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DE LA PRENSA
EXTRANJERA
Visita comercial de China
a América Latina
—Editorial, New York Times—
RECIENTEMENTE América Latina no ha recibido una
atención sostenida de parte de Washington, sin
embargo, ha comenzado a despertar un notable interés
al más alto nivel de Beijing. Mientras que el
presidente Bush realizó solamente una escala de
cuatro horas en Colombia de regreso a su país, tras
participar en la Cumbre Asia-Pacífico celebrada en
Chile, el presidente de China, Hu Jintao, acaba de
cumplir una gira de 12 días a cuatro países
latinoamericanos en la que anunció más de 30 mil
millones de dólares en nuevas inversiones en la
región. Hu también firmó una serie de contratos para
suministros a largo plazo con el objetivo de
incentivar la activa expansión económica de Beijing
en el futuro.
La
creciente participación económica de China es muy
positiva para América Latina. Le proporciona el tan
necesitado capital para modernizar su caduca
infraestructura y extender la producción de materias
primas desde la industria minera hasta la
agricultura. Sin embargo, también habrá dolorosos
ajustes, a medida que los crecientes volúmenes de
las nuevas exportaciones industriales chinas
sustituyan a los menos eficientes competidores
latinoamericanos.
Para
EE.UU., aún el socio principal económico de la
región, la creciente presencia de China no
constituye una amenaza económica o estratégica.
Aunque pudiera tener el efecto secundario favorable
de estimular a Washington para que deje de ignorar a
la región y comience a prestarle mayor atención a su
retrasado desarrollo, a las distribuciones de
ingresos peligrosamente desiguales y al profundo
temor por el cada vez mayor unilateralismo de EE.UU.
en los asuntos internacionales.
El
Presidente chino visitó Brasil, Chile, Argentina y
Cuba. En estos momentos, China es el segundo socio
comercial más importante de Brasil, al comprarle
cuantiosas cantidades de mineral de hierro, bauxita
y soya. El mes pasado desplazó a EE.UU. para
convertirse en el comprador principal del cobre
chileno.
En
Argentina, Hu anunció alrededor de 20 mil millones
de dólares en nuevas exportaciones chinas, la mayor
parte de ellas en ferrocarriles y exploración
energética. En Cuba, el principal interés de China
es el níquel. Una dinámica comercial similar ya está
en marcha en Australia y el Sudeste asiático, donde
Hu hizo de la reunión Cumbre Asia-Pacífico del año
pasado en Tailandia, el punto central de un
recorrido económico y diplomático por la región.
Históricamente América Latina ha padecido de la
notoria volatilidad de los mercados internacionales
de mercancías. La promesa de una demanda estable
creciente de la sólida economía china es
evidentemente recibida con beneplácito. Así como la
expectativa de que Washington comience a prestarles
una mayor atención a los asuntos latinos a medida
que compite para mantener su influencia diplomática
tradicional en la región. |