Misiles dictan ritmo de
economía mundial
POR RAISA PAGES —de Granma Internacional—
EN
la parte occidental de Nueva Guinea, una
transnacional explota el depósito de oro más grande
del Planeta, valorado en más de 80 mil millones de
dólares. Sin embargo, en ese mismo lugar, miles de
nativos murieron de hambre al acabar la sequía con
las cosechas y dejarles secuelas de inanición y
malaria.
Contrastes y contradicciones cada vez más fuertes
se ven en este mundo. Tres hombres multimillonarios
poseen más fortuna que 45 países juntos, según un
informe del Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo.
Con
estas verdades, Roberto Verrier, presidente de la
Asociación de Economistas de América Latina y el
Caribe, abrió la 7ª Conferencia del Foro
Internacional de Financiamiento a la Pequeña y
Mediana Empresas, efectuada en La Habana con
representantes de 18 países.
El
año que ha transcurrido, subrayó, trajo demasiadas
señales de que las contradicciones, las asimetrías y
las desigualdades de la aldea global neoliberal se
agudizan, con caracteres dramáticos y manipulaciones
mediáticas.
“Nunca antes hemos estado tan lejos de poder decir
adiós a las armas. Los misiles son hoy los que
dictan el ritmo de la economía mundial. La cruenta
agresión contra Iraq, con el pretexto falso de que
esa nación tenía armas de destrucción masiva, y a
contrapelo del Derecho Internacional, nos ha
demostrado hasta dónde están llevando las riendas
del Planeta, los mercaderes de la guerra, quienes
desde oficinas asépticas deciden hoy el destino de
millones de personas”, manifestó.
El
terror, en nombre de la lucha contra el terrorismo,
está convirtiendo al género humano en un sofisticado
laboratorio de sobrevivencia que resucita las
teorías de Malthus.
A
60 años del Bretton Woods, millones de seres
humanos, naciones enteras, pagan con su inanición
las apuestas del gran “casino” en que se ha
convertido la economía mundial, dijo.
El
también presidente de la Asociación Nacional de
Economisas y Contadores, afirmó que no hay señal
ninguna de que las alarmas dejen de sonar, cuando la
asistencia al desarrollo en lugar de crecer se
reduce, cuando la deuda es un arma de presión para
imponer políticas que profundizan los
desequilibrios. Cuando el mercado sigue guiando el
rumbo a ciegas.
En
esta época de crisis, los más brillantes exponentes
de la investigación económica en el mundo coinciden
en que se necesita una completa revisión de los
modelos económicos tradicionales. Faltan propuestas
alternativas sobre todo a dogmas que permanecen
vigentes a costos impagables por la humanidad.
Roberto Verrier fue uno de los ponentes del panel
dedicado a la globalización de los servicios
financieros a la microempresa y su impacto en la
superación de la pobreza, convocado por la
Asociación Cubana de Producción Animal, el Fondo
Latinoamericano de Desarrollo y la Red Alternativa
Internacional de Instituciones Financieras de la
región, entre otras organizaciones. |