sus piernas y brazos no obedecían a la voluntad.
Y por primera
vez en su vida había pasado la hora del desayuno sin
tener buen apetito.
En vista de tal
decadencia, sin sentirse mal, ella creía que iba a
morir pronto, pues por horas, por instantes,
le empezaban a faltar las fuerzas”. Al día
siguiente, el doctor José María Pérez expidió el
certificado de defunción de la hermana de El
Indiano. La doctora Campa revela que le impresionó
la lectura de la anécdota y el resto de las notas
escritas por su bisabuelo porque considera que esa
es la longevidad a la cual debemos aspirar.
Siempre
he dicho y comprobado en la cultura asiática, que
debemos luchar por una longevidad sana, con calidad
de vida, porque una longevidad sin calidad de
vida no puede calificarse de agradable, agrega.
En sus
reflexiones sobre el tema, indica que no se
puede hablar de la longevidad sin enfocar la vida
desde múltiples aspectos, fundamentados en el
concepto científico de la complejidad, que es aquel
que establece que todos los sistemas biológicos son
redes de redes en las cuales intervienen múltiples
factores.
Y no podemos
aislar unos de otros porque todos están
entrelazados.
No podemos
decir que la longevidad se logre sólo con dietas,
sólo con ejercicios, ni siquiera sólo con
medicamentos adecuados o sólo con un equilibrio
emocional. Únicamente enfocando al individuo de
manera compleja e integral es que podemos encaminar
adecuadamente nuestras aspiraciones de lograr la
longevidad con la calidad de vida que debemos soñar
al promover, educar y luchar por una existencia
larga y adecuada. En ese sentido, refiere un
pensamiento chino que afirma: Para vivir muchos años
hay que comer poco, dormir las horas necesarias y
reír mucho.
De alguna manera habla de dieta
adecuada, de equilibrio emocional y en cuanto a
dormir se refiere al equilibrio con la naturaleza,
pues los animales tienen sus horas de descanso y de
actividad. Y las respetan, parecen un reloj. Por
ejemplo, los pájaros por la mañana saben exactamente
a qué hora levantarse y saben exactamente a qué hora
dormir.
Sin
embargo, el hombre ha perdido los hábitos de la
naturaleza, sentencia, para añadir que “para vivir
con calidad es imprescindible el respeto al
equilibrio con el medio ambiente”. En la medida que
la humanidad se aleja de su relación natural con el
medio ambiente se aleja de la longevidad que
biológicamente le corresponde, concluye.
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