|
Como diamante por pulir
POR JOAQUIN ORAMAS
JAPON es uno de los países con mayor
número de personas centenarias pues tiene
localizadas cerca de 20 000. La expectativa de vida
del país asiático alcanza los 80 años y figura entre
las más altas del mundo.
|

Kamoto
Hondo,quien festejó
posteriormente su onomástico 116. |
Según especialistas, la longevidad
nipona se basa principalmente en el régimen de
alimentación sobre la base de hortalizas, vegetales
y pescado.
Recientemente falleció por causas
naturales, a los 114 años, el criador de seda
japonés Yukichi Chunganji, quien vivía en la isla de
Kyushu, el mismo lugar donde nació Kamoto Hondo,
considerada la mujer más anciana del mundo, quien
festejó posteriormente su onomástico 116.
Yukichi Chunganji, nació el 23 de
marzo de 1889 y se graduó como técnico industrial a
comienzos del siglo XX. Según afirmaba, su
longevidad se debía a que comía alimentos sanos y
era un hombre optimista. El tomaba diariamente un
vaso de leche y no ingería bebidas alcohólicas.
Se cree que tras su muerte y a
continuación la de Kamato Hongo, el título del más
anciano de Japón correspondía a Kameni Nakamura, de
109, quien también murió.
Recientemente, en Dusseldorf,
Alemania, celebró su 111 onomástico Hermann
Dornemann, el segundo más viejo de aquel país, pues
Lina Zimmer, de Stuttgart, es medio año mayor que
aquél.
Otra de las famosas longevas recién
fallecidas es doña Ramona Trinidad Iglesias Jordán,
quien a los 114 años todavía ingería una cerveza en
las comidas. Su vida era muy sosegada, con una
nutrición de acuerdo con las indicaciones médicas.
Como ocurre en prácticamente todos
los casos, la dieta apropiada, la voluntad por la
existencia, una vida sana, la realización de
ejercicios, los cuidados médicos y el optimismo
contribuyen a alargar la vida. También algunos
investigadores atribuyen en determinados casos la
influencia genética que, como promedio, influyen un
35% en la herencia humana. Aunque respecto a los
genes queda mucho por investigar.
Sobre este último asunto, el
bioquímico español Santiago Grisolla opina que en
más de una década se han adelantado cosas sobre el
genoma que al final no son así. Pone por ejemplo que
se creía que el ser humano tendría unos 100 000
genes cuando en realidad son entre 30 000 y 35 000.
Y agrega: "Ahora sabemos que hay como un millón de
proteínas. Sin embargo, cuando yo era joven se
decía: un gen, una proteína. No es así, los genes
interactúan y uno puede ser responsable de una o de
muchas proteínas".
Igualmente, afirma que la humanidad
está comiendo todo tipo de genes y transgénicos
desde hace miles de años. Lo que pasa es que hasta
ahora la modificación genética se habría hecho a
través de injertos y del cruce de animales.
Aseguró que en un futuro cercano, la
medicina va a permitir, a un costo relativamente
bajo, disponer del genoma individual. (Lo cual sería
un avance importante en los esfuerzos de la ciencia
para prolongar la existencia hasta, incluso, 120
años con actividad y calidad de vida.)
Advierte, no obstante, que la
terapia genética se ha retrasado. Pero está ahí,
como un diamante todavía por pulir.
(Para
más información
redac2@granmai.cip.cu) |