Guatemala
La salud de la
población
u obediencia a Washington
CIUDAD DE
GUATEMALA.—La habitual diplomacia de presión
practicada por Estados Unidos coloca hoy al Gobierno
de Guatemala ante la disyuntiva de sacrificar la
salud de millones o de asegurar un comercio de
beneficios para las transnacionales.
Según PL, el
ejecutivo presidido por Oscar Berger recibió una
clara advertencia de Washington de que quedará
excluido del Tratado de Libre Comercio (TLC),
suscrito en mayo pasado con Centroamérica, si no
modifica una normativa aprobada por el Congreso
local.
La Casa Blanca,
por medio de su representante de Comercio, Robert
Zoellick, mostró disgusto por un decreto, ya
ratificado por el presidente Berger, que permite la
comercialización de medicamentos y otros productos
genéricos.
El texto en
mención remplazó a otro emitido en el 2003 que
garantizaba la protección internacional de las
marcas y otorgaba otra adicional de 10 años a los
productos farmacéuticos que ingresaran al país.
De hecho, el
conflicto se fundamenta en los 10 años de protección
referidos que tienen los medicamentos nuevos, al
prohibir que las fórmulas sean copiadas y vendidas a
un mejor precio para quienes no pueden comprar
productos originales.
En un país como
Guatemala, donde más del 80% de la población vive en
condiciones de pobreza y pobreza extrema, el
ejecutivo consideró prudente favorecer la
comercialización de genéricos, básicamente para la
salud humana.
Sin embargo, al
no otorgar los años de protección internacional a
los fármacos, Washington lo interpretó como "un
atrevimiento" y se declaró "muy decepcionado por la
medida", según expresó Zoellick en un comunicado
difundido por la Embajada estadounidense aquí.
La Casa Blanca
suscribió y ya ratificó un pacto similar con
Australia, en el cual no se contemplaba una
protección adicional para los datos de pruebas en
patentes farmacéuticas y agroquímicas, recordó el
empresario Luis Velázquez, director de la Asociación
de Industriales Farmacéuticos.
Washington fue
implacable en advertir que los productos
guatemaltecos que ingresen al mercado estadounidense
tendrán que pagar impuestos como cualquier otro
país, y de forma unilateral podría cambiar las
reglas del intercambio comercial bilateral.
El Gobierno
tiene que escoger ahora entre su población o
favorecer a las transnacionales farmacéuticas
norteamericanas. |