China-Venezuela: hacia una
asociación integral
POR ALFREDO G. PIERRAT
BEIJING, 27 Dic (PL).— La visita que acaba de
realizar a China el presidente de Venezuela, Hugo
Chávez, consolidó las relaciones políticas entre los
dos países y sentó las bases para ampliar y
desarrollar de manera sostenida la cooperación
económica bilateral.
La
modesta delegación que acompañó a Chávez logró
resultados sobresalientes en sólo cuatro días de
estancia aquí.
El
Mandatario venezolano arribó a la capital china bien
avanzada la noche del pasado miércoles y sólo
necesitó dos días de trabajo para conseguir los
objetivos esenciales del viaje y abrir nuevas y muy
amplias perspectivas a la colaboración entre Caracas
y Beijing.
Durante
el jueves y el viernes Chávez se entrevistó con los
principales líderes de esta nación asiática y
representantes de los dos gobiernos suscribieron
ocho acuerdos de significativa importancia para
ambas partes, sobre todo en materia energética.
Fuentes
chinas y venezolanas coincidieron en afirmar que en
los encuentros se pusieron de manifiesto las
excelentes relaciones que existen entre los dos
países y la voluntad común de fortalecerlas y
desarrollarlas a plenitud.
Aparte
de las capacidades y requerimientos de cada parte,
las numerosas coincidencias conceptuales en temas
estratégicos, en especial en política exterior,
allanaron el camino para que esos acuerdos coronaran
temprano el éxito de la visita.
La
embajadora venezolana en Beijing, Rocío Maneiro,
opinó que las relaciones entre Venezuela y China se
sustentan sobre un amplio abanico de acciones,
proyectos e intereses de los dos países, basados en
una visión integral, universal, de las relaciones
internacionales.
Las
estrategias de política exterior son muy parecidas,
y ambos países coinciden en el fortalecimiento del
multilateralismo, la paz, la negociación como vía de
solución de los conflictos y en el principio de no
intervención en los asuntos de otros, explicó.
También
coinciden en el respeto a la soberanía, entendido
como uno de los fundamentos de las relaciones entre
Estados soberanos, señaló Maneiro a Prensa Latina.
Por su
parte, China, con una pujante economía que demanda
crecientes importaciones de petróleo, busca
diversificar sus fuentes de aprovisionamiento y
disminuir la dependencia de sus proveedores
tradicionales de la inestable región del Medio
Oriente.
En esa
estrategia, los acuerdos energéticos firmados ahora
con Venezuela, quinto productor mundial del crudo,
son pasos firmes, pero sólo el preámbulo de una
colaboración que deberá incrementarse a corto y
mediano plazos.
Desde
el punto de vista de Caracas, el incremento de los
vínculos con China en la esfera energética son
también importantes y por motivos no muy diferentes.
Hemos
estado produciendo y exportando petróleo durante más
de un siglo, pero ésos han sido años de dependencia
de Estados Unidos, dijo Chávez el viernes cuando se
reunió en Beijing con empresarios de los dos países.
Ahora
somos libres y estamos dispuestos a poner a
disposición de China nuestros recursos, afirmó,
aunque aclaró que Venezuela no dejará de ofrecer
petróleo a Estados Unidos, sino que desea
diversificar sus clientes.
Vistos
los intereses de ambas partes, no es difícil
comprender entonces la importancia que ambas
capitales atribuyen a los acuerdos firmados durante
esta estancia de Chávez en China, la tercera desde
que asumió la presidencia de Venezuela en 1999.
En
enero próximo viajará a Caracas el vicepresidente
chino, Zeng Qinghong, y es de prever que entonces
ambas partes precisen detalles, amplíen acciones y
exploren nuevas posibilidades de una cooperación
mutuamente ventajosa.
Sin
embargo, el petróleo no es en modo alguno la única
esfera de colaboración bilateral fortalecida durante
esta visita del Jefe de Estado venezolano a esta
nación asiática.
Fueron
firmados también, entre otros, importantes acuerdos
para ampliar y diversificar los vínculos agrícolas,
en los que China, que ha logrado satisfacer en lo
fundamental las necesidades alimentarias de su
crecida población, puede aportar experiencias
esenciales.
Según
la embajadora Maneiro, esta visita de Chávez tuvo
como antecedente los 57 acuerdos suscritos por los
dos países en apenas cinco años, lo que demuestra la
dinámica de las relaciones bilaterales.
Este
viaje de Chávez, por tanto, obedeció a la voluntad
de consolidar ese proceso y de darle un mayor
impulso, según la diplomática.
Todo
parece indicar que esos objetivos fueron alcanzados.
El
propio Chávez declaró que los acuerdos suscritos
durante su estancia aquí, sumados a los firmados en
años anteriores, permiten afirmar que “hemos
consolidado unas relaciones profundas, sinceras y
francas, de aliados estratégicos, con la República
Popular China”. |