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Ultima provocación de EE.UU. a Cuba continúa una
política
UN lumínico inocente sólo en
apariencia es señalado como la última de una serie
de provocaciones norteamericanas a Cuba y la
continuación de una política de más de 45 años
exacerbada por la administración de George W. Bush.
En una de las habituales
Mesas Redondas Informativas de la Televisión cubana,
un panel de periodistas señaló que el cartel de
marras, consistente en un círculo con un 75 en el
centro, "ofende profundamente la dignidad nacional".
El lumínico, junto a
diversos motivos navideños, fue develado el pasado 6
de diciembre en los jardines de la Oficina de
Intereses de Estados Unidos en Cuba (SINA) y alude
desembozadamente a 75 sujetos detenidos el año
pasado por las autoridades locales.
Cuba probó que el grupo
realizaba actividades contra la seguridad del Estado
a partir de apoyo financiero y material facilitado
por Washington, por lo que acusó a los involucrados
de mercenarios y con arreglo a leyes les impuso
diversas penas de prisión.
Con ese infame 75, el
presidente Bush y el cabo Cason (James Cason, jefe
de la SINA) pretenden acusar de violación de los
derechos humanos a un país que en esa materia puede
dar lecciones a Estados Unidos, dijo Lázaro Barredo,
uno de los panelistas.
El periodista del diario
Trabajadores ridiculizó recientes aseveraciones
de Cason según las cuales "la caída del régimen de
Fidel Castro está al doblar de la esquina" y dijo
que evidentemente el diplomático no había visto
Bastión.
Se refería a un ejercicio
estratégico que, como respuesta a las amenazas de
Estados Unidos, realizó la Isla la semana pasada con
la participación de más de 100 mil efectivos
regulares de las fuerzas armadas cubanas y sus
reservas, y de unos cuatro millones de civiles.
Por su parte, Reinaldo
Taladrid, de los Servicios Informativos de la TV
cubana, citó hechos demostrativos de que la SINA se
ha trocado en un centro de subversión,
provocaciones, difamaciones e incluso de espionaje.
El financiamiento a grupos
contrarrevolucionarios dentro de Cuba, el aliento a
bandas terroristas radicadas en Estados Unidos, y la
tenencia de equipos y tecnologías ajenos a las
labores diplomáticas, fueron algunos de los hechos
citados por el periodista.
En resumen, expresó, la SINA
viene cumpliendo un papel por entero contrario al
que se le asignó cuando fue creada durante la
administración de James Carter (1977-1981).
Sobre Cason en particular,
dijo que son públicas y notorias sus "comedias y
provocaciones", una de las últimas, amén del citado
lumínico, fue enterrar en el patio de su residencia
un cofre que entre otras cosas incluía sus "buenos"
deseos para Cuba en el 2005.
Expresó que también se
conocen los encuentros que en Estados Unidos ha
sostenido el jefe de la SINA con cabecillas de la
Fundación Nacional Cubano-Americana y del Consejo
por la Libertad de Cuba, autores de numerosos actos
terroristas contra Cuba.
¿Qué tienen que ver
actividades como ésas con las funciones de un jefe
de misión diplomática?, preguntó Taladrid.
Durante el programa se
mostraron imágenes en las que un grupo de
caricaturistas y estudiantes de pintura de la
Academia de San Alejandro pintaban, frente a la sede
de la SINA, murales y otras piezas que ridiculizaban
la política norteamericana hacia la Isla. (PL)
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