Advertencia de otro tsunami
desata pánico en Asia
NUEVA
DELHI, 30 dic (PL).— La India advirtió hoy sobre la
posible ocurrencia de otro maremoto, como el que
días atrás dejó un saldo estimado en 100 mil muertos
y cinco millones de desplazados en el sur del
continente asiático.
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Indonesia es el más afectado, con
47 mil 668 fallecidos. (Reuters)
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El
gobierno del estado de Tamil Nadu, una de las
regiones más afectadas por los tsunamis, emitió la
alerta y aunque exhortó a la calma, sugirió a la
población abandonar las zonas costeras.
Sirenas
de la policía sonaron en las playas y cientos de
familias atemorizadas escaparon de las islas de
Andaman y Nicobar, ante la posible reedición de olas
gigantes como las que el domingo barrieron las
costas de varios países del sur y el sudeste de
Asia.
La
víspera se registraron en ambas islas sendos sismos
de 5,7 y 5,4 grados en la escala de Richter y hoy se
produjo otra réplica de 4,8 grados en la provincia
de Papúa, en Indonesia, pero la región está tan
devastada que se desconoce si hay nuevas víctimas.
Muerte,
caos y destrucción imperan en la zona tras el
terremoto de nueve grados que generó olas de hasta
10 metros de altura que destruyeron pueblos enteros
a todo lo largo del Océano Indico y se extendieron
hasta las costas del este de Africa.
Hasta
ahora la cifra oficial de muertos asciende a cerca
de 90 mil, pero diversas organizaciones humanitarias
estiman que el tétrico balance proseguirá hasta las
100 mil.
Indonesia, donde se originó el epicentro, es el más
afectado, con 47 mil 668 fallecidos, seguido por Sri
Lanka, con 24 mil 297 y la India, con 13 mil 230.
En
Tailandia murieron dos mil personas, pero el primer
ministro Thaksin Shinawatra expresó su temor de que
80 por ciento de los más de seis mil desaparecidos,
muchos de ellos turistas, hayan fallecido.
Hay
también 64 muertos en Malasia, 67 en Maldivas, 36 en
Myanmar y dos en Bangladesh.
Las
olas gigantes afectaron, además, las costas del este
de Africa, donde por lo menos 136 personas fueron
devorados por la monstruosa marea generada por el
terremoto en Indonesia.
La ONU dijo que este desastre no
tiene precedentes, por haber afectado a un área tan
extensa y a tantos países juntos, y puso en práctica
su mayor operación de asistencia humanitaria.
Aviones cargados con alimentos,
medicinas y artículos de primera necesidad arriban
desde hace dos días a la región para tratar de
paliar las consecuencias de una catástrofe que dejó
también más de medio millón de heridos.
El
coordinador de ayudas humanitarias de la ONU, Jan
Egeland, aseguró que la organización ha reunido
hasta el presente más de 220 millones de dólares en
ayuda humanitaria para los países damnificados.
Los
grupos de ayuda humanitaria se esfuerzan por alejar
la amenaza de epidemias por contaminación del agua,
la acumulación de cadáveres y la prolñiferación de
vectores.
La
Organización Mundial de la Salud advirtió que la
ausencia de agua potable aumenta los riesgos para la
salud de los supervivientes y que podrían aparecer
enfermedades como la malaria, el cólera y las
diarreas.
Un
responsable del equipo de ayuda de Canadá dijo que
el reto es muy grande, ya que no se trata sólo de
distribuir alimentos y agua, sino que pueblos
enteros deben ser reconstruidos de la nada. "Todo ha
sido destruido", declaró. |