QUE la vida se expanda con calidad y
la gente pueda llegar a explotar los límites de la
genética y la evolución de los seres humanos es
preocupación del doctor Enrique Vega, jefe de las
actividades del adulto mayor en el Ministerio de
Salud Pública de Cuba . Fue la esencia de la
conferencia que ofreció en el Hotel Nacional a
centenares de personas adscriptas al Club de los 120
años.
Cómo avanza el hombre en el
trancurso de su evolución a la hora de extender
prolongadamente la vida y si nos hallamos ante una
utopía o una realidad alcanzable fueron temas de la
apertura de la disertación que concluyó con un
interesante debate con el público.
Prolongar la vida ha sido quizás una
de las mayores preocupaciones de la humanidad desde
que el hombre tiene conciencia.
Cómo extender la existencia al
máximo posible, lograr incluso la inmortalidad, con
vitalidad y calidad que satisfagan son aspiraciones
reiteradas hasta nuestros días, que se actualizan,
con el avance de la ciencia y el desarrollo cultural
y económico.
El también profesor de la
Universidad de La Habana recuerda que tal aspiración
figura en la mitología, la Biblia, el Elixir de la
Vida, la Quinta Esencia, la Fuente de la Juventud,
en numerosa literatura que trata de defender la
posibilidad del hombre de expandir su vida. Desde el
conocimiento de Matusalén, según la leyenda con más
de 900 años, ha sido una constante en la
preocupación de los seres humanos, reconoce el
especialista, quien cita esos antecedentes como
parte de los Conceptos Básicos de su teoría .
Explica la fundamentación que
permite establecer el promedio de vida, subrayando
que cuando afirma que la gente vive como promedio
75-80 años, se refiere a la mitad más uno de los
miembros de la especie que viven hasta esa edad.
No estamos diciendo, por ejemplo,
que todos los nacidos en Cuba hoy van a vivir 76
años, sino que un número determinado llegará o
superará esa edad y otros no. Lo más interesante es
que ese promedio corresponde a diversos factores de
la sociedad, tales como el medio ambiente, la
nutrición, desarrollo cultural, entre otros, agrega.
Ampliando el concepto señala que el
promedio de vida del hombre desde que surgió como
especie hasta finales del siglo XIX llegó a una
expectativa de 47 años, mientras que en el siglo XX
alcanzó los 77. Lo que significa un incremento de 34
años. Sin embargo, advierte que la expansión máxima
de la vida en nuestra especie no ha aumentado. La
ciencia reconoce a quien ha vivido más a madame
Jeanet Carmon, quien murió a los 122 años.
Ratifica el aumento de la longevidad
en Cuba con expectativa de vida de 76, 8 años y
perspectivas de aumentar a 80 en breve lapso.
Entre las afirmaciones del
especialista sobresale que el 67% de los cubanos que
nacen pueden llegar a ser adultos mayores y que Cuba
figura entre los países con más personas mayores de
los 80, cifra que será una de las más altas del
mundo en breve tiempo.
Cuatro condiciones nos van decir que
las personas van a vivir más e incluso 120 años: la
características de la especie, las enfermedades y la
capacidad para enfrentarlas, el desarrollo económico
y social y la acción del envejecimiento, manifiesta
en su conferencia al referirse al incremento que se
produjo en la expansión de la vida en el siglo XX
como resultado de los cambios en los factores
ecológicos, sociales, sanitarios, los controles del
agua potable, la nutrición, las enfermedades y las
epidemias, principalmente, y demás resultados del
desarrollo científico-técnico.
Vaticina el doctor Vega que en los
próximos 30 años la ciencia utilizará con mayor
eficirencia las células madre y podrá manipular el
ADN para las funciones que se determinen, en
beneficio de la longevidad activa.
Igualmente podrá controlar la
pérdida de células, las mutaciones cromosómicas y
mitocondrial, el daño vascular asociado a la
interacción química entre glucosa y proteína, la
degeneración proteica extracelular asociada a
enfermedades degenerativas y los mecanismos de
limpieza intracelular.
Avances que garantizarán mejores
condiciones para prolongar la vida en un futuro, al
alcance de la actual generación.